11 oct. 2015

14 Festival de cine francés: Día de fiesta


                                                    "El humor es una lógica sutil."
                                                                                     Horacio

Tercera y -última- película que pude ver en el 14 Festival de cine Francés, en esta ocasión otro de los clásicos que trajo la muestra, y la opera prima de Jacques Tati, uno de los directores más queridos por los franceses por su humor tipo slapstick, entrañables personajes y divertidos gags que no eran ajenos a la crítica de su misma sociedad. Aunque la filmografía de este director ha sido recuperada durante los últimos años, otros directores lo han homenajeado y es un personaje icónico de la comedia francesa, su obra no es muy conocida o mejor ha sido olvidada, a pesar de su gran legado cinematográfico, que perfectamente puede ser vista en el trabajo de Jean Pierre Jeunet o del animador Sylvain Chomet, como en tantos otros.

Tati, deportista, comediante, clown y un realizador que dejó constancia en su obra de un amor por el pasado y la tranquilidad del individuo, en una sociedad moderna que cada día se hacía más caótica y ajena a la sencillez de la vida, sus guiones, su dirección y actuación en sus obras, hicieron de sus talentos toda una rutina de sonrisas y reflexión sobre la vida.



El guión escrito a varias manos por el propio Tati junto a Henri Marquet, Jacques Mercaton y Jacques Sauvageot, nos invita a ese día de fiesta en el pueblo de Sant Severe, las decoraciones, las calles adornadas, la terraza de café y los hombres de la feria han estado desde temprano montando su espectáculo, sólo Francois el cartero (Tati) sigue con su rutina de trabajo, repartiendo las cartas del pueblo, pero en su intención de ayudar a quienes están montando la bandera en el centro de la Plaza, no sólo llevará cierto caos sino que se convertirá en el centro de las burlas de algunos pobladores; sin embargo además, cambiará, cuando vea un documental sobre los carteros americanos, su bicicleta y habilidades encima de ésta, serán puestas a prueba, para entregar cartas a la "americana".

El guión, en apariencia sencillo y creado para mostrar las capacidades del propio Tati como mimo y acróbata, igualmente es una muestra de las concepciones del actor/director francés sobre la modernidad, los cambios y la deshumanización que podía estar presente en ésto, en lo mecánico, lo tecnológico, en las relaciones de esas sociedad que transmutaba.



Aunque no podemos hablar de un gran trabajo estético en la fotografía de esta obra, técnicamente, principalmente a nivel de experimentación, si es destacable el trabajo, tanto de cámara como del mismo espectro lumínico, ante todo en el "falseo" de las tomas nocturnas, las del café y el manejo de la luz natural. Aunque la obra fue filmada en blanco y negro y en color, la segunda fue descartada porque no funcionó - era una técnica en prueba-, igualmente se aprecian esas propuestas que iban encaminadas al humor y a los mismos efectos que quería producir este director. Aunque la música de Jean Yatove, juega con el mismo espíritu humorístico de la obra es además una composición típicamente francesa, que se asimila a la narración, complementando ciertos silencios de los diálogos y al mismo diseño sonoro, que tenía un aire slapstick, a cine silente y clownesco.


Vale la pena destacar el papel de Tati, de otro par de actores, donde se incluía la misma esposa del director francés y los actores naturales, pobladores de ese lugar, que le daban la autenticidad al desenfado de la película. Regresando a la actuación de Tati, igualmente es de recordar que este personaje, el de Francois, no sólo va convertirse en uno icónico a nivel de la cinematografía de Tati, sino de la misma cultura popular francesa.

Divertida e inteligente película de Jacques Tati,-además la primera que veo de éste- que no sólo posee unas logradas escenas de humor sino un discurso sobre la simplicidad en la vida  y un humanismo nostálgico de tiempo mejores, con las capacidades físicas del director en todo su esplendor. Una gran película, donde la presencia de la bicicleta es esencial, con unas hilarantes escenas de humor y acrobacias al puro estilo de Chaplin o Keaton pero con el estilo superlativo de Tati, que analizándolo dentro de la cultura popular, tuvo que haber sido un referente primordial para una serie de comedia como Seinfield, y el personaje de Cosmo Kramer, y de muchas otras obras audiovisuales.  

Zoom in: Ganadora de varios premios en Francia, nominada  al León de Oro en Venecia.
Existen tanto una copia en blanco y negro, que es la que llegó hasta nuestro días, y una color, que fue coloreada digitalmente, pero ajena a la primera filmación que se hizo.
Fue un éxito a nivel de público, tibia a nivel de crítica y reconocida por el papel de Francois.

Montaje Paralelo: El ilusionista (2010) - Bicicleta



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