3 ene. 2014

Los girasoles ciegos: La fe del franquismo

                                           
                                                "Todo deseo estancado es un veneno."
                                                                                         André Maurois

Jose Luis Cuerda, es un director de cine español que ha recibido varias nominaciones y premios por sus películas, pero que ha tenido una irregular carrera, más que todos por cuestiones económicas, sin embargo, ha producido e iniciado las carreras de otros directores, principalmente la de Amenabar; es considerado un cineasta de renombre, que funciona tanto artística como comercialmente; este director nacido en Albacete ,que empezó en la televisión, donde realizó casi 500 audiovisuales entre reportajes y documentales en tan sólo 5 años, es un cineasta que aplica el buen y absurdo humor en sus películas.

Tal vez su película más conocida es la Lengua de las mariposas, película que tuvo gran aceptación no sólo en su país sino en Europa y en parte de Latinoamérica, sin embargo, como ha pasado con otras de sus películas, no siempre los resultados son tan efectivos como lo es en el caso de Los girasoles ciegos, la película que vamos a reseñar.

José Luis Cuerda junto al niño Roger Princip
Los girasoles ciegos está escrita por el ya desaparecido Rafael Azcona (esta película está dedicada a su nombre) y por el propio director, adaptación de la novela del mismo nombre de Alberto Méndez.

En plena posguerra civil y bajo el régimen del Franquismo, más exactamente en 1940, vemos como se unen dos historias, la de un diácono que peleó en la guerra, y que tiene un dilema y cuestionamiento moral, y una familia que debe esconderse por sus ideas y pensamientos. Elena (Maribel Verdú) no sólo debe afrontar los cuidados de su hijo sino la protección de su esposo Ricardo (Javier Camará) quien lleva escondido varios años en un hueco detrás del armario de la habitación principal, ya que éste es un perseguido ideológico, además debe soportar la huida de su hija y nuero comunista, quienes intentan llegar a Portugal. Sin embargo, todo se vendrá abajo cuando el diácono y exmilitar Salvador (Raúl Arevalo) se tiente y enamore de Elena, mostrando la cara más chocante y contradictoria de un hombre de dios, y del común de la gente de esa vivencia.


Este drama que tiene al Franquismo como fondo y a la obsesión como protagonista, se desarrolla de forma pausada, lineal en su estructura, y marcada por tres historias, que más que paralelas son consecuencia una de la otra, como lo es, el escape de la hija embarazada con su novio perseguido por la policía, la del diácono y sus cuestionamientos morales y éticos, y la de la familia de Elena, que es finalmente, la gran protagonista de este trabajo cinematográfico que peca en exceso de maniqueísmo, irregularidad narrativa y en mayor o menor medida flojas actuaciones, que le quita cualquier valor o peso dramático a ciertas escenas.


A excepción de Maribel Verdú, quien es la más acertada como actriz y presencia, la película desfallece con facilidad y toma un ritmo cansino, y cae en algunos excesos tanto del personaje del diácono, como en la tentación de éste.

Con una fotografía más bien plana, naturalista, con pocos contrastes Hans Burmann (cinematógrafo alemán afincado en España y conocido por la fotografía de Tesis) genera la ambientación de una película con una correcta puesta en escena de los años cuarenta, en una España de corredores y caminos empedrados.


Aunque la denuncia del fanatismo, censura y demencia moral de esa época esté bien manejado por el director,  principalmente en los personajes de Verdú y Arevalo, la gran parte de las otras actuaciones, el ritmo repetitivo, hacen de esta una película más que fallida, una película que decepciona, en donde en definitiva, ciertas cuestiones no cuadran, y lamentablemente como en tantas otras películas sobre dictaduras, los antagonistas, los militares, caen en una excesiva figuración de maldad, que en muchos casos termina siendo una caricatura de su propia condición.  

Interesante como temática, pero decepcionante como producto, historia o novedad sobre el Franquismo, y su aberrante doctrina de represión y mojigatería. 

Zoom in: 15 Nominaciones a los Premios Goya, ganadora a mejor guión adaptado
El guionista Rafael Azcona, muere en el mismo año del estreno de esta película y ésta está dedicada al guionista.

Montaje Paralelo: La voz dormida (2011) - El laberinto del Fauno (2006) - Franquismo

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