18 jun. 2018

Monsters: Los monstruos de las fronteras



                                           "Quien con monstruos lucha cuide
                                            de no convertirse a su ves en monstruo. 
                                            Cuando miras largo tiempo a un abismo,
                                            también este mira dentro de ti."

Debut del británico y experto en efectos especiales Gareth Edwards, que en 2010 hizo entrega de este largometraje de ciencia ficción, monstruos y ecos sociales que se comparó en su momento con Distrito 9 y la misma Cloverfield. Edwards ahora conocido por haber dirigido Rogue One de la saga de Star Wars y el reebot de Godzilla, se formó en el mundo de los efectos especiales, principalmente los digitales y haber participado en el concurso Desafio Sci Fi, en el que no sólo ganó sino que dio origen a lo que sería su debut y la película que vamos a reseñar.


El guión de Edwards no sólo es evidente en su afiliación a la ciencia ficción de corte invasión extraterrestre sino en sus elucubraciones políticas y sociales, que tiene a la frontera estadounidense/mexicana como protagonista, sin negar el mensaje de tolerancia, que vemos en el clímax de la obra.  

Seis años atrás se descubrió vida extraterrestre en el sistema solar, pero una sonda de la NASA, que portaba muestras de dicha existencia, se estrelló en México, convirtiéndola en una zona infectada y aislada de los Estados Unidos. La obra inicia cuando el reportero gráfico Andrew Kaulder (Scott McNairy) debe buscar a la hija de su jefe en dicha zona de cuarentena. El viaje de Kaulder y Samanthe Wynden (Whitney Able) para llegar a la frontera, nos mostrará no sólo a los monstruos sino  las complejidades  de un pensamiento y de un país.  



Cabe destacar que el trabajo de fotografía también corre a cargo de Gareth Edwards, que mezcla de forma acertada naturalismo, cámara en mano y efectos digitales sin perder esa esencia "realista" y Low Fi -Ciencia Ficción- que se ha hecho popular en los últimos años, donde sin dejar de lado los efectos especiales prima el guión, historia o el sentimiento de la obra, que logra trabajar el director inglés de forma acertada a través de la pareja protagonista. Edwards no sólo participa como director de fotografía, director y guionista, sino que los efectos espaciales - que eran su especialidad, los crea y realiza para este largometraje, en softwares relativamente "caseros" o no tan industriales, que también le dan cierto carácter a la obra, como el diseño de producción en el que también el inglés participa.

La música de Jon Hopkins, que se aleja de los tópicos de la ciencia ficción,  se centra más en los dramático, funcionando en su acompañamiento sin darle mayor relevancia o potencia a las notas musicales; de todas maneras la ausencia musical o los sonidos naturales son los que priman.

    
Pero como sucede con las buenas películas de ciencia ficción o por lo menos con ésta, los verdaderos protagonistas no son los efectos especiales sino las actuaciones de Scott McNairy y Whitney Able, que sacan lo mejor de su oficio, sintetizando la dualidad y complejidad de la invasión extraterrestre, de la ética del mismo momento y de esa frontera que se encumbra entre una monumental muralla. 

Uno de esos trabajos que sorprende, sin ser  nada del otro mundo, pero con un guión coherente, un clímax no sólo de calidad visual sino como mensaje de tolerancia, y unos más que logrados efectos especiales hechos casi de forma casera que le dan aún más fuerza a este debut. Recomendable para los que disfrutan del Low Fi Sci Fi y d ela ciencia ficción con entramados sociales. Recomendable.

Zoom in: Bien recibida por la prensa y en festivales relacionados a la ciencia ficción y efectos especiales.
Edwards hizo todos los efectos especiales que se utilizaron fuera de la plataforma de Adobe y el software del Autodesk 3ds Max.(1)   

Montaje Paralelo: Distrito 9 (2009) 





(1)https://es.wikipedia.org/wiki/Monsters_(pel%C3%ADcula_de_2010)   

16 jun. 2018

IV Jornada de Cine e Historia 2018: Maria Cano

        
                                   ”Compañeros en pie. Listos a defendernos, 
                                     seamos un solo corazón, un solo brazo. 
                                     Cerremos filas y adelante”.
                                                                                        Maria Cano

