4 ene 2018

Star Wars: El último Jedi


                                               "La Fuerza no le pertenece a los Jedi. 
                                              Decir que si mueren los Jedi muere la luz, 
                                             es vanidad."

La película palomitera y vacacional recayó en una de la últimas obras de la saga de Star Wars, en este caso El último Jedi, que con la marca Lucas/Disney, empieza a tomar otros rumbos y forma; dirigida por el interesante Rian Johnson (Brick y Looper), que en este caso se debate entre satisfacer a un exigente público y darle su propio sello, rompiendo con ciertos caracteres de la saga; Johnson, venido del "cine independiente", se enganchó después de su éxito comercial con Looper, y la dirección de algunas series de renombre. Con Star Wars, y su posible contratación para las siguientes, el nombre de Johnson entra a convertirse en otro director que pasó de la independencia al "lado oscuro" (o un Stormtrooper) de Hollywood.


El argumento de esta nueva entrega, es la defensa a la que se deben entregar los de la Resistencia para poder soportar la ofensiva de La Primera Orden, cada uno de los personajes la General Leia Morgana (Carrie Fischer), el piloto Poe Dameron (Oscar Isaac), la joven Ray (Daisy Ridley) o Luke Skywalker (Mark Hamill) deben cumplir con sus destinos; el último Jedi, debe ser destruido, o es el inicio de una nueva serie de grades poderes.

Narraciones paralelas, entre lo que sucede en la nave, o la búsqueda de Ray, el poder de Kylo Ren, entre otras situaciones se van desenvolviendo en esta épica historia de opresión, poder interior y sacrificio.

Con un tono que no niega la influencia Disney, es decir, algunas secuencias están demarcadas por la familiaridad de la casa productora, también se nota el carácter independiente de Johnson para no perderse entre tanta complejidad de dicho universo, y obviamente el sello Star Wars, de la que sería imposible separarse, se crea un guión que más que redondo o ajeno a errores, es consistente con este universo, y es aquí donde sale bien librado el director.


Aunque el trabajo de fotografía de Steve Yedlin es difícil de determinar, por lo menos frente a los efectos digitales y pantallas verdes, las escenas naturalistas y que hace uso de la luz natural son efectivas, y en el mejor de los casos de cierto rigor técnico-artístico; sí bien este cinematógrafo que ha colaborado en todas las obras de Johnson y varias producciones de terror, no puede hacer mayor eco de su talento, sí es bastante efectivo en ésta, y aunque no es homogéneo entre secuencias, por lo menos es cuidadoso en lo que se ve en pantalla.

Aunque el montaje se debe distinguir de la edición, en este caso tanto lo uno como lo otro, no son satisfactorios, el primero por el exceso y el otro por el estilo, esto no quiere decir que sean erráticos o estén mal hechos, simple y sencillamente, son trabajados con la efectividad de este tipo de obras, y Bob Ducsay, lo sabe a la perfección, montajista de obras  como Mummy, G.I Joe, Godzilla y otras megaproducciones.

Es innegable que el nombre de John Williams está asociado al de Star Wars, y al de grandes producciones de Hollywood, y aunque en este caso, los leitmotivs y demás composiciones sean ya de por sí conocidas, vuelve a mostrar su talento y su gran capacidad de adaptación, que lo han llevado al punto más alto de Hollywood, y ser considerado uno de los compositores más importantes del siglo pasado y de lo que llevamos de éste. 

     
La colectividad actoral o la coralidad de éstos no da pie para escribir sobre las interpretaciones de esta entrega, tal vez quienes se llevan el peso de la obra sean  Daisy Ridley y Adam Driver, por la complejidad y ambigüedad de sus papeles, de resto aunque correctos en sus actuaciones, no hay mucho que destacar; también cabe resaltar que sí bien actores como Mark Hamill y la fallecida Carrie Fisher son fundamentales para la obra, tanto Fisher como Hamil, se pierden en medio de sus icónicos papeles, por no decir que se ven cansados y un poco fuera del entramado de la misma. 

Una de esas obras difíciles de entender para los que no hemos seguido dicha saga; que si bien el trabajo de Johnson parece darle cierta "renovación", sigue siendo demasiado  compleja por la cantidad de entregas, precuelas y demás elementos comerciales y de épica, pero que aún se puede disfrutar como un plan palomitero.

Zoom in: Sí bien Carrie Fisher no murió durante el rodaje, ya había finalizado sus escenas, la película se convirtió en un homenaje a ésta.

Montaje Paralelo: Star Wars




2 comentarios:

  1. A mí me gustó más que el anterior espisodio. Algunos tintes de Disney tiene y se nota que quieren atraer al público joven para engancharlos a la saga y desde luego seguir sacando dinero con el merchandising.

    A ver qué nos ofrece el último episidio.
    Un saludo!

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    1. si es verdad, yo fui en plan palomitero, y estuvo bien, no entedí mucho pero se disfruta, un saludo y un feliz año, algo tardío

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