18 jun. 2017

Rosemary´s Baby: Oscura maternidad


                         "Las madres perdonan siempre: han venido al mundo para eso."
                                                                                                 Alejandro Dumas 

La vida y obra de Roman Polanski es tan cinematográfica como lo que refleja en pantalla: drama, tragedias, erotismo y dolor, que lo han hecho uno de los cineastas más importantes del siglo XX y de estas casi dos décadas del XXI; director formado en Polonia, en la mítica Escuela de Cine de Lodz, que desde sus inicios, cortometrajes incluidos, tuvo cierta repercusión, como sucedió con Cuchillo en el agua (1961) el cual estuvo nominado al Oscar; de ahí en adelante la carrera de Polanski ha sido un ir y venir de triunfos, tragedias, acusaciones y clásicos del cine que como El Bebé de Rosemary han marcado no sólo la generación de los 60 y 70, sino al mismo universo cinematográfico por sus cualidades estéticas, opresivos ambientes y retorcidas historias. Polanski, aún vigente, y con varios proyectos en curso, no sólo es uno de nuestros directores favoritos sino uno, al que hemos revisitado y revisado su obra, como lo fue con Rosemary´s Baby, la película que vamos a analizar.  


Fuente: http://romanbymarta.tumblr.com/page/179
El guión adaptado por Polanski de la novela homónima de Ira Levin que nos acerca al joven matrimonio de Rosemary y Guy Woodhouse, los cuales, recientemente se han instalado en un apartamento, en un antiguo  y mítico edificio en Manhattan. 

Rosemary (Mia Farrow) es una joven mujer, tierna y alegre, ama de casa comprometida con Guy (John Casavettes), actor es ascenso, con el que desea tener un hijo y una vida feliz, pero en el momento que se cruzan  los Casvets, una pareja adulta, mística y adinerada, la vida de Rosemary, su embarazo, enfermedad y desazón parece más una maldición que otra cosa, mientras que su esposo, cada vez va mejor en su carrera; las muertes de amigos cercanos, accidentes y otros oscuros sucesos empiezan a marcar a este matrimonio.

Satanismo, sectas oscuras, conspiración y un claustrofóbico cuento de maternidad, es lo que finalmente crea el director polaco, con un inteligente desarrollo y puesta en escena, donde nunca se pierde la sensación de realidad o se crea un mundo tan al estilo de Polanski, que todos los elementos encajan perfectamente en ese Manhattan destinado al Anticristo.



Aunque la carrera como director de fotografía de William Fraker, puede no estar a la altura de otros profesionales, en este caso, logra integrarse perfectamente a ese mundo entre naturalista y claustrofóbico que es el de Rosemary´s Baby, tanto su trabajo en el interior del edificio como los pocos exteriores, están muy bien delimitados y desarrollados en la ambientación que se va haciendo más oscura y desasosegante. Para destacar el climax de la obra donde cámara y fotografía se vuelven absolutamente claustrofóbicas, enmarcando la "locura" de Rosemary. 

Uno de los puntos más fuertes, y que han hecho icónica a esta obra es la música de Krzystof Komeda, composición que refleja acertadamente, el estado mental de los personajes, y en cierto modo, esa maternidad y decadencia presente en el largometraje; con aíres jazzísticos, y con ese tarareo por parte de Farrow en Lullaby, vamos escuchando una de las bandas sonoras más reconocidas y míticas del cine de terror.

Con un montaje que va en crescendo, y determinado por el buen uso de la cámara, el steady y demás; eso sí, para destacar las secuencias de pesadilla, paranoia y ensoñación, donde mejor trabaja Polanski junto a sus montajistas Steen y Wyman.

Con un gran trabajo en su diseño de Producción por parte de Richard Sylbert, uno de los grandes en este campo, que más que emular el Nueva York de finales de los 60, asume su propio universo, uno donde el Diablo y el Anticristo tienen cabida en un ambiente urbano.



