28 abr. 2017

La máscara del demonio: Venganza Gótica


                                        "La venganza es el manjar más sabroso 
                                         condimentado en el infierno."
                                                                                       Walter Scott

Mario Bava, es uno de esos directores míticos dentro del cine fantástico y terror italianos, aunque formado como artista plástico, no se demoró en incursionar al "mundo del cine", primero como camarógrafo, más adelante como director de fotografía y finalmente con La máscara del Demonio, tuvo la oportunidad de dirigir su primera obra en solitario. De todas formas, no se puede dejar de lado, que su apellido, es esencial en la cinematografía italiana, su padre Eugenio, fue director de fotografía de dos de las películas más importantes del cine mudo italiano: Cabiria y Quo Vadis?, así como por su trabajo en escenografías y efectos, sin dejar de lado a su hijo Lamberto, importante para los subgéneros y el cine de terror. Tampoco podemos olvidar que Mario Bava junto a Dario Argento, fueron los padres del Giallo, e influencia para el slasher, y que su obra ha marcado en diversos géneros del cine.


Escrita en conjunto por el propio Bava, Ennio de Concini y Mario Serandrei, tomando un relato de Nikolai Gogol (El Viyi), el cual nos acerca a la Rusia Medieval, la brujería, la inquisición y un cuento de venganza y amor que durará por varios siglos.

La película inicia con la ejecución de una pareja que practica la hechicería, la bruja (Barbara Steele) antes de recibir su máscara de castigo, jura venganza; cuando sus ataúdes son encontrados, dos siglos después, y retiradas dichas máscaras e iconos de protección sembrarán el terror en la pequeña comarca en la que fueron sacrificados, y los herederos del maleficio, también sufrirán las consecuencias.

Con muchos referentes al cine de vampiros, un doble papel de Steele, como la bruja y la inocente joven, y una serie de estereotipos narrativos y de construcción de personajes, se va desarrollando este relato de aíres góticos, amores a primera vista y rocambolescas venganzas.



Si bien la película se queda corta en el guión, es en su parte visual y fotográfica, donde tiene mayor resonancia,  esto se debe al trabajo del propio Bava, que realiza la fotografía, y logra generar ese aire gótico, artificioso, en el mejor sentido de la palabra, con su brumosa y decadente estética de pasadizos, bosques y lúgubres terrenos, por los que se desplaza una cámara entre marcados zooms y angulaciones.  La obra fotográfica de Bava, además de su estilización, tiene un logrado manejo de los planos, principalmente la secuencia inicial, y cuando hace aparición el personaje de Katia, obviamente los claroscuros, las sombras y el rostro de Steele, son los puntos más fuertes en el diseño del director italiano.

La música de Nicolosi y Baxter, aunque funciona en su estilo, no es tan imponente como el trabajo fotográfico, y en algunos puntos peca en su uso.

El trabajo de montaje es bastante elaborado, y se ajusta al mismo molde fotográfico, pausado, sobrio, sin negar sus trucajes y manipulaciones, propias del género, que se ajusta al mismo diseño sonoro, uno tan imponente como la fotografía, y casi que un recurso de gran importancia en esta obra.


  
Aunque las actuaciones son exageradas, destaca el trabajo de Steele, por su doble papel, y el de Andrea Checchi, posiblemente el que mejor lo hace de todos los que aaprecen en la obra; de resto no hay mucho que destacar.

Uno de esos trabajos que se han convertido de culto, y con justa razón en su parte visual, aunque errático en su guión y en la misma parafernalia del estilo; aun así, un trabajo que destaca a nivel fotográfico, que desde su inicio engancha, y aunque va perdiendo fuerza, logra envolver en su aura de decadencia y romanticismo decimonónico.

Zoom in:Primer trabajo en solitario de Bava

Montaje Paralelo: Brujería - Vampiros 
   
   

5 abr. 2017

Safety Last: La seguridad.....del humor


                                                 "Siempre sueña y apunta más alto 
                                                      de lo que sabes que puedes lograr."
                                                                              William Faulkner 

Aunque es uno de los primeros trabajos que veo de Harold Lloyd, este largometraje es uno de los referentes más importantes no sólo de la comedia muda estadounidense sino de la cultura popular cinematográfica, tanto por su icónica escena, en la que Lloyd termina colgado de un reloj, como por su gags e inocentes historias, no ajenas al contexto social y económico de la época. Dirigida por Fred Newmeyer, actor y cineasta cómico junto al guionista Sam Taylor, que llevaron a la pantalla grande varias de las obras de Lloyd, y que junto a Hal Roach, hicieron del slapstick, todo un arte de la diversión. 

El guión de Lloyd y Taylor, nos lleva a los primeros años de la década del veinte, en la que un joven hombre (Harold Lloyd) emigra a la ciudad para buscar un mejor futuro; con el paso del tiempo, y a partir de las cartas que envía a su prometida, los enredos y las absurdas decisiones, harán de Lloyd una especie de "torpe" malabarista.