En la última jornada de Cine e Historia 2018, además de haber escuchado a la cineasta y gestora cultural Camila Loboguerrero pudimos observar su película insignia Maria Cano, obra biográfica sobre una de las mujeres más representativas del país, no sólo como líder sino como defensora de los derechos de los trabajadores, mujeres y desposeídos, además de su incursión en la literatura, un gusto que no sólo estaba en hacerlos sino en impartirlo a los demás como acto cultural y de resistencia, que también fue su forma de hacer política. Todas estas virtudes inspiraron a Loboguerrero para llevar su vida y obra a la pantalla, por que ella misma se identificaba con lo actos gestores de quien fuera llamada "La flor del trabajo". Loboguerrero, primera mujer en incursionar en el largometraje colombiano, graduada en Bellas Artes de la Universidad de los Andes e historiadora de la misma disciplina en la Sorbona, no sólo consolidó su oficio sino que  allí se interesó en el cine y sus múltiples interpretaciones que con esfuerzo y complejidad las pudo poner en escena en Colombia en los años 80 con Su música a otra parte (1984)  y Maria Cano en los 90, obra que le representó su punto más alto frente a lo cinematográfico, sin desconocer sus aportes a la cultura y el cine desde la gestión y lo administrativo, como ella misma lo recordó en la charla y como lo sustentan varias fuentes como Proimagenes, Dirección de Cinematografía y el Ministerio de Cultura con las que colaboró.

Fuente: Indiwire. La imagen no corresponde a la época de la película
El guión escrito a varias manos incluyendo a la directora, al cineasta Felipe Aljure junto a Luis Gonzalez, quienes siguen los pasos de Maria Cano, tras los sucesos de los años 20 y la indemnización de la la venta de Panamá a los Estados Unidos. Las luchas de clases se hacen más evidentes y mujeres como Cano no sólo serán únicas por sus reivindicaciones sociales sino por sus capacidades políticas, discursivas y culturales a favor de los obreros, las mujeres y desposeídos que se hacían cada vez más evidentes en un país en conflicto y diferencias sociales.

La obra cíclica en su estructura y narrada como un flashback donde se nos presenta la vida de esta mujer, no sólo es una ilación de sus enfrentamientos contra el poder sino una historia de amor, del hombre que le abrió el camino para conocer todavía más las complejidades de una época; sin negar que en el largometraje se refleja esa pegunta que hace tanto Loboguerrero como otros autores colombianos sobre el destino de Cano, que sí bien no es tan desconocido u oscurecido por el poder o el tiempo, si queda el manto de duda, frente a la mujer que revolucionó los años 20, y 30 pero en sus últimos días, vivió alejada de todo eso que había construido, que se deja evidenciado al inicio y final del trabajo, eso sí, revisando la historia, el silencio de esta mujer, se debió en gran parte a la sociedad antioqueña de la época - que la vetó-  y al mismo tiempo, el fraccionamiento político que se dio tras la Masacre de la Bananeras y otras "derrotas" en el campo social.
  

Si bien la fotografía de Carlos Sanchez recibió varias distinciones por este trabajo, y  es uno de lo directores de fotografía y camarógrafos más distinguidos del país, no se logra apreciar esas virtudes en este largometraje, posiblemente por la copia u otros factores, aún así, debemos escribir sobre una fotografía eminentemente naturalista,que recurre a las pocas fuentes lumínicas que tenían a la mano, a un logrado manejo del color, donde colores tierras y rojos van a predominar, de resto es difícil de apreciar hasta el trabajo de cámara y demás.  

Lo mismo sucede con la música y con el trabajo sonoro, tal vez el punto más deficiente de la obra, donde varias secuencias se pierden por la mezcla sonora, al igual que diálogos y sonidos ambiente. 

Tal vez, cabe destacar el montaje, realizado a varias manos  por Luis Alberto Restrepo, Gabriel Gonzalez Balli y Maria Emma Frade, que logran crear ese espíritu revolucionario a través de la unión de secuencias, planos y detalles; en la misma línea es destacable la dirección de arte y escenografía.