Tanto los papeles de Mia Farrow como de Casavettes son impecables como el matrimonio Woodhouse, pero obviamente quien se lleva todo el peso dramático y narrativo es la Farrow, que asume tanto los momentos más tiernos o espantosos con absoluta serenidad, obviamente a destacar el momento en el que por primera vez ve a su hijo, escena mítica e impagable del cine de horror, pero en general una obra con unos secundarios de lujo, unos protagonistas que se roban el peso de la escena, y una acertada dirección de actores, por parte de Polanski.

No sólo los listados, premios y crítica avalan a Rosemary´s Baby como una de las mejores obras de terror sino que ya mostraban ese gran talento y claustrofóbico universo que ha ido construyendo el director polaco. Si bien, no voy a decir que sea mi película favorita de Polanski, además por una serie de inconvenientes que había tenido con la misma, si es notable la capacidad de miedo, paranoia y confusión que va construyendo el director, que es una película mítica en su género pero muy bien desarrollada en su forma, y que tanto estética como técnicamente es un gran logro. Es decir, como conclusión, una película más que recomendable, que marcó una generación, que rápidamente se convirtió en clásico, y que se debe visualizar para entender el miedo, locura y el sacrificio maternal.

Zoom in:   Nominada a mejor actriz y  guión adaptado tanto en los Oscar, BAFTA, Globos de Oro, entre otros.
Película que junto a El Exorcista, Poltergeist o La Profecía, se les denominó como Malditas, por la serie de eventos trágicos entorno a las mismas. 

Montaje Paralelo: Brujería - Maternidad


13 jun. 2017

The Invitation: El miedo como religión


                                        "El término «fe ciega” es una redundancia, 
                                         pues la fe es siempre ciega.”
                                                                             Ernest Bornemann

Aunque la filmografía de Karym Kusama es relativamente corta e irregular, sus dos producciones independientes y de bajo presupuesto, han marcado lo mejor de esta directora estadounidense; con Girlfight, su opera prima, recibió diversos premios y nominaciones , y una invitación a dirigir obras de alto presupuesto, donde se ahogó en sus propias limitaciones; para el 2015 y luego de haber pasado por producciones televisivas, la graduada en la Universidad de Nueva York, presentó, la que para muchos es la mejor propuesta de esta directora: The Invitation, un inteligente thriller, lleno de recovecos y una crítica a esas sectas religiosas que parecen dominar el mundo moderno.


El guión de Phil Hay y Matt Manfredi, no sólo mezclan géneros como el terror, el suspenso y el drama, sino que es un thriller en su manifestación más pura, donde las mentiras, engaños (fuera y dentro de pantalla) son eficientes y trabajados, para criticar, exponer o indagar sobre esas sectas religiosas que parecen influenciar cada vez más tanto a ricos como a pobres.

La palabra secta viene del latín secare: sectar, cortar. También se ha dicho que la palabra viene de secedere: separarse. Igualmente [...] que deriva de sectare: cortar. En todos los casos está presente la idea de separación (1). En cierto modo  The Invitation, tiene estos elementos dentro de su trabajo argumental, por que la tragedia que afectó a Will y Eden, años atrás, la muerte de su hijo, no sólo fue una separación sino el corte de una unión entre éstos. Años más tarde, el inicio de la película, nos mostrará como Will junto a su nueva novia Kira, se dirigen a una reunión que ha organizado Eden, su esposo e invitado a varios de los amigos de antaño. La reunión, se va haciendo cada vez más incómoda, y la presencia de un sino desesperanzador y trágico se empieza a tejer, desde el momento en que muestran sus nuevas ideas la pareja anfitriona.

Con una trama llena de capas, sorpresas, engaños y manipulación, para finalmente reconocer una crítica a esas religiones, sectas y grupos que parecen convertirse en le nuevo opio de las sociedades modernas. 


