30 nov 2018

A Hero never dies: Amigos de violencia


                                    “La rivalidad es una cosa buena para los mortales.”
                                                                                                  Hesíodo

  
Sin ser la mejor película de Johnnie To A Hero Never Dies, es una interesante y lograda obra de acción y crimen, que tiene como principal atractivo, a la pareja protagonista, dos sicarios o asesino a sueldo rivales, tan cercanos en su enfrentamiento como en su confusa amistad. To, especialista en este tipo de películas, a medio camino entre un realismo moderado, estilizadas secuencias de acción, apropiación cultural y humor, crea una obra que funciona en su conjunto, aún en lo hiperbólico de la trama y consecuencias. La obra de To, reconocida por festivales, críticos y por otros directores como Quentin Tarantino, es una mezcla de géneros, estilos y directrices narrativas pero con el sello personal de este director hongkonés que en su carrera de 40 años como director y productor y con más de 70 películas en su haber, jurado de Cannes y miembro oficial de las artes, hacen de éste uno de los más representativos, prolíficos e interesantes cineasta del Hong Kong.


Escrita a varias manos, la idea se sintetiza en una matanza heroíca (heroic bloodshed), subgénero de acción hongkonés, que tiene como protagonistas a dos  asesinos rivales tan similares y antagónicos, como la familia mafiosa que se está enfrentando por el poder; el destino de estos hombre estará señalado no por su rivalidad sino por la aparente paz entre la familia criminal, al final, el sacrificio será el mejor destino.

Revisando específicamente el término de heroic bloodshed (Baker) que se puede entender como un  subgénero de criminales nobles sacrificados por el bien común y traicionados por sus jefes (Enns, 2000), no sólo encontramos estas características en la película de To, donde la fraternidad de los asesinos, los de su misma familia como de su rival, ritos y lecciones se mezclan de forma afortunada con el dinamismo coreografíco de la violencia donde cámara, montaje y y disparos son toda una suerte de juego visual; To, especialista de este subgénero, al que se le podría sumar John Woo, entre otros directores chinos, es también una lección de construcción de personajes y cuestionamiento moral de la sociedad, el crimen y obviamente de la violencia.

Más allá de la obviedad del guión, lo que finalmente importa es la construcción de este cuento épico de triadas (bandas criminales chinas), traición por parte de los más poderosos, y un sentido del honor más allá de la rivalidad y de cierta lógicas, narrativas, occidentales y sociales.


Para seguir en la línea del subgénero y de To, nos encontramos en el apartado fotográfico a Cheng Siu - Keung, director, escritor y cinematógrafo que hace parte de las filas de la Milkyway Image., productora (creada por To y Wai Kai Fai) encargada de darle vida a este tipo de largometrajes, donde actores, productores, músicos y demás oficios parecen funcionar en la continuidad y solidez como equipo; ya dentro del apartado técnico, el trabajo de Keung, es una suma de contrarios, es decir, las escenas de violencia, nocturnas son de gran calidad, tanto por el manejo del contraste, el diseño lumínico y dinámico manejo de cámara, mientras que las secuencias en exteriores, carecen de lo anterior, aún así, ésto no afecta al conjunto de la obra, por el contrario refuerza la idea del director.

Eso si, si en algo destaca esta obra es en su montaje, el paralelismo que va a ser obvio, está muy bien pensado, al igual que el concepto en las escenas de acción, el contrapunto musical, etc.; para destacar, la  secuencia en el alejado hotel donde la lluvia y el contrate de luces del sitio, juegan a favor tanto del montaje como de la fotografía; el ritmo, paralelismo y acción dramática están muy bien sintetizadas en dicha secuencia.


Un punto fuerte de este trabajo es la actuación, o por lo menos los personajes interpretados por Leon Lai y Lau Chin Wang, uno absolutamente serio y calculador, el otro un cowboy oriental con un humor exagerado, el contrate entre los personajes, y su particular pero honorable antagonismo, viene a ser lo más destacable, tanto por las actuaciones como por esa imposible pero factible - en el universo de violencia honorable de To- relación de eternos rivales, que se vislumbran es las escenas de lucha, en los espacios que habitan o transitan, o hasta en la misma relaciones con sus parejas, que condicionan esos sesgos morales tan bien definidos por To y la interpretación de los actores.  

Como escribía en un principio, y conclusión de este texto, un trabajo menor del director hongkonés, pero con una serie de cualidades que además de disfrutable hacen de este largometraje un producto que reflexiona sobre las posiciones de poder, el honor criminal y esos "universos" de violencia, que como en la obra de Tarantino, Woo y el mismo heroic bloodshed, las balas, muertos y sangre tiene cierto halo poético o artificial belleza.

Zoom in: Ganadora de un par de distinciones en festivales de su país, a mejor actriz, director o favorita del público.

Montaje Paralelo: Gangsters - Venganza- 





Referencias

Anthony Enns (2000) The spectacle of disabled masculinity in John Woo's “heroic bloodshed”; films, Quarterly Review of Film and Video, 17:2, 137-145, DOI: 10.1080/10509200009361487 

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