28 dic. 2015

Los poemas de cine de Jim Morrison*


Ray Manzarek  (izq.) y Jim Morrison (cámara)
"La cámara, como el ojo de Dios satisface nuestro anhelo de omnisciencia. Espiar a otros desde lo alto y desde un ángulo diferente: los peatones entran y salen de nuestra lente como extraños insectos de agua. Poderes del yoga: Hacerse invisible o diminuto.Volverse gigantesco y alcanzar los objetos más distantes.Cambiar el curso de la naturaleza.Trasladarse en el espacio y en el tiempo. Convocar a los muertos. Exacerbar los sentidos y percibir imágenes inaccesibles, de hechos acaecidos en otros mundos, en los más profundo de la propia mente, o en mentes ajenas.El rifle del francotirador es una prolongación de su ojo. Mata con mirada injuriosa."

"Los espectadores de cine son vampiros callados. El cine es el arte más totalitario. Energías y sensaciones quedan, absorbidos, en el cráneo hinchado de sangre. Calígula deseaba un sólo cuello para sus súbditos: así, de un sólo tajo, podría decapitar al reino entero. El cine es agente transformador. El cuerpo existe gracias a los ojos; se convierte en una caña seca para sostener a esas dos blandas e inaccesibles joyas.

"El cine confiere una especie de espúrea eternidad. Cada película depende de todas las demás y conduce las demás.El cine era una novedad, un juguete científico, hasta que produjo una serie de obras, las suficientes para crear otro mundo intermitente,una poderosa, infinita mitología en la que sumergirse a voluntad."

"Los primeros cineastas, como los alquimistas, gozaban con una deliberada oscuridad acerca de su oficio para ocultar sus habilidades a los voyeurs profanos. Separa, purifica, reúne. La fórmula del Ars Magna; y su heredero, el cine. La cámara es una máquina andrógina, una especie de hermafrodita mecánico. El alquimista repite en su retorta la obra de la naturaleza"
"El cine revela sus afinidades, no con la pintura, la literatura o el teatro, sino con entretenimientos populares: los cómics, el ajedrez, los naipes, el tarot,las revistas y el tatuaje.El cine no deriva de la pintura, ni de la literatura, ni de la escritura, ni del teatro, sino de la antigua magia popular. Es la manifestación contemporánea de una historia evolutiva de sombras, un hechizo de las imágenes en movimiento, una creencia en la magia. Su linaje entronca, desde su mas remoto origen, con los sacerdotes y con la brujería, una invocación a los fantasmas. Con, al principio, sólo la modesta ayuda del espejo y del fuego, los hombres convocaban oscuras y secretas visitas surgidas de una mente enterrada. En tales sesiones, los hombres son espíritus que ahuyentan el mal. El espectador es un animal moribundo.Invoca, mitiga, espanta a la muerte. De noche ".



*Fuente: Una plegaria americana y otros poemas. Plaza Janes.

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