16 mar. 2013

23: Hackers y conspiraciones alemanas

                     "La sangre tarda 23 segundos en circular el cuerpo humano"

Hans - Christian Schmid, es un director formado en el cine documental y uno de los representantes de la ecléctica "escuela de Berlín", movimiento cinematográfico surgido en la década pasada, que sin tener un lineamiento en común, es la vocera fílmica del país germano. El director bávaro, ha conseguido un estilo particular, que al igual que la escuela de Berlín, es tan diversa en temáticas como en lineamientos estéticos, sin embargo, el alemán propone dramas o comedias sobre personajes que en su trasegar encuentran su destino o perdición en ese mismo camino, historias reales o basadas en la realidad.




El homosapiens tiene 23 pares de cromosomas, los anarquistas fueron asesinados un día 23, 2 y 3 suman 5; la película de Schmid, aunque gira en torno a este número, realmente el filme se trata sobre un hacker, posiblemente uno de los primeros hacker, su obsesión por este número, los "iluminati" y su decadencia personal.

Con Hannover de fondo, y a finales de los años 80, dos jóvenes se inician en la naciente cultura hacker; la guerra fría, el bajo mundo, los troyanos, las sociedades secretas, harán parte de su pequeño e iniciático mundo de la era digital.

August Diehl, quien interpreta a Karl Koch, un joven rebelde, desmedido en su cambio por el mundo, queda huérfano y con una herencia que invertirá en su vida, apartamento y una computadora personal, la cual será el motor de su triunfo y decadencia a partes iguales.




Entre paranoia, conspiraciones, los Iluminati, la cocaína y el número 23; Karl y David (Fabian Busch), empiezan una carrera por el mundo hacker, sus creencias sobre cambiar el mundo, se irán diluyendo entre sus propias mentiras, desengaños y principalmente entre quienes los rodean. Esta película basada en una historia real, sobre uno de los primeros hacker, y en cierta forma el creador o iniciador de los "troyanos"; es una película con las características del cineasta alemán, una fotografía dura, con contrastes y más en función "decorativa" pero adecuada al ritmo de la historia, por parte de Klaus Eichhammer. 

Curiosamente, la música de Norbert Jürgen Schneider es complementada con canciones populares de rock setentero, que le imprimen un aire de rebeldía y contraposición a los ideales de los jóvenes portagonistas de este filme.


                                         
Aunque está considerada como una de las mejores películas sobre hackers, y tiene algunas escenas memorables, no es una de las mejores películas de Christian Schmid, por que, aunque es cierto, que es un director que toma de la realidad muchas de sus ideas (he visto las 4 primeras películas), en este punto, no logra cerrar esta película, que de por sí es cíclica, sino que parece más un capítulo de una serie televisiva. Sin embargo, las actuaciones, principalmente la August Diehl, la música y el ritmo de la película son más que suficientes para disfrutar este filme desconocido, pero interesante sobre la cultura hacker, la paranoia y ese misterioso número 23.

Zoom in: Debut de August Diehl



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