3 nov. 2018

Guyver: Serie B y Z ..de Brian Yuzna y compañía


Dirigida en conjunto por los japoneses y especialistas en maquillaje y efectos especiales  Screaming Mad George y Steve Wang, los cuales incursionaron en la dirección con esta obra producida por Brian Yuzna y escrita por el creador del manga homónimo Yoshiki Takaya.   Wang y Mad George, que ya habían coincidido en películas como Predator, entre otras; se reúnen nuevamente en esta libre adaptación, que si bien fue escrita por Takaya, tuvo las "libertades" del estudio que la concibió, es decir el humor infundado, los errores argumentativos y demás, que no necesariamente partieron del trabajo de Takaya, ya que màs bien en su manga parte de planteamientos basados en los peligros de armas futuristas y grandes corporaciones, que se quieren apoderar de las mismas; que sí bien son elementos que aparecen en esta adaptación, también se desdibuja al querer acercarse a clásicos de la serie b de la época, principalmente el maquillaje, efectos visuales y trajes de los personajes.

  
Aunque no hay mucho que decir sobre la fotografía, sonido y otros componentes técnicos, que sí bien son correctos tampoco llegan a explorar o sobresalir en su contenido; eso sí, el trabajo musical de Mathew Morse, es pésimo en toda su extensión, tanto dramática como expresivamente. Lo más importante a destacar viene a ser el trabajo de maquillaje tanto de los directores como de su equipo creativo, alguna que otra secuencia de humor, el diseño de los trajes, que en su componente orgánico, es bastante destacable, y casi que el componente a resaltar de esta producción.



Las actuaciones aunque exageradas e hiperbólicas, se hacen acordes al mismo tono de la obra, tal vez a destacar el trabajo de Hamilton, que es el que mejor lo hace, de resto, pura y absoluta exageración. Entendida como una película de bajo costo, hiperbólica en todo sentido, y con errores notables, es un producto para ver y olvidar.  

Zoom in: La versión de New Line, fue recortada  pero a la vez se le agregaron escenas cómicas y absurdas, que confundieron al productor Brian Yuzna.


1 nov. 2018

Hypersomnia: Collage de estereotipos y lugares comunes del terror



"La hipersomnia suele comportar una gran disfuncionalidad para quien lo padece, disminuyendo sus capacidades y rendimiento tanto a nivel laboral como personal y social" *


Los subgéneros del terror convergen hacía híbridos que algunas veces potencian los entramados narrativos o por lo menos los recursos audiovisuales, sin embargo, cuando no se definen los límites de los mismos, o por el contrario la obra se convierte en una lucha de ideas y convencimientos, no sólo le restan al trabajo sino a la misma forma del audiovisual, y esto es lo que termina "creando" el director argentino Gabriel Griego, una mezcolanza de subgéneros que van desde el giallo italiano hasta el slasher , sin lograr encajar en algo específico, cayendo en un surrealismo vano, y en una resolución aún más errática. Grieco, especializado en el cine de medianoche o de fantasía/ ci - fi, ha participado en diversos festivales, en los que ha recibido premios y nominaciones en diversas categorías; además de su papel como director, también es actor y conductor de un programa de TV, relacionado al cine y la música.  


El guión, redunda en la influencia de los subgéneros, quedándose sólo en ese aporte, como un homenaje vacío y de poca trascendencia; que sí bien parte de una premisa interesante, cuestionando la realidad, a la final es una mera excusa para un guión enredado, mal trabajado, de lugares comunes, y escenas gratuitas de sexo y violencia. 

La historia construida sobre un eje central que es Milena, una joven aspirante a actriz, que cuando consigue el papel, empieza a tener una serie de sueños, conexiones o planteamientos sobre su realidad que derivan en los más diversos giros argumentales, que pasan del surrealismo "lyncheano" al thriller "serial killer", pasando por muertes propias del Giallo, o las conexiones mentales cronenbergianas y demás, a la cuales, el director/guionista nunca las decodifica y hace propias, sino más bien parece un mal collage de secuencias copiadas y organizadas de la mejor manera. Eso sí, si el transcurso de la obra es medianamente coherente con el discurso, el final no sólo rompe con la "lógica" de la ésta, sino con lo que se planteó desde el guión o la premisa o hasta el título de la misma.



Aunque el trabajo fotográfico por parte de Rodrigo Pulpeiro, es uno de los puntos más fuertes, en algunos pasajes se ve forzado o artificioso - en el mal sentido -, porque se rompe con la coherencia visual de la obra. Siguiendo con este punto, la puesta en escena o demás elementos visuales, aunque bien elaborados técnicamente, y los que más aportan a la obra, también son los que más se ajustan a la artificialidad marcada por lo narrativo.