Aunque la fotografía de Bobby Shore se puede quedar corta técnicamente, también se debe reconocer que con pocos recursos logra crear una ambientación tétrica pero realista, sin caer en efectismos, y donde la cámara, principalmente en el clímax de la obra toma protagonismo. 

La música de Theodore Shapiro, uno de esos compositores  que no parece comprometerse demasiado en un género o estilo, en este caso es bastante eficiente en el desarrollo de la trama, y que como el guión, está llena de trampas y manipulaciones. Mucho más destacado o por lo menos arriesgado es el trabajo de montaje de Plummy Tucker, que juega bastante bien con los flashbacks/ recuerdos de Will, y en la parte final de la obra. De resto es un obra bastante sencilla en su producción.

Dentro del trabajo artístico, es decir, las actuaciones, la obra, aunque soportada por el peso de los diversos actores (coralidad), quien es el protagonista y motor de todas las acciones es Logan Marshall - Green, que aunque puede pecar en cierto histrionismo, funciona con el mismo guión y ambientación, de resto, la coralidad de los actores, funciona como parte de la trama.

    
Aunque la película puede pecar en su misma virtud, que es el engaño narrativo y en las acciones de los personajes, la parte final de la obra, esos pasajes incómodos y las actuaciones son más que suficientes para recomendar este terrorífico cuento que tiene como monstruo a la religión o a las sectas, y el miedo a perder un ser querido. Sin ser perfecta, y de ir de menor a mayor en su desarrollo, es un largometraje recomendable, y bien pensado para estos días  y sociedades de cultos, egolatría y miedos escondidos.

Zoom in:   Ganadora en Sitges a mejor película.

Montaje Paralelo: The witch (2015) - Cultos




(1) http://www.clerus.org/clerus/dati/2004-06/05-15/secigle.html

12 jun. 2017

Todo comenzó por el fin: Espejo de una generación audiovisual


                              "El cine era nuestro refugio en un mundo hostil y gris." (1)

Autoretrato audiovisual por parte de Luis Ospina, que no sólo muestra el episodio de su enfermedad sino que se termina convirtiendo en una excusa para hablar sobe el Grupo de Cali, Caliwood, Andrés Caicedo, las drogas, Carlos Mayolo y ese amor por el cine que siempre estuvo presente en estos personajes. Ospina, director, guionista, productor y montajista, no sólo encabezó ese cambio o pequeña revolución en el cine nacional de la década de los setenta sino que su obra junto a Mayolo, está considerada como una de las más importantes y prolíficas tanto en el argumental, documental, televisión, cortometraje y hasta experimental; con sus incursiones periodísticas en Ojo al cine revista de cine cofundada con Caicedo, Mayolo y Ramiro Arbelaez, y funciones como jurado en diversos festivales , además de un par de libros y sus labores como docente, Ospina, sin ser el último de su generación, si es posiblemente, el mas reconocido de la misma.

El documental con Ospina como protagonista, va a trasladarnos al Cali de los setentas y ochentas, a una clínica Bogotana, a los sets de televisión de los noventas y a un apartamento en en centro de la ciudad capital, para ir recordando, observando y sobre todo indagando sobre ese "corpus" cinematográfico y cultural en el que Ospina fue uno de los más entusiastas y cercanos.


Con diversos formatos, material de archivo y recopilación de los mismos, el director crea un verdadero homenaje a sus amigos, su tierra y cinefilia, obviamente termina haciendo referencia a su trabajo, sus obras, gustos y emulando en cierta medida a personajes que admira como lo puede ser José Luis Guerin o Kinski, o Mayolo entre otros que finalmente le dan cuerpo a este documental.

Diversas voces, entrevistas, voz en off, narraciones van macando la estructura de este trabajo que juega bastante bien con la construcción cinematográfico, casi como un apéndice de la vida, como parece ser el caso de Ospina con este trabajo, uno que funciona como memoria, como reflexión  y a la vez como espejo de este director.