     
Pero donde tiene más peso este largometraje, es en las actuaciones, es decir los papeles de Maria Eugenia Dávila y Frank Ramírez, quienes tienen todo el peso de la obra y de los personajes trascendentales tanto como Maria Cano como de Ignacio Torres, que no sólo se unieron para chocar contra el estado sino en una relación amorosa. De todas formas, actores como Diego Vélez o Jorge Escallón entre otros, logran grandes interpretaciones y apoyan aún más los papeles de los principales. 

Aunque debo decir que no fue la película que más me ha gustado, tanto por fondo como por forma, conocer la historia de Maria Cano y en cierto modo, la forma de producir cine en los años 90 en Colombia. 

Zoom in: Galardonada en el Festival de Cartagena

Montaje Paralelo: Feminismo - Lideres políticos

   

14 jun. 2018

Cine Palomitero: La Liga de la Justicia


                 "Hay héroes entre nosotros. No para hacernos sentir más pequeños
                  sino para recordarnos lo que nos hace grandiosos."

Nueva entrega del universo DC, en este caso, una continuación del Batman Versus Superman (Sneyder), y la reunión de los diversos personajes que pertenecen a dicho universo, es decir los metahumanos que está reuniendo Bruce Wayne para salvar al mundo de una catástrofe total. Con esta quinta parte del Universo extendido de la DC, no sólo se integran todos los personajes para combatir a Steppenwolf y sus parademonios sino que vemos las posibilidades de cómo éstos funcionarían como equipo. Dirigida nuevamente por Zack Sneyder aunque finalizada por Joss Wheedon, ya que la hija del primero, murió durante la producción, y el encargó pasó a manos de éste, director que no sólo ha tenido una basta experiencia en este tipo de obras sino que además participó como guionista de ésta. 



El guión escrito entre Chris Terrio (Argo) y Joss Wheedon (Buffy, la cazavampiros, The Avengers, Serenity, entre otras), es la reivindicación de Batman/Bruce Wayne (Ben Affleck) no sólo por el acto desinteresado y sacrificio de Superman sino por su nueva fe en la humanidad, reflejada tanto en sus cercanos como en los metahumanos a los que está reuniendo para evitar un mal mayor, en este caso asumido por la figura de Steppenwolf y la destrucción del mundo, como ya había sido evitada en la antigüedad por los grandes dioses y humanos, ahora representados por Diana Prince/Wonder Woman (Gal Gadot), Aquaman (Jason Momoa), y otros seres poderosos. En esta búsqueda, reflexión y reconciliación, se irán uniendo personajes como  Flash/Barry Allen (Ezra Miller), Cyborg (Ray Fisher) y otros, no sólo tratando de salvar al mundo sino a sus propias y personales tragedias, que en un principio será punto de conflicto entre éstos, y más adelante, les llevará a tomar una decisión tan poderosa como es la de revivir a Superman, con la tecnología extraterrestre que está destruyendo el mundo.

La reunión de los poderes y la aceptación de las complejidades de éstos, los llevará a vencer a Steppenwolf pero podrá existir un verdadero equipo de la Justicia.



Hablar o escribir sobre dirección de fotografía en esta obras, es casi un debate: hasta donde van los efectos CGI y el trabajo de cámara, luces y composición, cuánto de la fotografía se le debe a la colorización y posproducción y demás preguntas que suscita este cine de superhéroes y barroquismo visual creado por computador;  pero en este caso es aún más discutible, ya que Sneyder estuvo supervisando en la producción y Wheedon en la posproducción el trabajo de Fabian Wagner, un alemán con poca experiencia cinematográfica, del mismo estilo y más conocido por sus colaboraciones en la televisión.

El trabajo sonoro, el montaje a varias manos de Brenner, Person y Walsh, así como los referentes técnicos son de calidad pero excesivos en su tratamiento, y posiblemente, como viene siendo habitual en el trabajo de Sneyder/Wheedon, la realidad peca por su ausencia, y esto lo vemos en las escenas de acción, decorados, ambientación y hasta en el mismo sonido, donde lo único que no está alterado son las voces de los actores. 


A destacar las actuaciones, el humor por parte de Ezra Miller y la presencia extraña de Jeremy Irons, un Alfred tan alejado del concepto original, que funciona es por su actuación. De resto, tan entretenida como superficial, que en su débil guión lo que es más sólido es el diálogo y no la historia. Para ver con palomitas de maíz y acabar un domingo de descanso.

