13 oct. 2013

12 Festival de Cine Francés: Cuentos de la Noche


                                                    "Los cuentos son mi lenguaje."
                                                                                  Michel Ocelot*


Dentro de la sección de "La Fiesta de la Animación" del 12 festival de cine francés nos encontramos con la última película del cineasta y animador Michel Ocelot; director francés que con sus alternativas propuestas de animación, no sólo ha logrado el reconocimiento mundial sino que ha llevado sus ideales sobre la igualdad y tolerancia a través de sus entrañables personajes y su colorido mundo de fábulas, tanto del nuevo mundo, la antiguedad como de África,continente que ha sido esencial en sus historias y cinematografía. Ocelot, nacido en la Riviera Francesa vivió la mayor parte de sus infancia en Guinea (África occidental); ya en su adolescencia, de nuevo en Francia Ocelot, se encuentra con la producción de teatro de juguetes, la animación stop motion y el cine de Hermína Tyrlova, quien será su fuente de inspiración como tantas otras creaciones artísticas.

Sus variadas técnicas de animación, siempre en la búsqueda de nuevos materiales y manifestaciones creativas, lo han llevado - después del éxito de Kirikou y la Hechicera - a un reconocimiento mundial, tanto del público como de crítica, la igual como de los Studios Ghibli y ser presidente de ASIFA (La asociación de filmes de animación).

La penúltima película del francés - que además se pensó y creó para el 3D- estuvo dentro de la programación de los cines de la Av. Chile, y fue todo un gusto ver otras de las geniales producciones de este prolífico creador audiovisual. 



Los Cuento de la Noche, es un largometraje del 2011 compuesto por seis cuentos cortos unidos por las secuencias de quienes serán los protagonistas y creadores de estas historias: un viejo técnico proyeccionista de cine (alterego del propio Ocelot) y dos jóvenes, quienes en un antiguo cine se reúnen todas las noches para planificar y crear en este mágico y teatral estas aventuras, donde todo es posible. Como ya había hecho para la televisión en el inicio de los años 90, Ocelot plantea estas historias que ha recogido de diversas fuentes, países, como lo hacen los personajes que intervienen en estas "cortinillas" de creación, juego y que principalmente marcan la pasión por contar tanto con las imágenes como a través de lo textual, oral y narrativo.

Cada uno de los personajes, dos adolescentes (una joven y un chico) y el viejo proyeccionista ya reunidos, investigan, crean y se transforman a través de una máquina (o de su propia imaginación) en los protagonistas de estas historias, en donde el amor y un mensaje de aceptación y tolerancia, son los que permanecen.  

Ocelot, toma de las sombras chinescas y del trabajo de Lotte Reiniger, no sólo su influencia sino la capacidad de generar mayor perspectiva y tridimensionalidad, a través de las sombras y sus coloridos fondos.



El francés, que interviene en la mayor parte de los departamentos tanto en la ilustración y creación de los personajes, además de escribir el guión y obviamente dirigir, tiene su sello personal que finalmente está en la calidad de su trabajo, y en la facilidad misma de trabajar con pequeños grupos y presupuesto. Un trabajo técnico que no llega a la veintena de animadores y de equipo en general, y en donde Ocelot, logra contar a través de sus historias mucho más de lo que la sencillez de su narrativa esconde.

Cinco de los seis cuentos, son recopilaciones de cuentos tradicionales a los que se les ha adaptado su país de origen o la percepción de Ocelot, como se hace en el cuarto cuento de origen africano pero llevado a la imaginaria ciudad de Oro de los Aztecas; así mismo con su segundo cuento, en donde Ocelot, mezcla libremente un cuento tradicional con su visión del Caribe, principalmente sus fondos y colorido; igualmente el francés no se aleja de sus tradicionales cuentos africanos, en donde con su tercer cuento llamado el niño Tantan, nos muestra a ese cálido y contrastado continente. Sólo el sexto cuento está creado desde cero, y como conclusión del largometraje es el que lleva el mensaje de tolerancia, igualdad y toda la fantasía que sale de la cabeza de este genial animador que muestra su clara influencia de Hans Christian Andersson y de las tradiciones mundiales.




Michel Ocelot es uno de mis directores de animación favoritos, no sólo por la capacidad creativa de sus trabajos sino por sus historias, que tienen bajo su aparente sencillez e inocencia toda una carga y mensaje en donde la igualdad y la critica a las sociedades modernas están presentes en sus fábulas infantiles.

Con este trabajo que se programó en este festival, no sólo se pudo apreciar la obra de uno de los mejores animadores vivos sino todo un referente de la animación mundial, un cineasta que se ha alimentado de su propio y oficioso talento sino de las más diversas técnicas que vienen desde las animaciones de recortes y siluetas de Lotte Reiniger, de diversos ilustradores, artistas y de un gran bagaje cultural que el mismo Ocelot se ha ido autoconsumiendo para generar estas grandes historias en donde la sombra, la silueta es el personaje, sus fondos cobran vida por la vivacidad de sus colores y la inocencia de sus historias llevan siempre una alegoría, en donde el hombre y su individualización, no puede cortar su imaginación, su razón de soñar, la magia de la creación, del cine. 

Zoom in: Sección Oficial en el Festival de Berlín y Sitges
Sólo 15 personas participaron en la creación de la película. Inicialmente, Michel Ocelot tenía 10 cuentos preparados para la película, se eligieron 5 y se creó el último y 6º cuento una vez aprobado el proyecto (http://www.abandomoviez.net/db/pelicula.php?film=16766)

Montaje Paralelo: Principes y Princesas (2000) - Lotte Reiniger 




* Tomado de una entrevista de: http://cineuropa.org/ff.aspx?t=ffocusinterview&l=es&tid=2261&did=206413

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