10 jul. 2014

Maestros: 20 consejos de Roger Deakins sobre la Dirección de Fotografía*

Foto de Jeff Bridges

1. No te distraigas con la técnica

El manejo de las ruedas [de una rótula con engranajes] tiene que convertirse en algo secundario, ya que puede ser un desastre si la técnica te distrae de la relación que un operador tiene con el objeto a grabar.
En mis inicios practicaba haciendo ochos con las ruedas hasta conseguir realizar mi firma. No siento la necesidad de practicar más, pero me confirmo a mí mismo que todavía puedo firmar cada vez que empiezo una nueva película si estoy usando una rótula de engranajes.
Usar una rótula de engranajes no es del gusto de todos, y yo no voy siempre con una, pero lo cierto es que ofrece claras ventajas en determinadas circunstancias y en algunas películas.

2. Debes descubrir tu propio estilo

Soy muy precavido a la hora de mostrar demasiados planos y esquemas. No es por secretismo o por no querer enseñar algo que es personal. ¡No, en absoluto!
Recuerdo que cuando empecé como cineasta nunca había visto a otro director de fotografía trabajando. Lo más cerca que llegué a ver ‘cómo se hace’ fue al documentar con imágenes a Doug Slocombe trabajando en Pirates of Penzance. Me encantaba verlo trabajar pero no tuvo absolutamente ninguna influencia en la forma en que desarrollé mi trabajo.
Nuestros estilos no podían ser más diferentes. A eso me refiero: no se puede aprender el oficio a través de nadie, ni de mí ni de cualquier otro. Espero que lo que yo hago pueda de alguna manera inspirar a los demás, pero me horrorizaría pensar que mi trabajo se estudiara como “la forma correcta de hacer el trabajo”.
Mi forma de trabajar es sólo una dentro de un número infinito de formas de trabajar.

3. A veces es necesario condicionar el rodaje para conseguir una película mejor

Al igual que me sucedió en las escenas de condenados a muerte en ‘Dead Man Walking’, es mejor condicionar la composición, la iluminación y el sonido y rodar con dos cámaras con el fin de ayudar a un actor a conseguir su interpretación. A veces es mejor ir con un plano más abierto para no romper la concentración del actor.

Cuando un actor aparece en el set listo para hacer una toma puede ser demasiado tarde para cambiar nada. En ese momento, si veo una mala sombra o una mirada que está un poco fuera tal vez pueda hablarlo con el actor o tal vez no. Quizás piense que es mejor cambiarlo para la segunda toma. Si no lo hago juzgo mi error y trato de evitar que vuelva a ocurrir.
Al final una película puede no verse bien y seguir funcionando gracias a una gran actuación, pero no al revés. Es algo que siempre vale la pena recordar.

4. Trabaja dentro de límites prácticos

Rara vez llevaba focos a los documentales que rodé en África. Gran parte del tiempo trabajaba sin un ayudante, así que llevar más equipo de lo necesario no era viable. Sí llevaba algunas sábanas blancas y una tela plateada que usaba para dormir en las noches frías (y pueden ser noches muy frías en Botswana, por ejemplo) para proteger del sol el negativo virgen y el equipo, así como para la iluminación.

Creo que el aspecto más importante del rodaje de documentales es hacer uso de la luz disponible sólo a través de la colocación de la cámara – y el sujeto, si es que puedes controlar lo que se está rodando. Para mí el uso de equipo adicional, tanto si se trataba de un trípode o de un reflector, por lo general era una distracción y algo contraproducente.

5. Elige la cámara basándote en el trabajo

Hay una obsesión con la tecnología que no me interesa. Escoges la cámara para el trabajo según el presupuesto y muchos otros factores. Creo que ‘In This World’ o ‘Slumdog Millionaire’ son buenos ejemplos en este sentido.

6. “La cinematografía es más que una cámara”

La cinematografía es más que una cámara, da igual que sea una RED, una Alexa o una Bolex. Hay algo más que la resolución, profundidad de color, la latitud, la estructura de grano, la aberración del objetivo, etc, etc, etc… Las ópticas usadas en ‘Ciudadano Kane’ no eran de ninguna manera tan buenas como una Primo o una Master Prime y la estructura del  grano en la película está, francamente, por todas partes. ¿Pero la cinematografía? Bueno, tú dirás.

7. La elección de la cámara es una decisión personal

En el análisis final sólo puedes juzgar la calidad de imagen con tu propio ojo y tomar una decisión personal en cuanto a lo que te gusta y lo que no te gusta. Quizás algunas personas no puedan ver la diferencia entre un scan 2K y otro 4K del mismo negativo. Y estoy seguro de que hay personas que  prefieren el aspecto de una imagen producida por una cámara RED de una que se haya rodado en película.

Las implicaciones de la elección de un sistema de cámara no son diferentes de las de la elección de un conjunto de ópticas, una posición de cámara o la  ubicación de un foco.

