24 jun. 2014

It´s all about love: El amor según Vinterberg


                                     "Nuestra única defensa contra la muerte es el amor."
                                                                                                     José Saramago

Primera película que veo del director Thomas Vinterberg, uno de los más prolíficos y conocidos -junto a Lars Von Trier- cineastas daneses contemporáneos, principalmente por el movimiento Dogma 95, del cual fue co-fundador. Vinterberg, graduado de la prestigiosa Escuela Nacional de Cine de Dinamarca, ha recibido varias nominaciones y premios tanto nacionales como internacionales por sus películas de sello personal y alejadas de cualquier postura - a pesar de haber iniciado con este movimiento cinematográfico danés- estilo o género; aunque es difícil de clasificar el cine de este realizador nacido en Copenhagen, es la innovación y un mundo propio en las dificultades humanas, sus mayores virtudes, que lo llevaron a dirigir  a estrellas como Claire Danes y Joaquin Phoenix en It´s all about Love, su primera producción internacional, y la película que vamos a reseñar.
   

Escrita por Mogens Rukov junto al propio director, quienes mezclan ciencia ficción, drama y romance en un futuro cercano donde la gente muere en las calles de Nueva York a causa del olvido, la falta de gravedad en un país africano hace flotar a las personas y el congelamiento mundial junto al colapso cósmico está afectando a los humanos, pero aún así, vale la pena lucha por amor, o eso creen los recién divorciados Elena y John.

John (Joaquin Phoenix) se dirige a Nueva York para que Elena (Claire Danes) le firme los papeles de divorcio, en su recorrido por el aeropuerto y las calles de esta ciudad, será común, los muertos y las noticias sobre el invierno y la falta de gravedad en un país. Elena, una famosa patinadora sobre hielo y ex mujer de John, lo recibe con cordialidad y le aconseja que se quede unos días más con ella y los suyos; ella quiere confesarle un gran secreto, y las rarezas que están pasando en el mundo parecen acercar a esta pareja.

Ya en el 2003, el escritor danés Mogens Rukov, apuntaba a trasladar lo esencialmente literario al mundo del cine con sus intricados argumentos mucho más cercanos a las letras pero adaptadas a las imágenes, conformando una amalgama que funcionó en Reconstrucción- del danés Christoffer Boe- pero que falla en esta película, aunque deja elementos muy interesantes tanto en su puesta en escena como en su construcción narrativa, en donde perfectamente podemos identificar una visión poética de la destrucción y el amor e influenciada por cierta literatura latinoaméricana, que encaja en el realismo mágico o en el trabajo de Jorge Luis Borges, obviamente con las particularidades tanto del guionista como del director danés.


Fotografiada por el experto en cinematografía digital y múltiple ganador Anthony Dod Mantle, uno de los más afamados directores de fotografía británicos; éste crea ambientes y situaciones a través de la luz y el color, aunque en esta película técnica y artísticamente logra su cometido, -con algunas secuencias bellamente fotografiadas-, frente a los efectos y pantallas en verde, falla, no tanto por técnica sino por que se pierde la esencia "realista" del largometraje; de todas formas, Dod Mantle, es uno de los mejores detrás de las cámaras digitales, y un apoyo constante a directores como Danny Boyle, al mismo Dogma y aún a proyectos comerciales como Rush de Ron Howard, entre otras.   

Con un montaje que juega principalmente con la retórica, paralelo a la historia principal y que se conjuga con la épica música de Zbigniew Preisner - conocido compositor y amigo de K. Kielowski- y Nikolaj Egelund, quienes apoyan a contar esta historia, que navega entre el drama y la ciencia ficción. A pesar de su cuidada puesta en escena, mucho más cercana al realismo, sin mayores efectos o elementos artificiosos, el director se las arregla para generar una atmósfera de extrañeza que se va impregnando en los actores y en la progresión de la propia narrativa. 


Aunque las actuaciones funcionan, y la pareja Phoenix - Danes, es más que compatible, en algún punto se van exagerando tanto las reacciones de éstos como las situaciones en las que están involucrados, restándole al conjunto cinematográfico, sin dejar de lado el desperdiciado - aunque sea la voz o narrador de la película- papel de Sean Penn, quien luce perdido en medio de este irregular guión.

Aunque pienso que tiene un guión errático, que no es sólido en la conformación entre la historia de John y Elena y las demás situaciones, que en cierto modo algunas secuencias, son tan absurdas que pueden caer el el ridículo, es un trabajo interesante por las rarezas que se viven de fondo y por su carácter lírico frente a lo caótico o el colapso en donde el amor es el hilo narrativo, sin dejar de lado la música y el trabajo de cámara, que saben apoyar este cuento propio de un realismo mágico nórdico.

Además, la película me recuerda a algún trabajo del director sueco Roy Andersson, sólo que en este caso, lo absurdo o lo raro, no se llega a concretar con la historia, aunque esto hechos afecten al desarrollo de la misma.

Más allá de recomendar o no esta película, es importante conocer el trabajo del director danés, ya que éste, es un habitual de los festivales, y que con sus últimas películas - además de su conocida La Celebración- se va convirtiendo en otro referente de un cine personal, que indaga en las situaciones humanas, muchas veces en lo más profundo y extremo de éstas. 


Zoom in: Giro radical en el trabajo de Vinterberg tras su exitosa y ganadora La Celebración 
En 1997 en la película U Turn de Oliver Stone, los actores principales Phoenix y Danes  junto a Sean Penn, participaron de esta película.

Montaje Paralelo: Canciones del segundo piso (2000)


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