Zoom in: Aunque duplicó sus ganancias, para Warner fue un fracaso en taquilla, y se suspendieron otras secuelas, continuaciones y demás de dicho universo, a excepción de las obras individuales. 

Montaje Paralelo: Siperhéroes - Universo expandidos


5 jun. 2018

Hadashi no Gen: Hiroshima en Anime




"La bomba se lanzó en paracaídas y explotó a 580 metros del suelo. Instantáneamente murieron entre 60 y 80 mil personas, y el calor era tan intenso que algunas simplemente desaparecieron. El conteo final es de aproximadamente 135 mil personas y muchas murieron por la radiación a largo término, que causó enfermedades irreversibles"(1)

Segunda vez que veo este trabajo de animación japonesa, la primera en una Feria del Libro de Bogotá, donde el país invitado era Japón, y el anime tenía un papel preponderante, tanto así que muchas de estas obras se pasaron en 16 mm en una pequeña sala del pabellón del país invitado; además de la anécdota, no era mucho lo que recordaba de esta obra, a excepción de la brutalidad de sus imágenes, tras la caída de la bomba en Hiroshima, y nada más; aún así, es una película que vale la pena volver a ver, no tanto por sus cualidades técnicas o hasta por su misma historia, sino por la capacidad de asombro, crítica y dureza como la que ofrece esta visión sobre las bombas que "cayeron" en Hiroshima y Nagasaki, la muerte y destrucción que dejó tras su paso, y como los japonenses de una forma o de otra salieron adelante. Dirigida por Mori Masaki y basada en el manga de Keiji Nakazawa, que en este caso se reduce, a los días previos a la caída de la bomba, la destrucción y el instinto de supervivencia de un niño, y lo que quedará de su familia.

El estilo de la animación, propio de los años 80, más que destacado en su parte técnica está en lo dramático de sus imágenes, duras y violentas tras la explosión nuclear, agobiantes en los días posteriores y con un halo de esperanza en la parte final.

El acierto de la obra está en el trabajo que realizó tanto el director con la Empresa Madhouse, al emular ese diseño de personajes y animación que eran propios de los años 80, es decir, al estilo de Meteoro o Supercampeones, pero absolutamente honesto - no necesariamente realista- con los efectos y eventos inmediatos que trajo la bomba arrojada desde el Enola Gay, además, porque el mismo Nakazawa, vivió tales sucesos y los plasmó en el manga y en el guión de esta obra. Aunque la película se ha prohibido o retirado como material educativo, no se puede negar que su efecto devastador, además de impactante también logra el cometido inicial de este tipo de obras y es el de entender, asumir o por lo menos conocer lo que la Guerra, y las prepotencias de ésta, dejaron en un país y en sus miles de muertos que literalmente "desaparecieron" por los efectos de la bomba y una muerte que se fue esparciendo como radiación, enfermedades y demás estragos.

Uno de esos trabajos que deben ser vistos, analizados y si bien no utilizados como material educativo, sí como referentes históricos, de una guerra que sacó lo peor de la humanidad.

Montaje Paralelo: La tumba de las luciérnagas ( 1988)



(1)https://www.vix.com/es/btg/curiosidades/6548/10-cosas-que-no-sabias-sobre-hiroshima-y-la-bomba-atomica

4 jun. 2018

IV Jornada de Cine e Historia 2018: Conversatorio y película Maria Cano de Camila Loboguerrero





Como viene siendo habitual en el blog, con retraso reseñamos la última charla IV Jornada de Cine e Historia, en la cual tuvimos la oportunidad de escuchar a la directora y guionista Camila Loboguerrero, además de ver su segundo largometraje Maria Cano; la charla moderada por Yamid Galindo, historiador y docente de la Uniagustiniana, no sólo tuvo como eje temático la experiencia de esta directora sino su acercamiento a Mayo del 68, que fue el tema a exponer en estas jornadas, y sus cualidades como gestora cultural y demás establecimientos audiovisuales. Una experiencia de gran calidad que se realizó en el Museo de la Independencia (Bogotá).