De la música no vale la pena hablar, bandas de rock, que poco o nada tienen que ver con el argumento o demasiado saturadas para al estructura de la misma.

Otra de las paradojas con este trabajo, es que sí bien tiene unas secuencias muy bien editadas y solucionadas desde el montaje, su misma estructura no es concreta y hasta incoherente, que sin restarle al trabajo de montaje, si pierde fuerza en su organización.



Pero si en algo peca esta obra, es en su actuaciones, principalmente su protagonista, que lo hace mal por partida doble; sin negar que los personajes, además de su evidentes estereotipos, están mal construidos y desarrollados en la obra, un ejemplo es el novio de la protagonista, o los secuestradores.

Aunque evidentemente no me gustó este largometraje de terror, la primera parte es atrapante y hasta sólido en su atmósfera, sin embargo, esto cambia, cuando la historia intentan volver a su estado más naturalista, donde guión, actuaciones y lógica se pierden en un vacío conceptual y argumental. 

*https://psicologiaymente.com/clinica/hipersomnia

30 oct. 2018

Reflexión Cinéfila: 141

Fotograma de Outer Space. Peter Tscherkassky (1999)

"Esta discontinuidad dominante genera la imposibilidad de construir personajes constantes en el tiempo y dentro de un actor particular por fuera del bus. Es decir, la situación de lectura es como estar frente a una película hecha de pequeños recortes de escenas con actores distintos que no conocemos y no podemos asociar, o en una película en la que entran y entran personajes totalmente distintos todo el tiempo. Por lo tanto, el personaje materializado al que estamos acostumbrados no aparece en este modo de lectura de la realidad, no hay quien lo encarne, porque el bus lo borra con rapidez y lo devuelve al anonimato inicial como a una partícula de gas.
Pero por no materializarse no es que deje de existir; al igual que en el cine parece que la velocidad de los cuadros nos impulsara a construir un ambiente narrativo."
                        41. Te Miro y Tiemblo. Miguel Jara Moreno. Pág. 18  

4 oct. 2018

Dawson City Frozen Time: El olvido como cine


"No deja de ser simbólico que ese gigantesco edificio llamado cine y que todos conocemos, se haya fundado sobre un material altamente combustible y autodestructible como el nitrato de celulosa." (Tudurí, 2011)

Decir que Dawson City Frozen Time, es un documental, queda corto en su definición, porque este trabajo audiovisual de Bill Morrison, experto en el found Footage o metraje encontrado se termina convirtiendo en arqueología de la imagen, en recuperación de fantasmagorías cinematográficas consumidas por el tiempo, pero a la vez es la obra  de un artista que encuentra en la degradación del tiempo el sustrato para sus trabajos. Morrison que no es la primera vez que aparece en este blog, es un artista plástico devenido en cineasta, que utilizando muchos de los planteamientos  y  diálogos del arte, los apropia al contexto audiovisual tanto en su forma como en su contenido, marcando una idea de la perdurabilidad del material (cine)fotográfico congelado en el tiempo, como la metáfora más afortunada de este sustrato como lo es  la re-lectura del tiempo, tanto histórico como narrativo. Son varios los largometrajes del nacido en Chicago, recopilados en catálogos de museos o salas alternas, mediadas entre el videoarte, lo experimental y las narraciones documentales, pero con ese hálito poético  que el found footage manifiesta en su propia estructura; igualmente, es inevitable percibir que la degradación o la ruina del material conforme  otra lectura, una nueva  visión no sólo del tiempo real sino del cinematográfico, ese que congela para la "eternidad" la vida, como al final fueron encontrados los rollos, cintas, películas que vemos en Dawson City Frozen Time.


Estructurada como un híbrido de géneros y formas, donde lo documentativo, poético, "memorístico" y arqueológico nos acerca a la ciudad de Dawson, ciudad que con sus particularidades, llega a crear su propia historia del cine así como sus olvidos, igualmente, las complejizaciones del nacimiento de una nación, como lo es la norte americana, Estados Unidos y Canadá, y su no tan romántico origen, en el que nos enteramos de los primeros negocios de la familia Trump, donde la prostitución e ilegalidad fueron parte de sus ingresos además, vislumbramos esa capacidad de Morrison de detener el tiempo, como metáfora del pasado, el olvido y la memoria, donde las canchas de hockey convertidas en congeladores del tiempo, fue donde se descubrieron las latas y películas de nitrato que van a ser parte de este trabajo audiovisual.