8. Hacer cine nunca se vuelve más fácil

En una de mis primeras películas de ficción llegué temprano al set sólo para escuchar al ayudante de dirección y a un carpintero preguntar por qué alguien del que nunca habían oído hablar iba a rodar su película. Se volvieron hacia mí y me preguntaron si yo conocía al director de fotografía. Yo dije que sí. Entonces le dije al carpintero que colocara una viga en el techo para la iluminación y le pedí al ayudante de dirección que me consiguiera una aspirina [sic] mientras yo salía a vomitar.

Todavía hay momentos en los que me siento estresado y mal del estómago. Me justifico pensando que cada vez tengo mayores expectativas sobre aquello en lo que estoy trabajando y, por tanto, nunca se vuelve más fácil.

9. No existe un camino “correcto” ni una trayectoria profesional definida

Puede que empezar desde abajo resulte más fácil. Tienes tiempo para aprender el oficio y tener confianza en lo que haces. Por otro lado puede que te sientas estancado en un puesto y que resulte difícil dar el salto, por ejemplo, de ser ayudante a operador. Si tratas de empezar a filmar de inmediato puede que te encuentres esperando mucho tiempo entre trabajos remunerados. ¿Tienes una showreel? ¿Amigos que no se vayan a olvidar de ti? ¿Una familia a la que mantener?

Nunca fui ayudante. Estudié en la escuela de cine y empecé a rodar de inmediato. Bueno, para ser honesto, no pude conseguir trabajo como ayudante, así que me llamé a mí mismo operador de cámara. No fue más fácil conseguir trabajo como camarógrafo, pero al menos me sentía mejor conmigo mismo. Debí tardar seis meses en conseguir mi primer trabajo pagado pero luego todo mejoró rápidamente.

10. Ser eficiente es a menudo recompensado con lealtad

Hay al menos una parte de los miembros del equipo con los que siempre trabajo. Obviamente, no todo el mundo está siempre disponible, sobretodo cuando el trabajo es largo. Llevo trabajando con el mismo ayudante de cámara desde que en las últimas dos semanas de “Cadena perpetua”, cuando el anterior AC tenía otro compromiso,  fue ascendido a primer ayudante.  Todavía no ha dado un “paso en falso”, así que no estoy seguro de lo que haría si sucediera. ¡Creo que entraría en shock!

11. Estar de prácticas da miedo. Aprende a través del descubrimiento.

Cuando estoy rodando una película, completamente centrado en el trabajo, encuentro perjudicial tener un observador silencioso. Hay mucha gente que pide formar parte del equipo, o simplemente observar, en alguna producción en la que yo esté rodando. Quizás mis dudas en acceder a estas peticiones, y el consecuente sentimiento de culpa, hayan llevado a la creación de esta página.

Para bien o para mal, siendo estudiante no tuve el lujo de observar a otro director de fotografía en su set. Fe al venir a trabajar a EEUU cuando realmente visité el set de otro. Digo esto porque siento genuinamente que la cinematografía, al igual que la fotografía en general, no es algo que se pueda aprender, por pretencioso que esto pueda sonar. La fotografía tiene que ser descubierta.

12. Hacer foco es un trabajo duro para el ayudante y para el operador.

El trabajo del primer ayudante de cámara es uno de los que más carga de responsabilidad tiene de todo el equipo. Sé que yo no podría hacerlo y siento gran admiración por los que lo hacen bien. He trabajado con el mismo ayudante durante muchos años y estamos bien sincronizados. Juzgar el enfoque es algo muy intuitivo, pero también es trabajo del operador vigilar la nitidez de la imagen, del timing de un transfoco, etc…

A veces, como cuando estoy preparando la toma o en un plano particularmente cerrado, trabajo con una rótula de fluido y dejo una mano en el mando de foco como si estuviera rodando un documental. Cuando estás trabajando rápido y sin ensayos en condiciones, como se está convirtiendo en la norma, hay pocas opciones de hacerlo de otra manera.

13. Si vas a ir cámara en mano, hazlo con un ayudante experimentado.

Lo primero que debería decir es que trabajo con un ayudante muy especial y rara vez suele necesitar  marcas. Si estoy rodando a mano, como en el combate de Hurricane o en casi toda Jarhead, mi ayudante usa un mando inalámbrico, o yo mismo controlo el foco. A veces es la única manera de hacerlo, especialmente si estoy “creando” planos según se desarrolla la acción. Me pase muchos años rodando documentales en los que yo mismo controlaba el enfoque ya que el tipo de películas demandaban un estilo muy instintivo de seguimiento sobre el sujeto.

Puedes usar una emulsión rápida para conseguir algo más de profundidad de campo, pero en realidad vas a lograr poca mejora. Quizás necesites llegar a F8.0 para ganar algo de ventaja en lo que a profundidad de campo se refiere. Mi mejor sugerencia es tener a un ayudante con experiencia al otro lado del mando de foco.

