15 sept. 2017

Cantando bajo la lluvia: Historia del cine.....cantada


                                              "Estoy cantando bajo la lluvia,
                                                sólo cantando bajo la lluvia.
                                               ¡Qué glorioso sentimiento!,
                                               soy feliz otra vez."



Cantado bajo la lluvia, es una de las películas icónicas del musical y una de las más populares del Séptimo Arte; co-dirigida por Stanley Donen y Gene Kelly, quienes venían del mundo musical y del espectáculo,  en cierta medida, registrando sus experiencias en dichas industrias;  esta pareja de comediantes, actores, coreógrafos y bailarines,  no  sólo tuvieron con este largometraje uno de los mayores éxitos dentro del género, sino que sus innovaciones y estilos han influenciado al cine y la cultura popular en general.

Amigos y colaboradores en sus respectivos trabajos desde los año 40, cada uno tuvo en sus respectivas carreras, éxitos y declives que fueron fundamentales para el transcurso de las mismas; Donen retirado desde hace varios años, pero con un legado bien importante para la comedia, y Kelly, quien murió en el 96, con una serie de éxitos como director/coreógrafo hasta las fugaces apariciones televisivas, cuando su salud y éxito iban en picada; pero cada uno enmarcado como figuras representativas del Séptimo Arte. 

Donen y Kelly (izq.) 
Con guión de Betty Comden y Adolph Green, pareja de escritores musicales tanto en Hollywood como en Broadway, quienes llevaron a la pantalla varios de los musicales más famosos, en sus casi 60 años de carrera. Escrita como los esquemas clásicos de la MGM(1), es decir, tomando como excusa el transito del cine silente al sonoro, nos encontramos con la historia de amor de Don Lockwood (Gene Kelly), un famoso actor del cine mudo y la aspirante a actriz Kathy Selden (Debbien Reynolds); de ahí en adelante, entre números musicales, las complejidades de la cambiante industria y las nuevas aspiraciones, vemos el que para algunos, es el mejor musical de la historia cinematográfica.

Con una estructura sencilla, intervenida por los números musicales, nos encontramos no sólo frente a un homenaje cómico pero nostálgico al cine mudo, al ocaso de esa industria y la maquinaria de sueños, que es Hollywood.

Aunque es innegable la efectividad en el desarrollo narrativo, es decir los números musicales están muy bien empatados con la historia, esto no quiere decir que la misma se quede un poco corta en su desarrollo, principalmente en su happy end forzado, moralista y maniqueo, que sin embargo, era muy apropiado al estilo de dichas obras.



La fotografía en estudio por parte de Harold Rosson, uno de los directores de fotografía más importantes de la época dorada de Hollywood, no sólo es vital en su manejo del color sino en las innovaciones que se estaban prestando,  que en esta obra, no sólo funcionan por el estilo y temática sino por la misma calidad técnica; Rosson, que fue absolutamente esencial en ese cambio al color cinematográfico, también representó un gran papel para ese proceso técnico que fue el Technicolor (2) de gran utilidad para los musicales.

La música, que sin ser la mejor, es uno de los puntos referenciales de esta película, ese singing in the rain de Astaire o los sketchs cómicos con la música de Lennye Hayton, han sido revisados, adaptados, homenajeados y satirizados tanto por la cultura cinematográfica, televisiva y popular; sólo hay que ver La Naranja Mecánica de Kubrick, varios capítulos de Los Simpson o la misma LaLaLand (Chazelle) para entender dicho fenómeno.

También es destacable el diseño de producción que va de la mano con la fotografía, el montaje, vestuario y demás, que hacen juego con esas dinámicas, exactas y estilizadas coreografías, que innegablemente son el punto más fuerte de este largometraje.

Aunque la artificialidad de la obra es evidente, tampoco se puede negar que esa es la esencia de Singing in the Rain, su fotografía artificiosa,  poco naturalista, las secuencias musicales y hasta las mismas actuaciones, acciones de las que finalmente se burlan o parodian de forma  inteligente.




Aunque podríamos hablar de una coralidad en las actuaciones, obviamente el papel de Gene Kelly es el más destacado, seguido por Donald O´Connor y las actrices Jean Hagen y Debbie Reynolds; sí bien son personajes arquetípicos - o hasta estereotipos en otros- , funcionan en su construcción, y terminan haciendo alarde de esa influencia entre el transito del mudo al sonoro, casi como ejemplificación  de un tipo de cine o suceso cinematográfico.


Como alguna vez escribí, no soy asiduo observador o admirador de los musicales, sin embargo, cada vez más me acercó a estos por diversas razones; con Singing in the Rain, por su valor histórico cinematográfico, y en cierta forma por su carácter didáctico, entendido en este caso, por lo que representa, como estudio tanto del tránsito entre el cine mudo al sonoro, las estructuras del cine de los años de la  Gran Depresión y el entendimiento mismo  del  cine musical; aún así, con sus elementos positivos, como la fotografía, humor y las coreografías; la historia, ese eterna secuencia musical casi al final y su forzado happy end, pesan más en lo negativo; de resto, una obra que se debe ver por que hace parte fundamental de la historia del cine, y explica muy bien esa parte histórica. 



Zoom in: La paradoja de esta película, que es cine dentro del cine, fue que la actriz que en realidad canta y dobla a Debbie Reynolds fue Jean Hagen, la actriz a quien en la ficción dobla ésta. (3)

Está considerada como el mejor musical del cine estadounidense por el American Film Institute (4)

Montaje Paralelo: Lalaland (2016) - Musical - Cine dentro de cine




(1)https://es.wikipedia.org/wiki/Cantando_bajo_la_lluvia
(2) https://es.wikipedia.org/wiki/Technicolor
(3) https://es.wikipedia.org/wiki/Cantando_bajo_la_lluvia
(4) https://es.wikipedia.org/wiki/Cantando_bajo_la_lluvia

No hay comentarios:

Publicar un comentario