19 oct. 2013

12 Festival de Cine Francés: Grisbi



                                    "Hasta la supervivencia de una banda de ladrones
                                                                     necesita de la lealtad recíproca."
                                                                                            Antonio Genovesi

Touchez Pas au Grisbi, fue la última película que vi del 12 Festival de cine Francés y la cuarta de la sección "Queridos Bandidos", dirigida por Jacques Becker y con Jean Gabin en el protagónico de este largometraje de amistad y lealtades, que influirá en el cine de gángsters tanto de su país como a directores americanos como Scorssese y Copolla. 
Relato crepuscular y nostálgico sobre un viejo gángster que está a punto de retirarse, y planifica junto a su mejor amigo el robo de unos lingotes de oro, que no sólo será un cambio en su vida, sino por lo que ha luchado en su carrera criminal.


Película que no sólo es la reaparición (en forma exitosa) de Jean Gabin frente a las cámaras sino un título fundamental en el cine de ladrones o de gángsters, que a través de la sobriedad tanto estética como narrativa nos muestra a estos personajes que nostálgicamente se mueven en este submundo en donde finalmente, el rey es la violencia.  Becker, el director sabe explotar bastante bien los atributos actorales y las facciones de Gabin, especialmente por la fotografía de Pierre Montazel -fotógrafo habitual del director francés- y por la marcada música de Jean Wetzel (uno de los grandes logros de este largometraje), que se ejecutan no sólo a favor del actor sino como elementos que complementan las inquietudes y desazón del personaje.

Aunque es cierto, que el gran protagonista de esta película es Gabin, sus secundarios son tan eficientes en su trabajo como éste y, la mayor parte llegan a destacar tanto por la dirección de Becker como por sus propios recursos, destacando Réne Dary (Ritón) el amigo de Gabin, la amante de Ritón, una joven y bella Jeanne Moreau, y el debutante Lino Ventura (quien más adelante se convertiría en el interprete del género negro).


Como fue habitual en el cine de Becker, este escribió el guión junto a Albert Simonin (escritor del libro en el que está basado) y Maurice Griffe;  guión que pone en escena, a un grupo de gángster en donde la lealtad y honor entre amigos no será respetada por los nuevos delincuentes, quienes ven en la violencia y traición un camino más rápido a sus propios intereses; intereses que vendrán de la mano o en este caso de boca, de la antigua amante de Ritón, y quién será la que detone todas las complejidades narrativas, el secuestro del propio Ritón por la banda rival del personaje de Gabin; las balas, fuego y muerte serán los caminos que se abrirán en este largometraje, que estudia a los personajes y sus implicaciones, y que la secuencia final explota en una violencia absoluta, y donde Max, el viejo gángster  perderá todo el fruto de su labor.


Aunque no puedo decir que fue una de las películas que más me gustó de festival o de la misma sección, la actuación de Gabin (actor que parece volverse habitual en este espacio), la fotografía y manejo de cámara, la sobriedad y nostalgia que respiran los personajes y el ambiente mismo de un filme que bajo las notas de Jean Wetzel, describen la personalidad no sólo de Gabin sino del mismo estilo de la película, música que Nino Rotta, Morricone y tantos otros que han hecho música para películas de gángster no sólo escucharon sino influenciaron su trabajo.

Una gran película, que como tantas otras películas de su época, han envejecido por lo menos moralmente, pero que sin embargo, guardan aún esas grandes puestas en escena, sobriedad y principalmente ese aire nostálgico y desligado de la épica de la violencia de bandas, y que se acerca mucho más, al personaje y su psicología; y con unas inigualables escenas, como la de Gabin repartiendo cachetadas de forma indiscriminada tanto a mujeres como a hombres, y la del propio Gabin junto Réne Dary, en la que le empieza a indicar sobre su vejez y retiro del hampa.

Zoom in:    El hijo del propio Becker, Jean Becker (un director bastante conocido en los ultimos años) es asistente de dirección.
Galardonada en el Festival de Venecia por a actuación de Gabin

Montaje Paralelo: Le Doulos (1962)

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