24 oct. 2017

Only Left Lovers Alive: Rock, libros, amor eterno y vampiros

                             
                                       "No existe nada más interesante que la conversación
                                       de dos amantes que permanecen callados."
                                                                                             Achile Tournier

Tercera película que reseñamos del cineasta estadounidense Jim Jarmush - de la decena que hemos visto de su filmografía- y posiblemente, uno de sus trabajos más logrados no sólo visualmente, aunque siempre ha tenido grandes directores de fotografía; sino musical y conceptualmente, porque este largometraje de unos eternos, frágiles y melancólicos amantes vampiros es también un homenaje a la música, al intelecto, a la pausa y a esos lapsos de tiempo que también son conflictos cinematográficos; Jarmush, el gran representante del cine independiente1 no por su estilo sino por ese conglomerado de aficiones, citas, alteraciones y planteamientos narrativos que lo hacen no sólo uno de los cineastas estadounidenses más interesantes, prolíficos y auténticos, que siguen en pie de lucha con sus inclasificables obras.   El nacido en Ohio, músico -empírico-, poeta, cineasta - no graduado-, escritor y guionista, que fue asistente de Nicholas Ray,  y que su opera prima, fue la razón para no graduarse, y otras experiencias que no sólo han alimentado su trabajo sino configurado los planteamientos del mismo. Alabado por crítica, invitado permanente de festivales y ganador en más de una ocasión, Jarmush, sigue realizando largometrajes con el espíritu más renovador y la conciencia de un cine que tiene un huella de identidad pero alimentada por la cinefilía, el amor por la literatura, el arte y en resumidad cuentas por la cultura, como lo podemos ver o escuchar en las notas de Adam (Tom Hiddleston), las frases de Eve (Swinton) o los discursos de éstos amantes que nunca mueren.

Jarmush (der.)

El guión de Jarmush  se centra en una pareja de amantes, vampiros estancados en su existencia, que se han alejado en su eterno transcurrir de horas y humanos,  frágiles en sus sentimientos deben volver a reunirse no sólo por el amor que los une sino por las actitudes de Adam (Hiddleston) un músico, refugiado en la zona solitaria de Detroit, pesimista y ajeno a los problemas del mundo, cada vez más aislado entre sus guitarras, notas musicales y pensamientos de muerte; Eve (Swinton), su mujer, mucho más optimista, viaja de nuevo a los Estados Unidos, no sólo a estar con su amante sino a tomar otro lugar en el mundo, uno que cada vez se hace más ajeno por los zombies (humanos), la sangre contaminada y la amenaza de su errática y descontrolada hermana. La llegada de ésta, la muerte del colaborador de Adam y otras malas noticias harán que este eterno amor, cambie a estos amantes sobrevivientes.  

Con cierto homenaje a Hunger de Scott,  la música como protagonista y las citas filosofales, se va desarrollando una obra única, pausada, rockera en su estilo pero sobria en su forma, que más que contar una historia es un reflejo de lo que piensa Jarmush, ese errabundeo por un mundo caótico, un dandi - como lo exponía Baudalaire -que tiene el tiempo del mundo para ver, guardar y tener el oficio de vagar por las calles oscuras, como lo terminan haciendo estos amantes.


El excelente trabajo fotográfico del francés Yorick Le Saux, no sólo destaca por el manejo del color sino por el ambiente que crea, uno que pasa de la frialdad estadounidense a la calidez del medio oriente, los claroscuros de la casa de Adam, obviamente esta fotografía está muy bien ligada al soberbio trabajo de Dirección artística de Marco Bittner Roser y Anja Froom,  que en esa mezcla de oriente, gótico, rock y vintage se unen a la perfección con las luces y colores del director de fotografía francés.

Pero sí debemos escribir sobre el punto más fuerte de esta obra recae sobre las manos de Jozef van Wissem, amigo y socio musical de Jarmush, que crea una de las mejores bandas sonoras o por lo menos unos riffs que impactan de la mejor manera, sólo cabe anotar las primeras notas que está componiendo Adam, los sonidos en el bar, además de los acompañamientos musicales  de Yasmin Hamdan, cuando llegan a oriente los amantes o los White Hills, entre otros. 

Importante señalar la labor del montajista Affonso Goncalves, premiado por su forma de darle coherencia a las obras, por la sobriedad de su estilo, y al parecer por haberse convertido en parte del equipo Jarmush, ya que ha participado en las últimas del estadounidense. Las secuencias de música, tal vez sean los elementos más logrados de este editor que configura los empalmes de la historia con la estética de la obra.


Las actuaciones de Hiddleston y de Swinton, no sólo destacan por ser los protagonistas sino por esas identificaciones culturales que le adhiere el director, obviamente Swinton, es la que mejor asume el papel, y la actriz que mejor se adapta a cualquier tipo de interpretación pero también es justificable la gran actuación del atormentado artista que emula Hiddleston. No está demás destacar  la labor y uno de los últimos papeles de John Hurt, que murió este año, volviendo a esas interpretaciones de intelectuales orientadores, como lo hace en esta obra; tal vez, el punto más débil de las actuaciones y del mismo largometraje, sea la presencia de Mia Wasikokswa, que sin hacerlo mal, no está a la altura de los demás actores.

Para finalizar, una de las mejores películas que he visto este año, de las que me arrepiento no haber visto en cine, no sólo por su cuidada manifestación visual sino por la música, y por su misma historia de vampiros pacíficos, intelectuales, coleccionistas de libros, guitarras y demás fetiches culturales. Un trabajo excelente, recomendable como la mayor parte de las películas de Jarmush. 

Zoom in: Nominada a la Palma de Oro en Cannes, ganadora en Sitges y otros festivales.
Muchas de las referencias de la película están tomadas de la literatura y la ciencia.
Cabe destacar ese muro de la fama, en el que se encuentran desde músicos clásicos hasta cineastas, los amigos de Jarmush y escritores de las más diversas escuelas.

Montaje Paralelo: Vampiros - Música




(1) Una película independiente es una película que ha sido producida fuera de los grandes estudios cinematográficos y, en EE.UU., principalmente con personal no afiliado al sindicato. Por lo general es una producción de bajo presupuesto de una productora pequeña. La nueva generación de cámaras digitales contribuye a que sea más fácil realizar películas y, por tanto, a una popularización del cine independiente a nivel internacional en la actualidad. (https://www.uhu.es/cine.educacion/cineyeducacion/cineindependiente.htm)

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