2 dic 2021

Festival al Este: Éxtasis

 


En la Cinemateca de Bogotá pudimos observar en el marco del Festival al Este- Festival de cine de Europa Central y Oriental-  uno de esos clásicos del cine, que tuvo más repercusión por el polémico desnudo de su protagonista, la cual será, gracias a este papel, reconocida como Hedy Lamarr en Hollywood; que por sus valores cinematográficos; sin embargo, hay que reconocerle a esta proyección, dos elementos importantes: su restauración, principalmente la sonora, y su llamativo trabajo visual, dentro de una inocente y típica historia de desamor de los años 30. Porque Éxtasis de Gustav Machaty, no sólo fue un drama simbolista, de alta carga sexual para su época, sino la obra que lo llevó a Hollywood junto a Hedy Lamarr, pero también se debe entender a este largometraje como un ejercicio de arte y ensayo, de respuesta al cine de vanguardia francés y ruso, la liberación sexual femenina, cierto tono propagandístico, y  esos primeros momentos del cine sonoro.


Machaty firmó este guión junto a Frantisek Horky y Jacques Koerpel, donde la pasión y el destino fatal iban de la mano, en este caso una Eva y un Adán modernos para la época, que traicionaban los valores de la sociedad checa, o desde otro punto de vista, abrían otros caminos, en los que lo pasional estaba por encima de la razón, probablemente en respuesta a la guerra, y a la misma sociedad burguesa, que no sale del todo bien librada en la obra.

  
El rostro del éxtasis




El trabajo fotográfico de Hans Androschin, Jan Stallich y Gerhard Huttula, no sólo se va a ver reflejado en la puesta en escena, así como en lo paisajístico , con aíres bucólicos, sino, principalmente en el rostro de Hedy Lamarr, esta triada fotográfica, hacen del rostro de la protagonista toda una amalgama de sensaciones que perfectamente nos puede recordar a dos obras escultóricas de Bernini: Los éxtasis de Santa Tersa y de la beata Ludovica;  también cabe destacar la secuencia del desnudo, porque fotográficamente, es un gran trabajo, tanto a nivel técnico como estético, ya que logra conjugar lo erótico con la ida de liberación del personaje de Eva. Aunque no podemos hablar de una fotografía ciento por ciento naturalista, porque está impregnada de esa carga simbólica, propia del género o estilo que desarrolló Machaty, priman lo exteriores y cierta fotografía expresiva, en la que los sentimientos de  los peroisnajes se ven reflejados, cabe recordar la secuencia en la que la mujer escapa de la cada paterna, que tiene hasta tintes sobrenaturales.

En este mismo apartado cabe destacar la puesta en escena, el uso de los reflejos, ese particular momento en el que una ventana se convierte en todo un símbolo de deseo, y varias escenas en la que la plasticidad fotográfica, es el mayor motor narrativo.

Eva al desnudo

Para Hedy Lamarr, éste fue su primer papel en el cine, y el que la hizo mítica; no sólo por el desnudo integral - el primero, según varios historiadores-, sino por el éxtasis en primer plano da la protagonista; sin embargo eso no le resta a la interpretación de la actriz checa, que hizo de su rostro, no sólo un misterio sino toda una mezcla de sensaciones, evidentemente el erotismo, como eje central, también vale la pena rescatar los papeles de Aribert Mog y Zvonimir Rogoz, pero en definitiva, quien se roba la pantalla es Lamarr.




Una breve crítica

El cine checo de los años 30 tuvo gran repercusión tanto a nivel artístico como de producción, sumado a la aparición de los Estudios Barrandov, como la rápida adaptación al cine sonoro, generando un auge y una serie de nombres que triunfaron tanto en su país como en Hollywood, uno de estos caso fue el Extasis, obra de culto, visualmente impresionante con una historia de amor demasiado inocente para nuestra época e insulsa para lo que entendemos como destino fatal y traición; pero al fin y al cabo, un clásico menor, que tanto por lo polémico como por sus valores cinematográficos, sigue siendo relevante. Dentro de la obra resalta el papel de Lamarr, su puesta en escena, con algunas escenas absolutamente vanguardistas, un tremendo trabajo de fotografía, que sí bien estaba destinado para la protagonista, también fue efectivo para el contexto en general. Eso si, debemos entender que sí bien hay diálogos, es una obra aún permeada por lo silente, donde la música no sólo era un gran apoyo, sino todo un componente narrativo. Gran trabajo, que tanto histórica como visualmente es necesaria de ver.

Zoom in: La película se estrenó comercialmente el 14 de febrero de 1933, pero tuvo muchos problemas por su contenido sexual y provocador. En Alemania no se estrenó hasta dos años después y tuvo que cambiar el título de Éxtasis por el de Sinfonía de amor. EEUU la calificó como ‘moralmente cuestionable’, y hasta la iglesia la condenó a través del Papa Pío XII. (1)




(1)https://www.elespanol.com/cultura/cine/20190828/primer-orgasmo-historia-revoluciono-italia-fascista-mussolini/424708253_0.html

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