14 nov. 2012

Le jour se léve: Un trágico amanecer





Lo interesante de cualquier seminario o taller sobre cine, principalmente sobre apreciación cinematográfica es la cantidad de información que uno desconoce, y como a través de éstos, se van adquiriendo no sólo más conocimientos, sino una retroalimentación sobre el audiovisual en general. La temática sobre el seminario, dedicada a los movimientos que predominaron en los inicios del cine, no sólo muestra escuelas o estilos que, yo personalmente desconocía o en el peor de los casos no me había interesado explorar. Tal idea es visible, en mi desconocimiento del Realismo poético francés, de la cual, aunque conocía a algunos directores, no la conocía como movimiento y mucho menos sus postulados estéticos, fílmicos y sociales, y las influencias que afloraron a otros movimientos no sólo de la misma Francia sino de otras sociedades.

Sólo hasta esta película, me atrevo a analizar alguno de los largometrajes del seminario, no sólo por su desconocimiento sino por sus singulares características (además El Gabinte del Dr, Caligari y El acorazado..son referentes demasiado expuestos y analizados, donde no tendría cabida una opinión, que posiblemente estará influenciada por teóricos y escritos ya conocidos)

Sin ser una de las películas más representativas del movimiento, posee los elementos y situaciones condicionadas de este estilo, marcado por la tragedia, y los brumosos estados del hombre, la ciudad y el futuro cercano; cine en exteriores, de clases populares y ambientes populares, de mujeres y sensaciones fatales; cine real, poesía en imágenes.

Amanece, como es su título en español, fue uno de los largometrajes incomprendidos en su época, pero relevantes para las futuras generaciones a niveles de composición y narratividad, aflorando cierta modernidad y lirismo en la imagen, fruto de la creatividad y delicadeza estética de Marcel Carné y la escritura de Jacques Prevert.


Marcel Carné

Cíclico en su argumento, Amanece, nos cuenta a través de un flashback, el trágico destino de Francois (Jean Gabin), quien se refugia en su habitación, y los recuerdos serán el motor narrativo de la historia, de su amor por Francoise (Jacqueline Laurent), y otros personajes propios del realismo poético francés, una prostituta llamada Clara (Arletty) y un hombre de espectáculos populares (Jules Berry), tan extraño y arrogante, que el crimen de Francois será entendido. Si se quiere, se puede interpretar como una manifestación del fascismo y la clase obrera oprimida, representaciones formadas por el papel de Gabin y el de Jules Berry.





De una cuidada fotografía, que supuso el trabajo de 3 personas en su estructura: Curt Courant, Phillipe Agostini y André Bac. Además, el trabajo de cámara y edición, son más que notables no sólo por la posición de éstas, sino por que se traducen como sensaciones de los mismos personajes. Los fundidos que sobreimponen imágenes de pasado y presente, son un excelente recurso para regresar, y afrontar el destino cruel de un antihéroe, que no puede encarnar de mejor manera el sobrio y adusto Gabin.

Retrato de una sociedad, de los recovecos de París, de las clases más humildes, y en cierto sentido heredera y gestora del pesimismo del hombre, de la sociedad y principalmente de la guerra, que se aspiraba en los aires parisinos y europeos.


Fotograma de Gabin, que perfectamente podría haber influido en Rebelde sin Causa

Zoom in: Arletty, la actriz que encara el papel de la prostituta, es la musa y actriz fetichge de Marcel Carné.
Se hizo un "remake" americano de esta película, bajo el nombre de: "The long night"

Montaje Paralelo: Realismo Poético


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