14. Usa marcas de foco sólo cuando las necesites.

En Jarhead rodábamos a menudo sin ensayos, y mientras yo manejaba una cámara a hombro (a veces con Scott Sakamoto operando una segunda cámara) no era posible reaccionar a todos los movimientos de los actores: era precisamente ese estilo lo que estábamos buscando. Algo menos formal, más espontáneo que, esperábamos, diera una sensación participativa al espectador.

Después de una toma podíamos hablar con los actores sobre la escena y hacer sugerencias a la vez que corregir cómo nos movíamos con la cámara. Se convirtió en un interesante trabajo colaborativo. La luz tuvo que ser más general en este caso y ni yo ni mi ayudante pusimos marcas para los actores. De hecho, mi ayudante casi nunca hace marcas a los actores. Puede usar algunas marcas para hacerse él mismo una idea de la posición de la lente y de la distancia a determinados puntos en el espacio, pero suele avisar a los actores de que no están puestas para ellos y que no tienen que preocuparse de ellas.

15. La colaboración y la confianza entre el Director de Fotografía y el Ayudante es clave.

Mi lista de equipo cambia muy poco de película a película. Por supuesto el equipo avanza y siempre hay alguna opción nueva, pero la idea básica siempre es la misma. He estado con Andy bastante tiempo y confío en él para preparar el equipo antes de un rodaje. Trabajamos juntos cuando hay equipos peculiares, como la “helmet cam” para rodar el juego en The Ladykillers, y normalmente pasamos un día rodando pruebas incluso aunque la película no parece tener dificultad.

16. Tienes que saber de lo que hablas.

Creo que tienes que conocer muy bien la maquinaria y el equipo eléctrico así como estar familiarizado con el rango de focos disponible, de otra manera podrías pedir algo que no es práctico o que puede no producir el resultado adecuado. El trabajo de un jefe de eléctricos es tener una solución técnica lo más eficiente posible para una tarea concreta pero es la responsabilidad del Director de Fotografía saber en primer lugar si el concepto va a funcionar . Creo que se requiere un conocimiento general del equipo y sus posibles aplicaciones.

17. Comunícate con los miembros del equipo.

Más importante que cualquier nota que hayas hecho es el tiempo que pases con el maquinista y el jefe de eléctricos asegurando una buena sincronía en los planes de trabajo. Recuerdo haberle dicho a mi jefe de eléctricos alguna vez que “estaba todo en el diagrama” para que me respondiera que estaba trabajando en base a lo que le había dicho de palabra, y no por el esquema que le había entregado.

18. Sentirse intimidado es normal.

Normalmente me siento intimidado. Una de mis primeras películas fue con Richard Burton y me intimidaba su talento (The spy who came in from the cold). Al final fue él quien reunió a todo el equipo, nos dio las gracias uno a uno por los mejores días que había pasado en un rodaje y nos dijo que de hecho era él quien se había sentido intimidado por nuestra juventud.

19. Planifica por adelantado con tu equipo.

Después de haber ido a la localización con los miembros del equipo siempre dibujo (a veces lo hago con el ordenador, aunque no a menudo) planos de cada set, independientemente de cómo de compleja sea la escena o la iluminación. Cada diagrama contiene información de las posiciones de la iluminación, tipos de lámparas, fuentes practicables, elementos de difusión, requerimientos de soportes de cámara y cualquier cosa que haya sido discutida en la localización, así cómo lo que se haya podido considerar a posteriori.

A menudo, si la localización es complicada, vuelvo a visitarla con el jefe de eléctricos y el maquinista. Antes de empezar la producción me siento con ellos y repasamos todos los detalles de los planos para que cae uno tengamos claras las necesidades y así se puedan comunicar al resto del equipo.

Algo también importante es repasar el plan de rodaje. Cualquier requerimiento de preparación de maquinaria tiene que ser discutida con el ayudante de cámara y a veces el plan de rodaje tiene que adaptarse para facilitar el trabajo.
No puedo decir que tenga más trucos que el de hacer por trabajar siempre con el mismo equipo. Es muy distinto cuando conoces a la gente a tu alrededor y ya saben cómo te gusta hacer las cosas. Una vez que empieza el rodaje estoy demasiado ocupado con otras cosas. Naturalmente refrescamos lo que va a suceder al día siguiente pero es más importante haberse tomado el tiempo durante la preproducción para mirar el calendario en general. Es bueno saber dónde se va a necesitar un esfuerzo extra.

20. Es tu trabajo encontrar la manera de trabajar con los demás.

Como he dicho antes cada director es diferente y puede necesitar cosas distintas de un director de fotografía. Es el deber del director de fotografía encontrar la manera de trabajar mejor con y para un director y el resto del equipo.

* Fuente: http://juantizon.es/2013/11/20-consejos-de-roger-deakins-sobre-direccion-de-fotografia-cine-12/

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