La labor de Morrison, además de recuperar y conservar dichos materiales, va más allá de un único contexto, el cineasta se vale de conceptos o prácticas propias de las narrativas supercut, al encajar fragmentos de películas de Chaplin o relacionadas a la época para ubicarnos espacial, temporal y contextualmente a Dawson, la "fiebre del oro" y otras situaciones que confluyen la memoria, lo histórico y anecdótico. Pero tampoco se puede dejar de lado, ese ideal de la "degradación del sustrato" como animación - animation- y materialización del tiempo, el olvidado, el presente y el fílmico. Como escribíamos líneas más arriba, morrison, como artista plástico aplica el concepto en la misma lógica de la práctica.


Otro punto importante en la obra de Morrison, es a quien selecciona para hacer la música de sus películas, para esta ocasión, el papel recae en Alex Somers, músico de Sigur Ros, quien le imprime ese tono poético, melancólico peor no ajeno a la esperanza, propia del trabajo del estadounidense como del músico islandés. Esas notas minimalistas pero expresivas son las que mejor encauzan la forma de la obra, que tiene tanto de histórico, historiográfico como de lírico y aurático, en los conceptos de Benjamin. 

Dawson City Frozen Time, es una obra que se puede o se debe disfrutar como experiencias individuales, la visual como congelamiento del tiempo y la memoria, así como la sonora, en su sensibilidad. Un gran trabajo de Morrison, que más que un documental es expresión de la memoria, la de una nación, pueblo y del mismo cine, que como se anota en algunas de las sinopsis, es la reunión de más de 500 películas aparentemente pérdidas, que al ser recuperadas por algún poblador local, se van a transformar por obra y gracia de Morrison,en la extraña historia de un pueblo olvidado, de un cine olvidado y de otros olvidos convertidas en imágenes en movimiento.   

Zoom in: Nominada en diversos festivales de este tipo de producciones.

Montaje Paralelo: Final Cut (2012) - Found Footage





23 ago. 2018

78/52: MasterClass en versión documental


"Hay algo más importante que la lógica: es la imaginación".

Sin ser una moda, el cine que explica al cine, es un fenómeno o tendencia, que no sólo funciona como documental, cine- ensayo u otras variantes audiovisuales, sino que toma un aíre pedagógico que le va bastante bien, no sólo por las explicaciones de historiadores de cine, realizadores, editores o "expertos" en la materia, ya sea por obsesión o gusto, como el actor Elijah Wood, entre otros, que desentrañan la icónica escena de la bañera de Psicosis de Alfred Hitchcok, basada en entrevistas más la revisión de varias secuencias de esta película; sino por su forma y estilo; el documental se va haciendo cada vez más  instructivo, sin negar su dosis de humor e irreverencia tanto por quienes participan como por la voz principal del documentalista Alexandre O. Phillipe, que parece haber encontrado en el metarelato del cine, su punto de interés, como ya lo demostró con Doc of the Dead (2014) y The People VS. George Lucas (2010). Las explicaciones, archivos in situ, las diversas voces y la reflexión no sólo hacen de este trabajo un sólido master class, sobre dicha escena, sino sobre el montaje - en general-, vale la pena escuchar/ver la explicación de Walter Murch, la producción  a través de los ojos de Boganovich, el uso de la música, tanto para Danny Elfaman y otros expertos, y demás relatos que concatenados no sólo forman al documental sino que se estructura como una valiosa clase de cine con sus sustento más importante que son las imágenes en movimiento.

El nombre del documental que responde a las 78 posiciones de cámara y los 52 cortes de edición, es una estrategia no sólo propia de este director sino del cine de los últimos años  que intenta de la mejor manera acercarse al análisis fílmico con la facilidad de su mismo medio, la alternancia de voces, unas más sabias que otras, pero todas con el rigor de diseccionar y querer adentrase en las profundidades de la superficie cinematográfica, como en otros tiempos lo hizo la crítica, pero ahora, como ceñido a los cambios, democratizaciones y posmodernidad, la experticia y la sapiencia, son colectivas y pasadas por un filtro, que es el trabajo audiovisual,  y en cierto modo, ese es el mayor acierto de este trabajo y de su director, que mezcla las voces más correctas, las pasiones más incorrectas y las consabidas tribulaciones, que siempre harán parte de estos documentales.

         
Documental absolutamente recomendable, que no sólo sirve como recurso dentro del aula cinematográfica, hay que ver el trabajo de narración sino de montaje, también para entender las complejidades del director inglés, su moral y percepción del mundo, peor a la vez como explicación u homenaje a la modernidad eterna de la obra de Alfred Hitchcock, que eso también tiene bastante de educativo. Para volver a ver y seguir utilizando en clases.

Zoom in: Premiado en Sitges a mejor Documental

Montaje Paralelo: NotFilm (2015) - Hitchcock/Truffaut (2015)