18 dic. 2014

Colección cine silente colombiano: Garras de Oro



                                    "Cine-novela para defender del olvido un precioso episodio
                                    de la historia contemporánea...."
                                                                                                         (Intertítulo inicial)


Gracias a la Fundación Patrimonio Filmico Colombiano, no sólo tenemos la oportunidad de observar esta colección, sino que ésta va a hacer parte de este blog; son diez dvds con las películas más representativas del cine mudo colombiano, su recuperación y preservación no sólo es vital para la cultura cinematográfica sino en general, para la memoria de un país.

La primera película que vimos de esta colección (hasta el momento) fue Garras de Oro con dirección de P.P Jambrina, seudónimo de Alfonso Martinez Velasco (información que citamos de la revista Arcadia) quien fuera alcalde de Cali por los años 30. Obra censurada y desaparecida por varios años, bajo la influencia de los Estados Unidos por su obvia tendencia "antimperialista" y crítica sardónica a este país por la "compra" de Panamá; producida por Cali Films, una de las cuantas empresas que se crearon en esa década para realizar películas, -que difícilmente llegaron a hacer una segunda-, y para este caso, el único nombre real de esta producción, ya que la mayor parte, -sino es que todos- fueron seudónimos para evitar la censura y problemas, que finalmente tuvo ésta.


Aunque no se conoce quien escribió el guión, si podemos decir que Garras de Oro nos cuenta - citando el texto del librillo que viene en el dvd- cómo el editorialista de The World, periódico de la Ciudad Rascacielos, capital de Yanquilandia , necesita buscar pruebas para liberarse de una acusación de calumnia, por tanto, varios detectives son enviados a Colombia para ubicar pruebas que lo ayuden a defenderse. Uno de los sabuesos es Patterson, ambiguo enamorado de Berta, la hija de un modesto empleado del consulado del país.

Situada en el año de 1914 - año de finalización del Canal de Panamá- y rodada entre los países citados, este largometraje que se termina convirtiendo en medio (metraje), por la desaparición de gran parte del material; no sólo es una denuncia a ese suceso sino es un acto testimonial de lo que estaba ocurriendo (históricamente), y del orgullo patrio de la época; un trabajo lleno de dignidad, de cátedra de memoria y de no olvido, que está presente en sus simbólicas pero claras referencia del poder, manipulación y demás actos vergonzosos, que se generaron en esa época y acontecimiento. Más que detenernos en su narrativa, que puede hacerse confusa por la falta de material o verificar cierto estilo dramatúrgico, lo más importante de esta historia es esa franca y deliberada confrontación y obviamente, algunos fotogramas que marcan historia (por lo menos para el país) como la bandera ondeante, pintada a mano, la figura casi diabólica del Tío Sam con su garras robando a Panamá y un par de secuencias de gran simbolismo y crítica.

Igualmente, es complejo hablar de la fotografía u otros elementos técnicos, no sólo porque no hay mayor información sino por la misma artesanía de ésta, aún así hay varios elementos a destacar, como los citados en el párrafo anterior, la bandera pintada a mano, casi un referente a la "animación primigenia" en el país, y las secuencias en exteriores, bastante logradas para la época.



Ya dentro de la restauración y la música para esta versión, no cabe sino elogios, no sólo por la calidad de la misma, sino por la complejidad tanto técnica como de recursos, que finalmente dan como resultado este trabajo. Ya específicamente hablando de la música compuesta por Marco A. Ruiz, docente del Departamento de Música de la Universidad de los Andes (Bogotá), el resultado es el esperado, y funciona por que ésta se acopla en su totalidad como la bamnda sonora (ruidos, sonidos y demás) a la estructura del largometraje.

Más que una opinión personal o crítica frente a esta obra, es un análisis frente a la memoria que se rescata a través de esta películas, y en este caso, un testimonio sobre el poder que ha ejercido los Estados Unidos no sólo en Colombia, sino en ese "jardín trasero", que parece ser Latinoamerica. Un trabajo, en el que por encima de la técnica (que la tiene) está el esfuerzo por hacer visible ese acto de prepotencia y de verguenza, tanto de el "Imperio Yanqui" como de los gobernantes de la época.

Zoom in:   Restaurada y preservada por Patrimonio Filmico con aportes del Banco de la República y su respectivo departamento de restauración junto al Departamento de cine de NY. Igualmente, ya se había hecho una copia con ayuda de México.

Montaje Paralelo: Cine mudo - Antimperialismo

Ver película: Garras de Oro



2 comentarios:

  1. Apoyo fervientemente cualquier manifestación cultural y en especial cinematográfica (que eso quede claro).
    Lamentablemente se ha creado una matriz de opinión, histórica además, en la que Panamá fue territorio colombiano, y eso no es cierto. Panamá quiso, y así lo manifestaron sus gobernantes en ese momento, permanecer unida a Colombia una vez disuelta La Gran Colombia. Pero históricamente cuando Panamá quizo luego deshacer esta unión acordada entre ambos, Colombia se negó y "obligo" a Panamá a seguir unidos. La Guerra de los Mil días fue el último y evidente deseo de Panamá de romper con una relación tiránica. Los colombianos no deben sentir que perdieron territorio, pues nunca les perteneció.

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    1. Excelente, gracias por la información, y opinar en el blog, un saludo

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