19 dic. 2017

Valhala Rising: El camino del no héroe


                             "Los motivos del abandono de Vinland fueron descritos
                            por los mismos contemporáneos, aquella tierra era la
                            morada de un pueblo hostil y sanguinario, que hostigó
                           a la población vikinga durante años." (1)


Tercera película que reseñamos del cineasta danés Nicolas Winding Refn, en este caso una de sus obras más complejas, no sólo por su fracaso en taquilla sino por su críptico guión mezcla de mitología nórdica, simbolismo y violencia. El nacido en Copenhague, hijo de una familia cinéfila, -su padre es el montajista habitual de Lars Von Trier y su madre una directora de fotografía de amplio recorrido-, que sin haber finalizado la escuela de cine y con una opera prima a los 26 años, se ha convertido en un referente del cine de su país y del mismo Hollywood, por sus obras que van contra la corriente, donde el guión no es fundamental y la experiencia visual es la que marca su estilo, uno de contrastes y estridencias tanto de color, violencia e historias. Con Valhala Rising su séptima película, y en cierta forma, entrada a Holywood, demuestra que lo suyo es la "experimentación" y el no adaptarse a reglas cinéfilas. 


El guión escrito por Refn junto al novelista noruego Roy Jacobsen, nos introducen en las Tierras Altas de Escocia en la última década del año 1000 d. C, y a un guerrero silencioso, tuerto y brutal, que en su cautiverio, demostrará no sólo su violencia sino su misteriosa fuerza y visiones de una tierra del más allá.

Con cierto valor histórico, los guionistas toman a los cruzados cristianos en búsqueda de la Tierra Santa, a los vikingos que debían luchar para sobrevivir y la teoría de una llegada de éstos a América antes que Colón, sin dejar de lado una serie de referencia literarias que van desde la mitología nórdica, el descenso a los infiernos y los relatos de oscuras visiones en Tierras extrañas, todo bajo la figura de One-eye (Mads Mikelsen) un guerrero nórdico tan silencioso y brutal como las vivencias a su alrededor, sólo un niño, que le lleva comida mientras está encerrado se convertirá en su acompañante en su viaje sin retorno. La niebla, el agua y la muerte serán los otros acompañantes de esta cruzada por las profundidades del miedo humano, uno que parece ser simplificado en una tierra ajena, nueva, extraña, un nuevo mundo.


Aunque naturalista en su fotografía, el trabajo de Morten Soborg transita entre los paisajes de Sutherland, las visiones del guerrero y ese ambiente sobrenatural y artificioso que rodean al viaje de estos hombres, esta mezcla, mas allá de lo estético o visual, también tiene un sentido expresivo, propio de la cinematografía del director danés.

Como es habitual, otro de los puntos fuertes en las obras de Refn, está en el sonido, tanto lo musical como los silencios y demás complementos sonoros; pero es la música de Peter Peter y Peter Kyed, donde sobresale el trabajo; sonidos que no sólo están evocando una época sino todo un compilado de sucesos, misterios e introspectiva fatalidad.

También es de destacar el montaje de Mat Newman, colaborador habitual de Refn, no sólo por la coherencia que llega a generar en las películas de éste, sino porque experimenta al máximo con la edición, en algunas secuencias con el "lenguaje" propio del videoclip o la publicidad pero también en esa delgada línea donde la abstracción y las sensaciones, también marcan al montaje, un trabajo donde lo rítmico, las sobreimpresiones, los cortes rápidos son los protagonistas de la obra del danés.



El papel de Mads Mikelsen, encaja perfectamente con el estilo de la obra, los personajes silenciosos o de pocas palabras son habituales en las películas de Refn, y en este caso, es casi que el punto central del trabajo; Mikelsen logra un correcto desempeño, y es finalmente, junto al niño, los grandes protagonistas de este largometraje, donde el silencio o las frases lapidarias van formando este relato de tintes sobrenaturales, violencia y nuevos mundos.

Otro de los directores que hacen parte esencial de este blog, tanto por su "personal" estilo, riesgo, superficialidad y cierta libertad en los guiones; un cineasta que es difícil de encajar en un estilo o género, pero que en cada uno de sus largometrajes arriesga tanto en lenguaje, forma y aún comprensión, y es aquí donde toma mayor fuerza su obra, una, que sí bien roba del giallo, de la serie B u otros subgéneros ytambién se libra de tales parámetros y busca su identidad, y es aquí donde Valhala Rising tiene ese gran potencial, ya que se vende como una  película de vikingos, aventuras o hasta venganza pero realmente, es un viaje físico y espiritual de un violento hombre que desciende a su propio infierno, que es su destino, también porque es una obra que habla de la llegada de los Vikingos a América, pero todo en un tono oscuro, críptico y hasta crítico con la naturaleza del hombre (o de lo americanos). Sin ser la mejor de Refn, -aún sigo creyendo que es Drive, y esperando a ver The Neon Demon-, sí es una obra particular, y que vale la pena recomendar, hasta como alternativa a la historia de la llegada del hombre blanco a América.

Zoom in: A pesar de haber tenido críticas positivas, no llegó a recaudar ni el 1% de lo que costó la obra.
El nombre de la película homenajea a Keneth Anger y su Lucifer Rising



  



s(1) https://latabernadesnorri.wordpress.com/2014/08/21/la-aventura-de-los-vikingos-en-vinland/

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