Ya desde el inicio de la obra, vamos a notar esos ejercicios de confusión y doble lectura que van estar presentes a lo largo de los setenta y tres minutos que dura ésta. Obviamente, la historia de amor está presente, recayendo en la figura de Mildred Davis (la nueva musa de Lloyd), como la inocente prometida del "chico de las gafas", ese iconico personaje creado por el cómico, que se meterá en los más diversos problemas, para hacer feliz a su chica, triunfar en los negocios y  que por azares del destino, se terminará convirtiendo en el héroe de la tienda local en la que trabaja, en un verdadero hombre mosca, como es el título en español o uno que deja la seguridad para lo último, como sarcástica y originalmente se llama la película.

El humor de Lloyd, no sólo estaba sustentando en sus acrobacias sino en su mismo personaje, un buen tipo que parecía meterse en los líos más insospechados, eso sí, como sucedió con el triunvirato del humor mudo (Chaplin y Keaton), por el amor de una chica, a la que quería darle una mejor vida; en cierto modo, las historias de Lloyd estaban configuradas para hacer reír sin un mensaje determinado, pero a la vez de forma indirecta o no, terminaban generando una reflexión sobre sus propia época.


Con más de una centena de títulos en su haber el director de Fotografía Walter Lundin, no sólo nos dejó esta serie de gags y trucos filmados, sino varias innovaciones en el mismo proceso de crear estas humorísticas secuenciass, en cierto modo, Lundin hizo parte de ese grupo que junto a Roach, Taylor y demás configuraron la obra de Lloyd.

Importante el trabajo de Thomas Crizer en el montaje, en ese ritmo que va de lo lento al desenfreno total en la parte final de la obra, en los trucos y en el desarrollo de la misma .

Es indudable la calidad y el humor que despierta el trabajo de Lloyd, sus historias aunque sencillas, están muy bien construidas, y cada una de las secuencias, además de la comicidad tiene una gran estructura de trabajo tanto para las acrobacias, trucos y el mismo desarrollo actoral de Lloyd y su grupo de trabajo. Un trabajo absolutamente recomendable, y uno de los cómicos del cine mudo, que no se pueden dejar de lado, no sólo por su influencia en la cultura popular, basta ver las secuencias de Shangai Kid o de Regreso al Futuro, en la que un reloj y una persona colgada del mismo, son homenajes al trabajo de Lloyd sino por el mismo manejo de la realización de sus obras y el contenido de éstas. 

Zoom in:  The Library of Congress la añadió a su registro en 1994.

Montaje Paralelo: Cine mudo




13 mar. 2017

Proyección Especial: Pariente y concierto Velandia





Deathgasm: Comedia de terror metalera


                              "El metal atrae al mal pero también sirve para derrotarlo".

Dirigida por el debutante Jason Lei Howden, conocido principalmente por sus efectos especiales y composiciones digitales, incluyendo los del Hobbit de su compatriota Peter Jackson. Howden, escribe y dirige este largometraje, después de tres cortometrajes y varios productos en su Nueva Zelanda natal. 




El guión escrito por Howden, se puede reducir a esos subproductos de los años 80, donde el Heavy Metal era protagonista, sumado a un apocalíptico pacto, que tiene a este tipo de música como referente y desarrollo narrativo. Esta comedia de horror, que nos presenta a Brodie (Milo Cawthorne), un adolescente metalero, que debe irse a vivir con sus tíos después del colapso nervioso de su madre. El pequeño y aburrido pueblo se convertirá, en un mundo de pesadilla, cuando éste junto a uno cuantos amigos, invoquen una poderosa fuerza sobrenatural, que saldrá de sus instrumentos musicales; de ahí en adelante, la sangre, los chistes "metaleros" y el mal gusto, se mezclarán, a la historia de traición entre amigos, el amor y una posesión infernal.



La fotografía de Simon Raby, más que destacada, funciona dentro del contexto de la obra, con muchos contrastes y adaptada a los efectos especiales. En el caso de la música, son diversas bandas de metal, algunas mejor utilizadas que otras, pero en este caso, siempre será un gusto escuchar cualquier banda de rock pesado como parte de la banda sonora.

Los efectos especiales, que en teoría son el fuerte de este largometraje y del mismo trabajo de Howden, varía en calidad y en hasta en intención, y en muchos puntos se ven demasiado baratos y en otros de una excelente composición, aún así, funcionan bastante bien junto a la banda sonora. Vale destacar, los títulos de crédito de inicio de este trabajo, las escenas de ensoñación metalera y los efectos más gore.



Aunque la película va perdiendo fuerza con el pasar del tiempo, y es algo incoherente el guión en ciertos pasajes, su intención, la música y el humor de la primera mitad, hacen de este largometraje un producto por lo menos divertido, y que al tener como protagonista al metal, por lo menos se le da un poco más de importancia, en este caso muy personal y subjetiva, de resto, peca por el exceso de humor chabacano, los estereotipos y el camino abierto a una segunda parte, que tal vez le reste aún más, sus puntos más fuertes. Igual, es obvia su cercanía con obras como Tenacious D y por el estilo. Eso sí, no recomendada para estómagos u oídos sensibles. 

