9 nov. 2016

Nanook El esquimal: el documental se hace documental

      

"El documental no es más que el tratamiento creativo de la realidad”.

                                                                                      John Grierson

Hablar de Robert Flaherty es hablar del cine documental, no sólo por su Nanook el esquimal, sino por lo que representó el estilo de su obra; por que no está de más recordar que el cine documental es parte del nacimiento del cine, los podemos ver en La salida del Fábrica de los Lumieres, en las tomavistas y demás, pero sólo hasta que este incanzable viajero y explorador como lo fue Flaherty, entendió que el documental también tiene una puesta en escena, un contexto dramático, personajes y manipulación de la imagen, y es a partir de ésto, que logra expresar un concepto de realidad.  Flaherty hijo de un director de explotación minera, y expedicionario desde muy joven, no sólo encontró en el documental -ya en su vida adula- una forma de complementar sus intereses como la ingeniería minera - de la fue egresado-  sino en las mismas personas, sus entornos, los oficios y sociedades ajenas a la ciudad. 

Ya como parte de la historia, Flaherty, financiado por la Fundación Mackenzie, viaja por tercera vez  a la isla Bercher pero se le sugiere llevar una cámara de cine, en este caso una Bell & Howell, con la cual rodará casi 9000 metros de película (8.400 específicamente), sin embargo, este primer material se perderá en la sala de montaje por un incendió que consumió el celuloide; tal vez esta amarga experiencia, hace que Flaherty retome el rodaje, y tenga en su cabeza una forma de expresar unos elementos dramáticos unidos a lo que vio en dicha isla, y todo ésto, se convertirá en Nannok El esquimal, considerada como la primera obra documental o unos de los referentes absolutos del mismo.


En un principio este "documental" era una serie de imágenes inconexas que seguían diversos temas, personajes y elementos;  sólo hasta el momento en que se centra en una familia, y en un personaje como Nanook, es que ésta toma forma, tanto como documental como estructura  narrativa y situaciones entorno a éstos.

Más allá de los mitos y desmitificaciones de la misma obra, el documental nos acerca a la vida de lo Inuit, sus costumbres, ritos y demás acciones, muchas que se van a convertir en representativas en el trabajo de Flaherty, como las duras condiciones de vida, la naturaleza contra el hombre, la transición de la infancia a la madurez y la familia, para ir generando esos conflictos y concepciones dramáticas, ya no creadas por un guionista sino por las mismas circunstancias del entorno y las personas.     

No sólo es importante como construye el relato o asume el relato este director sino el mismo proceso de investigación, al permanecer  con esta comunidad e ir armando todas las situaciones propias de la tribu, de Nanook y de su familia; que finalmente es lo que llega a entender el espectador, una cercanía y empatía con estos desconocidos, que no estaban creados en un papel o en la imaginación de un director sino  presentes en una remota isla canadiense.


El manejo de los planos, la ubicación de la cámara, la búsqueda de la belleza en lo agreste del paisaje, van a ser lo elementos que intenta de un modo o de otro establecer Flaherty, e igualmente, integrando a los lugareños, que asumirán no sólo como protagonistas sino como operarios y técnicos de la obra.   


Cabe destacar el manejo de los intertítulos, que resumen perfectamente las ideas y situaciones vividas con cierto aíre poético e idealizador, y obviamente no podemos dejar de lado el montaje, en este caso, uno donde se va a establecer relaciones conceptuales, plano/contraplano como narración, y una serie de encadenamientos y compaginaciones que crean un relato entendible y lineal.  

Uno de los trabajos fundamentales para entender la evolución del documental, y en cierta forma, un parámetro de lo que va a ser el establecimiento de esta forma cinematográfica.

Zoom in: Tras varios intentos fallidos de conseguir distribución comercial, Nanuk el esquimal se estrenó finalmente en el Capitol Theater, de Nueva York, y sólo como complemento de una película cómica de Harold Lloyd, El mimado de la abuelita(Grand ma's Boy, 1922). Sin embargo, el éxito de la película en Europa hizo que fuese más apreciada en Estados Unidos, y la Paramount le ofreció a Flaherty los medios necesarios para rodar una historia parecida en el lugar que prefiriese.(1) 

Montaje Paralelo: Documental etnográfico





(1)http://www.uhu.es/cine.educacion/cineyeducacion/figurasflaherty.htm

No hay comentarios:

Publicar un comentario