19 sept. 2015

Lifeboat: Metáfora de la guerra


     "-Dice: "¿No van a matarme?"... ¿Qué se hace con gente así?"

Qué se puede escribir de un director como Alfred Hitchcok que no se haya escrito ya; uno de los realizadores más importantes e influyentes del cine, y todo un icono de la cultura popular por las incursiones o cameos que hizo en sus obras. Hitchcock, pionero de diversas técnicas en el thriller, el suspenso y del cine en general, que se vislumbraba en el manejo de los actores, los fetiches, sus falsos argumentos o mcguffins, además de las recetas del género y un sinnúmero de elementos que han influenciado a la gran mayoría de directores, actores y producciones de las mas diversas clases y estilos. Este director, que tuvo una importante filmografía en el cine mudo de su país, pero que a partir de los años 40 se unió a la camada de realizadores europeos que migraron a los Estados Unidos, o en términos más específicos a la meca del cine, a Hollywood y su edad de oro; cineastas, que le dieron un giro o que rompieron ciertos parámetros, pero logrando empatar calidad y taquilla, a través de sus técnicas, narrativas y formas de especificar ciertos temas o historias, como lo supo hacer Hitchcock con la culpa y la expiación de la misma, ideas que estuvieron presentes en sus películas que estaban muy ligadas a sus principios y valores aprendidos en la niñez.

Lifeboat o náufragos, película que vamos a analizar a continuación fue una que hizo parte de su período de "propaganda" o cine bélico, que igualmente no se desliga de las características y estilo que marcaron su obra, y a final de cuentas una película, que explica de la mejor manera lo que se vivió en la Segunda Guerra mundial.


El guión solicitado por encargo a John Steinbek, uno de los literatos más conocidos e importantes de los Estados Unidos, el cual adapta una idea propia y una novela, que nos cuenta en forma de metáfora, cómo los supervivientes de un barco norteamericano torpedeado por un submarino alemán (nazi), intentan refugiarse y adaptarse, a ese universo reducido que es un pequeño bote salvavidas, ocho personajes que se convertirán en reflexiones y síntesis de la guerra y problemáticas sociales que se estaba viviendo en ese momento; una periodista de moda y mujer de mundo, pragmática y conocedora de la situación, dos ingenieros, un adinerado, simplificado en la figura de un hombre racional, capitalista y el otro, servicial, de clase media y abnegado a seguir ordenes, además de trabajador de máquinas, referente al obrero comunista, inteligente pero explosivo, una enfermera, un mecánico herido, un camarero negro y una mujer inglesa que ha perdido a su hijo; la situación se hará más compleja, cuando rescaten a un marino alemán, contradictorio y ambiguo en sus acciones y carácter. La naturaleza humana va a ser mostrada por Hitchcock de la manera más decadente, no hay buenos ni malos en esta obra, todos los personajes de una forma o de otra, son culpables de sus propio destino, y sus caracteres están especificados por sus propias condiciones, ideologías o actitudes, chocando con lo correcto, son personajes ambiguos, que el director inglés lleva a lo arquetípico, a la identificación de una sociedad que se reduce a ocho personajes, que en la situaciones más complejas, muestran su verdadero rostro, uno de impunidad y desazón moral.

La película inicia con un travelling descriptivo que se disuelve al personaje de Connie (Tallulah Tankhead), una frívola periodista de moda, encantadora,  practica, y perfectamente vestida y maquillada sobre un bote salvavidas en medio del desastre del hundimiento de un barco civil, a ella se sumarán un mecánico de máquinas de nombre Kovak (John Kodiak), el magnate Rittenhousen (Henry Hull), el ingeniero Garret, una enamoradiza enfermera (Mary Anderson), el camarero negro (Canada Lee) y la mujer con su hijo ahogado, todos estos en un microcosmos, que es un bote salvavidas, que hace reflexión sobre mundo de ese momento, que será sometido por el alemán Willy (Walter Slezak), que es la vivida metáfora del poderío alemán, pero de sus mismas intenciones brutales y hedonistas por encima del bien común, sin embargo, cada uno de estos personajes, asume el papel de la situación política que se está viviendo, de una forma o de otra, Hitchcock resume en este bote salvavidas las posiciones ideológicas, sociales y morales de una época. Todo el desarrollo narrativo estará enfocado en la intrigas que se irán formando entre el alemán y los demás personajes, la herida de uno de los maquinistas y la muerte en forma de agua que los rodea.



La fotografía por parte de Glen MacWilliams y los efectos de Fred Sersen, no sólo van a destacar a nivel técnico sino en el uso creativo de la luz y de las retroproyecciones o transparencias, generando la sensación "realista" que estos personajes están en medio del mar; aunque en ciertas secuencias es obvio el decorado y la manipulación en estudio, ésto no le resta calidad a la obra, y por el contrario da mayor fuerza a esa percepción de lo metafórico y a ese mundo cinematográfico "artificioso" del que Hitchcock hizo un universo propio y clásico por el manejo de las situaciones espacio-temporales, los componentes técnicos y las intrigas, no sólo presentes en los actores sino en los mismos objetos presentes en el "cuadro cinematográfico". Obviamente, si destacamos la fotografía, no podemos dejar de lado el diseño de producción y el trabajo sonoro y toda una serie de manejos técnicos hechos en estudio, posibilitando otras miradas y modos de contra de forma muchos más efectiva ese cine bélico/propagandístico presente durante la Segunda Guerra mundial.

Este reparto coral encabezado por Tankhead, no sólo se va a repartir la trama, el drama sino los pensamientos de Steinbeck/Hitchcock, cada uno ofreciendo una mirada sobre el conflicto que se vivía, según su perspectiva moral e ideológica; sin embargo, vale la pena destacar los papeles de Tankhead - tal vez la más conocida de este grupo- y el papel de Willy, interpretado por el austriaco Walter Slezak, quien no sólo ofrece la actuación más compleja y convincente, sino que su mismo aspecto y actitud, favorecen a la dinámica de intrigas, traiciones y la desazón presente en esta obra de 96 intensos minutos.

Para finalizar, aunque podemos decir que es una obra menor o poco conocida del director inglés, tampoco se puede dejar de lado que es una obra que sabe reflexionar sobre la situación política del momento, que siendo "propagandística"  asume una posición más humanista y retrata los defectos de una sociedad en decadencia, como lo fue    la americana, europea y quienes entraron a esa brutal y absurda guerra. Un trabajo menor, peor que en este blog agradecemos las obras menos conocidas de Hitchcock, que para un servidor son mucho más interesantes que sus películas iconicas o más representativas. 

Película fundamental del cine bélico y una obra que vale la pena ver, no sólo por sus condiciones técnicas sino por su sesudo estudio de la naturaleza humana, como e cierta forma lo hacen estas obras de "espacios limitados".

Zoom in: La pelíucla no le gustó a Steinbeck, y éste pidió que su nombre fuera eliminado.
La película no fue entendida en su momento, y criticada porque el alemán tuvo el control del bote.
También se criticó el papel del camarero negro, no sólo por su oficio sino por sus "habilidades".

Montaje Paralelo: Life of Pi (2012) 

Detrás de cámaras: Lifeboat


2 comentarios:

  1. Ciertamente es una de las películas más desconocidas de Hitchcock. Estupendo artículo que permite recuperar uno de esos films que no han tenido suerte. Francisco Huertas Hernández (ACORAZADO CINÉFILO)

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    1. si totalmente, de esas películas que utilicé para una clase de Historia del cine, y toda una grata sorpresa, con Hitchcock y su extensa filmografía, hay de todo para ien y para mal, un saludo

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