31 may. 2014

The act of Killing: Puesta en escena de la brutalidad



                 "Está prohibido matar. Por tanto todos los asesinatos serán castigados. 
                  Salvo aquellos que se practiquen en gran número y con el sonido de las                                       trompetas." 
                                                                                                                                    Voltaire 
                                                                       
El director texano Joshua Oppenheimer, de origen judío y radicado en Dinamarca, se ha ganado todos los laureles y reconocimientos con ésta, su opera prima, documental que retrata la impunidad de la masacre contra los comunista en los años 60, en la Indonesia del General Suharto. Este productor y director, licenciado en Letras, summa cum laude en Cinematografía de Harvard y PhD., ha producido unos seriados documentales de gran formato y duración, pero ha sido con su documental The Act of Killing, donde no sólo ha recibido varios premios sino mezclado de forma inteligente la puesta en escena del documental  con la del argumental.

Además, Oppenhaimer es un director que ha estado muy bien rodeado en su entorno cinematográfico, su mentor fue Dusan Makavejev y Werner Herzog junto a Errol Morris, en parte produjeron este trabajo documental.
Fuente: Interview Magazine
En la noche del 30 de septiembre de 1965, el Movimiento del 30 de Septiembre (formado por oficiales medios del ejército), secuestró y asesino a 6 altos generales, alegando impedir un golpe de Estado de los generales derechistas. El PKI fue acusado de instigar un intento de golpe de estado, y sirvió de pretexto para el golpe de estado del general Suharto. El PKI sufrió una durísima represión, en la que más de 500.000 de sus miembros y simpatizantes fueron asesinados y más de un millón fueron detenidos. Las listas de sospechosos de ser comunistas fueron supuestamente proporcionadas por la CIA. En 1966, el PKI y toda su órbita (periódicos, revistas y demás publicaciones) quedaron totalmente al margen de la ley.(1)

Cincuenta años después de esta matanza e impunidad vigente, Joshua Oppenheimer, realiza uno de los documentales más controvertidos y esclarecedores sobre este oscuro suceso, del que aún se vanaglorian los partidos paramilitares y "gangsters" que no sólo están en el poder del país sino que algunos son considerados como héroes o triunfadores, justificando su violencia en la Guerra fría y en el apoyo internacional, principalmente de los Estados Unidos.

El documental que pone en escena tanto los testimonios -con orgullo y prepotencia- de los verdugos junto a la supuesta película sobre éstos e irreales visiones de bellas mujeres indonesias bailando junto a cataratas o peces gigantes; es en cierta forma, una mirada a la atrocidad del hombre, a los regímenes, la propaganda, justificaciones de la brutalidad de la guerra, del odio y opresión, y cotidianidad de la misma, que en este documental llega a cuotas absurdas de impunidad y perturbación por parte de los relatos de Anwar Congo, Herman Coto y demás involucrados.



El gran protagonista de este documental, además de la banalización de la masacre, termina siendo Anwar Congo, uno de los más temibles asesinos, que no sólo va reconociendo la brutalidad de sus actos sino una especie de "arrepentimiento" que lo transmite tanto en la puesta en escena de la película (argumental) como en sus propios testimonios, en los que dice: "Sé que mis pesadillas vienen de lo que hice. De matar gente que no quería morir".

Todo lo que va sucediendo en este trabajo, dirigido en conjunto por Oppenheimer y Christine Cynn, que además son los investigadores, guionistas y productores; no se limita a un cine de denuncia o aun documental crítico, por que son sus mismos testimonios y ceguera "justificada" de sus compatriotas, los que retratan a la perfección este cuadro de maldad y desazón de hombres que se inspiraron en los grandes héroes y villanos americanos tanto en sus crímenes como en su estilo de vida. 
  

Si bien, no es un trabajo audiovisual de una estupenda fotografía - a excepción de esas surreales secuencias de baile en las que vemos a varias mujeres indonesias con extravagantes vestimentas, al propio Congo, con sus actitud de John Wayne y el gusto por el travestismo de Herman Coto-, ya que su principal objetivo es acercarse a estos hombres, que en sus palabras, está contenida toda la demencial percepción de una guerra, odio visceral, que solamente estaba justificado por el dinero, como reconoce uno de los matones más coherentes pero igual de brutal en su ideas.

Con imágenes y secuencias poderosas, como la de la matanza en una aldea comunista, la cual recrean para la película, y en la que reconocen, que perfectamente podría haber sido más brutal, pero son las palabras, las frases y testimonios, los que hacen de este trabajo tan incómodo y a la vez necesario de ver, o en este caso de oír.   


Uno de los documentales esenciales, no sólo para conocer la historia reciente de Indonesia sino para asumir las brutalidades de un régimen, adoctrinamiento y en el peor de los casos, naturaleza de maldad de la humanidad, que parece reflejarse en estos hombres, que gritan a los cuatro vientos, que acabaron con el comunismo en ese país, pero que perfectamente lo podían haber justificado con una creencia religiosa, género o personas que pensaran diferente a ellos, a las Juventudes Pancasila, a los gángster u hombres libres, como traducen libremente algunos de estos personajes.  

Un trabajo fundamental para conocer lo que puede suceder, cuando se cree ciegamente en algo (como en algunos países latinoamericanos y sus "políticos"), cuando la propaganda está por encima de la razón y obviamente de la verdad, y como alguna frase del saber popular: "si vas a hacer algo mal, hazlo en grande....", en este caso, la muerte de casi un millón de comunistas,  sin pagar las consecuencias de ésto.

Zoom in: Diversos premios en la categoría documental, nominada al Oscar como mejor largometraje documental
Muchas de las personas que participaron en la parte técnica del rodaje, aparecen como anónimos, por cuestiones de seguridad.
La película está prohibida en Indonesia - por obvias razones - y por decreto político.




(1)http://es.wikipedia.org/wiki/Partido_Comunista_de_Indonesia

2 comentarios:

  1. Es un documental increíble y probablemente una de las películas más poderosas de los últimos años. A mí me encanta el género documental pero en muchas ocasiones creo que es bastante estático y no se ha permitido la transformación. Si hay algo así como un estadio superior del género sin duda es "The act of killing". Sus implicaciones técnicas, narrativas, históricas y morales son increíbles.
    Saludos.

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  2. Totalmente de acuerdo, es un trabajo incómodo pero muy bien realizado, tal vez se echa en falta un mejor fotografía durante todo el metraje, pero igual es uno de los mejores trabajos documentales, con una historia demasiado compleja y absurda. un saludo

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