   
Aunque no sea un seguidor del trabajo de Ospina o del grupo de Cali, este es uno de los documentales que más me han gustado, no sólo por estilo y forma sino por conocer o asumir mejor el trabajo de estos directores, igualmente por el gran trabajo de montaje y recopilación de Ospina, y porque juega bastante bien con el concepto de "espejo" cinematográfico o "Esfero" audiovisual, es decir un cine ensayo, que se disfraza bastante bien de documental  o un documental que ensaya sobre su forma, con ese atípico  humor de Ospina y su facilidad para "encarretar" a los espectadores; un trabajo realmente interesante y recomendable de ver para conocer el cine del país a partir de la década del setenta y también para establecer la figura de Ospina.

Zoom in:   Ganadora en categorías de su financiación y del Público en Cartagena, y participación en diversos festivales.

Montaje Paralelo: Color, perro que huye (2011) - Autobiografia 





(1) Tomado de: http://www.elpais.com.co/entretenimiento/cultura/los-que-no-fuimos-capaces-de-suicidarnos-decidimos-matarnos-a-largo-plazo-luis-ospina.html

7 jun. 2017

Música para una escena cinematográfica (Schonberg)




´´En 1929 Schöenberg recibió un encargo para escribir música para un film. El compositor (que nunca hubiera aceptado tener que trabajar de manera subordinada a un productor o director) decidió entonces trabajar en soledad con tres conceptos: Peligro amenazante, Miedo y Catástrofe. Como resultado de esta experiencia la obra podría ser atribuida a lo que catalogaríamos como música programática, pero no es música que llegue a describir situaciones concretas o ni siquiera gente. Tampoco han de aparecer los tan cineásticamente útiles leiv.motivs. Resulta que no hay una relación demasiado férrea entre las tres secciones y su significado literal, lo que nos sugiere la idea de que la intención de Schöenberg fue precisamente que las relaciones entre efectos sonoros y una acción concreta sea de libre interpretación, con lo cual se establece la idea de Música para película imaginaria. Como en sus Variaciones para Orquesta Schöenberg no comienza esta obra con una presentación lineal de los doce tonos, sino con un corto pasaje introductorio. Los siguientes episodios o momentos de la obra (introducción, tema a base de los doce tonos, forma de canción, ostinato rítmico, cuatro episodios contrastantes, subdivisión en tétradas, climax, cita del comienzo de la obra) sólo se relacionan parcialmente entre sí a través de precisos elementos conectivos. Schöenberg crea el climax de su op.34 desde la confrontación de una sucesiva secuencia de pequeños episodios que a menudo entran en conflicto´´ (1)


(1) http://lasbandassonoras.blogspot.com.co/2013/03/arnold-schoenberg-y-su-op-34-musica-de.html

Spotlight: La verdad os hará libres!!!


                                           "El trabajo de los periodistas no consiste
                                           en pisar las cucarachas, sino en prender
                                           la luz, para que la gente vea cómo las
                                           cucarachas corren a ocultarse."
                                                                           Ryszard Kapuscinski

Aunque la relación entre cine y periodismo puede ser bastante obvia, y se han construido varias historias frente a este oficio desde la segunda década del siglo XX con Der Teurter de Billy Wilder (1) también es importante establecer ese lazo que se media entre la realidad y la ficción que estas disciplinas ponen en entredicho ya sea desde la escritura hasta en las imágenes en movimiento; en cierto sentido la película más conocida de Tom McCarthy, juega con dicho parámetros, no tanto en su lineamiento narrativo sino en la misma "credibilidad" de la obra, porque en este sentido el trabajo del director estadounidense, triunfa de buena manera, al acercarse a una noticia ganadora del Pulitzer, y darle a la misma, un detrás de escena, una reconstrucción de cómo se llegó a esa compleja situación de verdades tapadas por el poder la iglesia. De McCarthy, es difícil establecer una línea laboral, porque ha pasado de ser uno de los guionistas de Up a dirigir un capítulo de 13 Reasons Why o Alias JJ, actuar en diversos proyecto para la televisión y cine o hacer un cine independiente de espíritu realista como lo podemos ver en hasta ahora su película más reconocida: Spotlight, de la cual escribiremos a continuación.


