23 ago. 2014

Beeld vor beeld: La cuarta dimensión



                           "Dejando la verja montañosa, encontré ha Japón. 
                                        Canciones en los recogedores de hoja de té."
                                                                                                Tagami Kikusha


Primera película que veo de la directora vietnamita Trinh T. Minh-Ha, que desde los años 70 vive en los Estados Unidos donde no sólo se formó como artista musical y literata sino que se acercó al mundo cinematográfico, donde ha tenido gran reconocimiento por sus documentales de corte etnografíco, que rompe con las narrativas, en un estudio que va de la mano de la exploración y las concepciones literarias. Esta multidisciplinaria creadora, además de documentales, es una celebrada e importante escritora, compositora y autora de libros sobre ciencias sociales y teoría cinematográfica, y es una de las invitadas que hace parte de la retrospectiva del festival Beeld vor beeld.

Docente universitaria, enfocada en las políticas de género, postcolonialismo y artes relacionadas a estos temas, en donde las teorías feministas, políticas culturales, investigación y exploración, son fundamentales, y en cierta forma se convierten en autobiografías y ensayos, donde nos acercamos a la mirada y voz de esta mujer, como lo hace en el documental The Fourth Dimension, una "revisión del Japón a través de su arte, cultura y rituales sociales" como específica el folleto del festival.


Totalmente alejada de los parámetros narrativos, explorando citas filosóficas, y mostrándonos un Japón desde la perspectiva de la directora/protagonista, este documental, mucho más cercano al ensayo cinematográfico, no sólo se cuestiona el papel del audiovisual sino de la mirada y la percepción  tanto antropológica como del mismo "retrato" de una ciudad vista por un extranjero, y lo que conlleva estas situaciones.

Si bien es cierto, que es un trabajo manifestado como videodiario, es así mismo una serie de pensamientos que esta directora pone en pantalla tanto a través de la imagen como de citas y otras proyecciones que retan al imaginario y al lenguaje fílmico.

Con una cámara casera, edición sencilla, la directora vietnamita establece puntos referenciales en su obra, convirtiendo estas herramientas en una especie de libreta de apuntes, de memorias que que se establecen como estudio y parte de sus propias ideas.    




A pesar de lo interesante de su propuesta, y de revisar lo que está detrás de este proyecto, también debo reconocer que es un documental complejo de ver , y que carece de cierta empatía, sin embargo, el trabajo de esta directora es bastante recomendable, su replanteamiento del documental, la desconfiguración de los parámetros narrativos y visuales le dan otra identidad  al llamado cine de noficción, y es donde podemos comprobar, que el documental es el cine donde mayor exploración, investigación y posibilidades, tienen cabida. 

Un trabajo que se debe observar como renovación de los lenguajes, en este caso no sólo audiovisual sino de otros campos como la etnografía, antropología y lo cultural, y esto es lo que finalmente le da un valor adicional a este documental que sabe plantearse o intenta "replanificar" otras visiones sobre cómo percibimos al mundo, a el tiempo y lo ritual, lo ceremonial  que de todas forma se va construyendo en la misma imagen, o sea, sus propios planteamientos se reflejan en estas estructuras y recolección de situaciones, que en este caso, es el Japón contemporáneo.

Zoom in:   Primera incursión de la directora en el video digital

Montaje Paralelo: José Luis Guerín - Videoensayo


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