Zoom in: Seleccionada y nominada principalmente en festivales de Horror, efectos especiales y maquillaje.

Montaje Paralelo: Metal - Tenacious D.


5 mar. 2017

Trumbo: La caza de brujas de Hollywood


              "Su principal logro [del senador McCarthy] ha sido el de confundir a                                               la opinión pública, entre las amenazas del comunismo."
                                                                                                   Edward R. Murrow

El trabajo del director estadounidense Jay Roach, es conocido principalmente por sus colaboraciones con comediantes como Mike Myers o Ben Stiller, y la producción de varias obras con ese mismo estilo, además de sus películas para la televisión que han recibido varios premios, nominaciones y buenas críticas. Aunque su punto fuerte es la comedia histérica y exagerada, también ha logrado involucrarse en el drama político, tanto en la televisión como para la pantalla grande, como lo fue su película Trumbo, la más conocida y mejor recibida por crítica y festivales. 

Roach, guionista, productor y director, graduado como economista y productor de cine de las universidades de Stanford y California, ha tenido una sólida carrera, consolidada en las sagas de Austin Powers, los Fockers  y su biopic Trumbo, uno de los llamados "10 de Hollywood", y uno de los mejores guionistas que cayó bajos las redes de la "caza de brujas" en plena Guerra Fría.


Con guión de John McNamara, reconocido escritor, productor y creador de programas televisivos, que basándose en el libro de Bruce Cook, Dalton Trumbo, nos acerca a esos años en los que este guionista y escritor fue perseguido por el macartismo y el miedo al comunismo que se vivió entre las décadas del 40 y los años 50.

Biopic al uso, que sin negar sus influencias televisivas, cumple en sus reflexiones y "solidaridad" del oficio cinematográfico, no sólo encumbrando la figura de Trumbo sino haciendo más antagónicos a los veían en estos escritores y cineastas, como verdaderos enemigos de los Estados Unidos; porque finalmente Trumbo, nos acerca a esos años en los que la exitosa carrera de este guionista se ve truncada por el miedo al comunismo, y por una serie de poderosos de la industria que vieron en ese "conflicto" otra forma de hacer más dinero. Con mucho drama, algunos toques de humor, este guión lineal y de relativos salto temporales, juega en favor tanto de la actuación de Cranston como en reivindicar la figura de este guionista y escritor, que pasó por ese purgatorio y penoso evento en la historia del cine como lo fue el macartismo, los 10 de Hollywood y una cacería de brujas, que dejó a muchos en la peores situaciones.


   
Aunque técnicamente correcta, no se destaca demasiado el trabajo de Jim Denault, cinematógrafo que además de varias series de televisión, TV movies, a trabajado en más de una oportunidad con Jay Roach, eso no quiere decir, que no tenga elementos importantes dentro de la fotografía, principalmente los del juicio o el final del largometraje, pero son pocos los riesgos los que se corren durante el trabajo.

Sucede lo mismo con el trabajo de Theodore Shapiro, un músico reconocido en el cine comercial, que entrega piezas de gran calidad, pero que no hacen demasiada diferencia con otras bandas sonoras.

Un poco más interesante resulta el trabajo de montaje y edición, punto fuerte en las películas de Roach, no sólo como parte de la narrativa o sus mismos efectos dramáticos, sino como valor técnico y estético, afectando positivamente al relato, dándole más fuerza y ritmo a éste.



Pero obviamente, el que se lleva todos los honores es Bryan Cranston, no tanto por su parecido físico o sobria actuación, sino que por el contrario, asume totalmente el personaje de Trumbo, lo adadpta a su estilo, y crea un nuevo Trumbo, que funciona bastante bien tanto para la crítica, nominaciones y el mismo público. 

Eso no le resta, a las buenas actuaciones de John Goodman, que parece especializarse en los papeles de productor de cine, a Elle Fanning, Helen Mirren, como la despiadada periodista del chisme y demás, que se integran bastante bien al estilo de la obra.

Aunque no diste demasiado de otros biopics, el simple hecho de reivindicar la figura de Trumbo, de acercarnos al mismo contexto de la "lista negra", de hacer una crítica somera, pero critica a esos mismos hechos, hacen de esta obra, un trabajo por lo menos instructivo, y cercano, a la segunda parte de la vida de este guionista, que le dio todo un sentido a los seudónimos y la entrega al trabajo.

Recomendada, en varios sentidos, pero principalmente para la historia del cine, no tanto como un documento fidedigno, sino como un acercamiento a tales sucesos.

Zoom in: Fue seleccionada en la sección de presentaciones especiales del 2015 Toronto International Film Festival. El desempeño de Cranston le valió una nominación a los Premios Óscar al Mejor Actor. (wikipedia)

Montaje Paralelo: Biopic