25 mar. 2013

Unforgiven: Imperdonable es el pasado



 "Matar a un hombre es algo despreciable. Le quitas todo lo que tiene, y todo lo que podría llegar a tener. "

Clásico contemporáneo del western, del cine americano y mundial; uno de los trabajos cinematográficos más importantes y celebrados de Clint Eastwood, no sólo por su visión personal del vaquero americano sino por las diversas influencias que toma de los grandes del género; apropiándose de un lenguaje en común pero con su propia personalidad que desmitifica y ahonda en la oscuridad interior de un personaje que ha llegado -como el género- a su crepúsculo personal.

Eastwood, con 14 películas a su espalda como director, logra con Unforgiven -su quinto western- una de las obras capitales y maestras no sólo del director/actor estadounidense sino del cine en general, que está mucho más allá de ambiente épico y grandilocuente del western, mostrándonos la sórdida brutalidad del oeste del país americano. 

El multipremiado actor, director, productor, guionista y músico de cine, muestra en esta película  -como lo ha hecho en otras- la búsqueda de humanidad a través de personajes tan complejos y ambientes que se confunden con la propia miseria y contradicción de éste; personajes y entornos que buscan la redención, la catarsis a partir de su propios vicios o pecados.


Hay detrás de este género cinematográfico (el western) una parábola sobre la fundación y los primeros avatares de sociedades nuevas. Una inmersión en las razones y despropósitos del recurso a la violencia, y también sobre la libertad y la dominación. (1) Eastwood, utiliza estos recursos que no sólo van a hacer parte de la temática de la película sino del estilo y forma de la misma; el director nacido en La Florida, nos muestra una primigenia sociedad donde la racionalidad o la esperanza aún no se perfilan dentro de los establecimientos de ésta, una sociedad donde la violencia es la forma de comunicación y, la respuesta a más desesperanza. 

Dos décadas (21 años exactamente) han pasado desde el estreno de este filme, que materializa el agreste mundo del oeste, sus forajidos, desdichas y galopes; "sherrifs" que fueron pistoleros, y pistoleros que intentan ser granjeros, recompensas, prostitutas y principalmente un sentido de la justicia que termina saliendo de las puntas de sus armas.

Relato de un hombre que en su camino por finalizar su pasado y mejorar la vida de sus hijos, encontrará no sólo la injusticia del salvaje oeste sino la brutalidad de su propio pasado, William Munny, interpretado por el propio Eastwood, es un forajido retirado que vive en su apartada y modesta cabaña, criando cerdos y cuidando de sus dos hijos, recientemente viudo, este hombre con un pasado violento, decide retomar las armas, cuando un joven pistolero inexperto le pide ayuda para matar y cobrar la recompensa por dos hombres que desfiguraron a una prostituta. 

  




La impresionante fotografía de Jack N. Green- colaborador habitual de Eastwood- quien imprime no sólo los épicos y líricos paisajes del oeste americano sino la atmósfera oscura y desasosegante que refleja el estado mismo de los personajes; complementa la música compuesta por Lennie Niehaus y por el propio Eastwood (Claudia´s Theme), sin olvidar el genial y premiado montaje de Joel Cox -otro habitaul de Eastwood-, quien genera, principalmente en la parte final del metraje, ese épico, descorazonado y cruento enfrentamiento de la venganza del hombre y la justicia -a su modo- de otro. 

Es innegable, que además de las virtudes técnicas y artísticas de este filme, las excelentes actuaciones tanto de Eastwood, del siempre imponente y genial Morgan Freeman, interpretando a Ned Logan, antiguo colega y exforajido, -único personaje positivo del filme- y detonante de la brutalidad y venganza de Munny, la cual será consumada en la figura del complejo y contradictorio Sheriff Little Bill, quien es encarnado de forma absoluta e impresionante por un Gene Hackman, quien finalmente es el que recibe los tiros de Eastwood y el premio de la Academia a mejor actor secundario.



El desmitificador relato de Eastwood, sobre el vaquero americano, no sólo es una representación del género, es un relato donde la razón y esperanza, se diluyen entre la violencia del hombre, y de una sociedad donde la justicia, que representa Little Bill es tan brutal, como el pasado del propio Munny, sólo que la vida misma ha dado a este vaquero en decadencia, a este hombre en su crepúsculo personal, un círculo de venganza donde los hombres bueno y malos no existen, sólo existe la supervivencia; la justicia y la gloria, no se destacan en el pequeño pueblo de Big Whiskey, telón de fondo de la violencia y representación del peso, del karma, del pasado de un hombre. 



Un final tan épico como violento, sin héroes, sin honor, absoluta venganza; tormenta que acecha al pueblo, y representación de la propia alma de Munny; como las palabra de los personajes de Eastwood y Hackman:
"Es usted un miserable y cobarde hijo de perra. Ha matado a un hombre desarmado. ?Pues debió haberse armado cuando decidió decorar su salón con mi amigo. ? 
Es usted William Munny de Missouri, el asesino de niños y mujeres. ? 
Así es. He matado a mujeres y niños. He disparado sobre cualquier cosa que tuviera vida y se moviera. Y hoy he venido a matarle a usted por lo que ha hecho a Ned." 


Un western crepuscular, obra maestra de Eastwood, un filme que entre los suaves acordes de Claudia´s Theme y la bella fotografía de Jack Green, se va formando de a poco, pero violentamente una tormenta que no sólo inundará de agua al pueblo de Big Whiskey  sino de sangre, y el pasado de un hombre, la justicia y redención se irán por el cañón de una Spender 1860.  

Una película que le da un lugar especial a un personaje sin rostro, que nunca aparece, como lo es Claudia, la esposa muerta de Munny, de diálogos impresionantes, una película que desmitifica al cowboy, banaliza, lo hace cercano; Eastwood, logra de la forma más correcta e inteligente manipular al espectador, mostrando al personaje más oscuro y cruel del western, en un personaje real, comprensible, y que siendo un verdadero "hijo de puta" no se le puede reprochar tomar venganza.




Zoom in:  Eastwood le dedica la película a Sergio Leone y Don Siegel, que en cierta forma son sus formadores cinematográficos
4 premios de la Academia y varias nominaciones, principalmente por el montaje, fotografía y actuaciones.
Existe una versión o remake japonesa con samurais /2013

Montaje Paralelo: High Noon (1952) 




(1) Una introducción cinematográfica al Derecho. Derecho, violencia sin perdón. Javier De Lucas. 2012. CineDerecho

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