22 may. 2017

Anomalisa: De amor y otras crisis de Identidad


"El amor es un eterno insatisfecho"
                    José Ortega y Gasset

Lo paradójico pensándose desde la retórica como una contradicción o como una reflexión del pensamiento humano cabrían perfectamente en la premisa y concepción del largometraje  Anomalisa, considerada como la "película más humana del año" pero hecha en técnicas de animación, cayendo  en surrealistas y absurdos reflejos de una realidad frente al desamor, la soledad y una sociedad vacía, emulada a través de unos "puppets" tan humanos como improbables como los que concibieron el guionista y director Charlie Kaufman junto al animador Duke Johnson; del primero, reconociendo que es uno de nuestros cineastas favoritos, no sólo nace la premisa y guión, sino que sigue siendo uno de los "consentidos" del cine independiente y de los premios de la academia por sus inteligentes historias que parten del mismo lenguaje cinematográfico o audiovisual, y una cierta desazón en el sentido más poético de lo popular, y en ese mismo orden de paradojas e ideas, ha logrado consolidarse como en una especie de "hito del guión", del segundo, Johnson, un especialista en la técnica stop motion, que sí bien es novato en el mundo del cine, ya ha colaborado en pequeñas secuencias televisivas y cortometrajes, y parece adecuarse a las ideas de Kaufman; la unión de estas mentes y manos, no sólo terminan en este trabajo, sino que vuelven a darle a la animación adulta un punto referencial y protagonismo, en una historia de desamor en estos tiempos de soledad mediática.

Aunque de Kaufman podríamos escribir sobre sus cualidades e innovación en el guión, también es importante reconocer, que ha tenido grandes colaboradores, que han interpretado muy bien sus ideas y planteamientos, que tienen mucho de metalenguaje, de cine dentro del cine y ese "surrealismo de lo cotidiano" que parece ser su marca de presentación; de Johnson, no hay mucho que escribir, ya que es su primer largometraje, pero sí vale reconocer la capacidad de éste no sólo en la construcción de los personajes, sino en un estilo definido, que se pudo ver en un capítulo de Community, serie de comedia, con varios trazos de absurdo y extrañeza.   

         
Escrita por Kaufman, adaptando uno de sus textos teatrales, Anomalisa, no sólo es una historia de desamor, sino de la desconexión humana de esta sociedad homogénea, duplicada y desorientada, que perfectamente se  puede sintetizar en el gurú del servicio al cliente Michael Stone, un solitario y alejado hombre que escucha y ve a todos de forma idéntica, incluyendo a su esposa e hijo; excelente el trabajo de voz de Tom Noonan, que emula a los "demás". La historia que inicia con Stone (la voz de David Thewlis) viajando a Cincinatti, donde debe impartir una charla, se va convirtiendo rápidamente en la introspección  de un hombre profundamente confundido, aislado y desesperanzado, que busca cambiar esta situación contactando a su antigua novia, resultando en otro fracaso, hasta que escucha la voz de Lisa Hesselman (Jennifer Jason Leigh), una dulce joven, admiradora de su trabajo, que a pesar de la enorme cicatriz en el rostro, timidez e inseguridad, se convertirá en la mujer perfecta para Stone......o tal vez no.

Kaufman, propone un relato de humor trágico, adulto; sarcástico en su enrevesada cotidianidad, con una eficiente estructura pero no ajena a esos discursos de múltiples narrativas con cierto tono de amargura, metarelato y probabilidades dentro de la misma estructura del guión, es decir, Kaufman, aún sigue escribiendo sobre la crisis de identidad desde la visión más humana, imperfecta, frágil y melancólica pero con la creatividad (  muy coherente) de este "gurú" de la melancolía.

Más allá de complejidades narrativas o vericuetos argumentales, Kaufman opta por una sencilla línea argumental que se va haciendo "extraña" por el uso de las voces, los diálogos o la misma construcción de los personajes, por esa suerte de "teatro cinematográfico" o metáforas de esos mundos que se se entrelazan, mientras se desarrolla el largometraje.


Con un estupendo trabajo técnico, que pasa desde lo fotográfico hasta lo sonoro, teniendo lo "real" como soporte; en la caso de la fotografía de Joe Pasarelli o la dirección de Arte Jon Joyce, lo sobrio, el verismo y la simplicidad son protagonistas, al igual que en la parte sonora o hasta en el mismo montaje de Garret Elkins. Un punto en el que se puede destacar o que sobresale - más por complemento narrativo que por calidad- es la música de Carter Burwell, que emula perfectamente las sensaciones de Stone y ese aíre de melancolía por la calles de Cincinatti, el hotel  o la misma cabeza de nuestro protagonista. 

Obviamente, no podemos dejar de lado la calidad de la animación, de los 118 mil cuadros realizados en tres años (Vix.com),  o de la animación por reemplazo, el escaneo de las figuras para generar las diversas expresiones, o por su imperfecto pero sincronizado trabajo de puppets, es decir, por su artesanía de calidad, que técnicamente se aúna a su extraña historia.


Como sucede con las obras de Kaufman, ese aíre de extrañeza no sólo proviene de la creatividad de éste sino de la misma afectación que logra en el espectador, muchas veces más por una improbable empatía, que por realismos banales; además por esa capacidad de crear un surrealismo de lo cotidiano, de escribir y trasladar a la pantalla sus imperfecciones y divagaciones como si fueran parámetros del "Guión". 

Aunque Anomalisa, pueda ser su película más sencilla o con menos complejidades narrativas, también resulta siendo la más introspectiva y compleja en el lineamiento de la psique humana y eso obviamente se traslada a la pantalla, diálogos y demás elementos de este largometraje de animación. Es decir, como todas las obras de Kaufman, absolutamente recomendables, no sólo por su guión, imagen sino por la reflexión que finalmente quedan de sus obras, de una sociedad solitaria, homogénea, sin comunicación y con una falta de identidad, que perfectamente se puede reflejar en querer ser un John Malkovich  o que todas las personas suenen igual a Tom Noonan, que literalmente en el caso de Anomalisa es la voz de todos los demás. Un gran trabajo, que en definitiva marca a Kaufman, como uno de los mejores o más creativos guionistas de esta generación.

Zoom in: Presentada en el Festival de Telluride. Nominada a mejor película de Animación en los Oscar, Globos de Oro y Annie. Gran Premio del Jurado en Venecia.

La película recibió una considerable suma de dinero a través de crowfunding.

Montaje Paralelo: Crisis de Identidad - Quieres ser John Malkovich (1999)




1 comentario:

  1. Me impactó esta película. La forma en que está rodada, el argumento y el doblaje aquí, es de lo más curioso!

    Buena reseña!

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