Con guión de McCarthy junto a Josh Singer, lo cuales convirtieron una noticia y premio Pulitzer en un relato de ficción con tintes realistas y de denuncia al poder de la Iglesia Católica, pero a la vez un homenaje al oficio periodístico,  los entresijos que se tejen en este tipo de historias y situaciones, que tuvieron como fondo los abusos sexuales cometidos por sacerdotes en diversos estados y aún en diversas partes del mundo, avalados por la misma iglesia.

Con un reparto coral, una historia lineal y las configuraciones de este tipo de dramas basados en "sucesos reales", McCarthy/Singer crean un trabajo que además de denunciar a la Iglesia Católica también lo hace con el Poder, y la misma indiferencia, como termina siendo el trabajo de unos reporteros locales del Globe, los "Spotlight", una de las unidades de investigación más antiguas de los Estados Unidos; el cambio de director, las ansias de un reportero y la desazón de este grupo de periodistas al irse descubriendo la verdad, hará que todas las complejidades al enfrentarse a la iglesia Católica, a la sociedad de Boston y demás, se termine transformando en el objetivo de esta unidad investigativa.

Mesurada en su estructura, dramatismo y hasta en el protagonismo de sus personajes, la película va tomando rumbos inteligentes en su construcción, apelando principalmente a los hechos reales y a la misma temática, sin llegar a distorsionar el foco principal de la obra.


El tono realista de la obra impregna el trabajo de dirección de fotografía de Masanobu Takayanaki, quien ha estado presente en la últimas películas nominadas al Oscar, aunque no precisamente por su labor, que aunque correcta en lo técnico no explora más allá de lo que se pide en su conjunto.

Con mayor acierto y reconocimiento se presenta el trabajo de Howard Shore, músico habitual de Cronenberg y la trilogía del Señor de los Anillos, y por su capacidad de adaptación musical, el trabajo en el piano y sus sonidos dramáticos, que encumbran inteligentemente las secuencias  y acciones de los personajes.

De resto, es una película bastante correcta en sus demás labores técnicas, tanto por la sobriedad del estilo como por la cercanía en época y desarrollo.


Como película "coral " o reparto sin protagonistas, el largometraje juega muy bien con la construcción de los personajes, sin caer en flashbacks u otros recursos sino en el mismo desarrollo de éstos a partir de sus acciones y trato con los demás, y obviamente por las acertadas actuaciones en Mark Ruffalo, Michael Keaton, Liv Schriever, Rachel McAdams, Stanley Tucci y demás, que cumplen no sólo una gran labor sino que en conjunto arman el punto más fuerte de esta obra.  Además, porque sin alejarse de los arquetipos cinematográficos, tienen una fuerte personalidad y ciertas falencias, que sin ahondar demasiado  en todos estos "supuestos", recalcan el mismo efecto o contribución al desarrollo del guión, tanto en su coherencia como en la empatia con éstos o la historia.

En resumidas cuentas una película correcta, pero muy bien construida desde el guión, con una fuerte historia y con un tema, que en cierto modo estaba presente en ese momento, y que a la final interesa al público. Trabajo recomendable, no sólo como historia, sino como película sobre periodismo, abusos del poder y la misma lucha frente a ese poder, como lo terminó haciendo esa unidad de investigación.

Zoom in: Diversas nominaciones en los Globos de Oro, BAFTA, Oscar, principalmente a su guión, dirección y reparto.

Montaje Paralelo: Periodismo 




(1)http://www.uhu.es/cine.educacion/cineyeducacion/periodismo.htm