12 feb. 2017

Seoul Station: Los zombies como crítica social


                                  "La violencia no es sino una expresión del miedo."
                                                                                                 Arturo Graf



En doble función -aunque algo tardía la reseña- vimos tanto Train to Busan como su precuela, dirigida por el mismo director, pero en versión animada y con ese ambiente tétrico y desesperanzador que Yeon Sang-ho, ya había mostrado en sus anteriores largometrajes. Sang -ho, graduado en pintura, desde sus primeros trabajos de animación a mostrado la cara más pesimista y cruel de la humanidad sin dejar de lado la crítica social y desconexión cultural de su país; logrando diversas nominaciones, premios y reconocimientos, por su honesto pero descarnado retrato de su sociedad, que en este caso, se refleja en unos zombies que son tan peligrosos como los humanos no infectados.

El director y guionista, con sus "desmoralizantes" cuentos y antiheróicos personajes, se ha labrado una importante carrera, en la que la desazón parece ser la premisa.


El guión escrito por Sang -ho, se puede reducir a una infección zombie en la Estación de Seúl, donde los indigentes, los sinhogar, van a pasar la noche, pero más allá de lo evidente, el guión se termina convirtiendo en una crítica a la alienada cultura surcoreana, a la individualidad de la misma, al machismo y en este caso a la misoginia, que queda reflejada en los protagonistas de esta animación, una joven ex-prostituta, su inmaduro novio, y el "papá" de la chica, que tendrán que afrontar los peligros de los zombies, del miedo y a sus propios demonios.

Aunque un poco engañoso el guión en su giro narrativo, su dinámica entre los rápidos movimientos de los zombies y el drama de las historias personales, hacen de esta obra, un trabajo interesante, que si bien se puede quedar corta frente a sus anteriores trabajos, funciona como precuela de Train to Busan.


Aunque el trabajo de animación es más bien sencillo, un poco plano, si uno revisa las anteriores obras de Sang -ho, destaca mucho más por lo que cuenta que por su imagen. Aun así, destacan algunas secuencias, principalmente la de los zombies, sus persecuciones, o la parte inicial, que con aíre a crítica, infectan primero a los indigentes, logrando las secuencias más "chocantes".    

Tal vez uno de los puntos más logrados en este largometraje, además de su dinámica edición, es la música de Young-gyu Jang. Y el diseño de los zombies, que sin ser originales, funcionan en su construcción y desarrollo de la historia.


Aunque no es el mejor trabajo del director surcoreano, y peca en su giro narrativo, sigue manteniendo ese pesimismo que ha caracterizado su obra, y una reflexiones entorno a la sociedad contemporánea, y a su propia cultura.

Zoom in:   Premiada en el festival de Sitges y Annecy  

Montaje Paralelo: Train to Busan (2016)


No hay comentarios:

Publicar un comentario