15 ago. 2013

Spring Breakers: El hedonismo de Korine


                           


                                     "no tengo enemigos, solo amigos que me odian"


Harmony Korine, es uno de los directores más polémicos, controvertidos y odiados/admirados por propios y extraños, cine que toma lo marginal, olvidado y entrañas de la cultura popular americana como tematica y, la traduce a concepciones que oscilan entre lo experimental, lo naif, pop y trangresión. Korine, quien no sólo es director, sino que ha escrito los guiones de Kids, Ken Park, además de autor literario, fotógrafo y en cierto sentido un artista, que ve en lo más oculto de la sociedad, un tema y estética que imprimirá tanto en su lenguaje cinematográfico como en sus personajes, ideas y en términos reales, a su nihilismo y desencanto del sueño americano, con los jóvenes como protagonistas.

Cercano al mundo de la música, influenciado por el Vodevil, por directores indies estadounidenses, y principalmente, un cineasta que ve en las disfunciones familiares, los suburbios, el humor negro y el absurdo, su mayor alimento fílmico.




Spring Breakers, es la película más reciente del cineasta californiano Harmony Korine, quien escribe el guión e imprime sus gustos y percepciones de la cultura estadounidense; el guión lo toma de su propia experiencia, sin dejar de lado los tópicos y elementos que diferencia a su cine, ligado con el de Larry Clark, Van Sant, entre otros


Con un estilo cercano al videoclip (pop music), tanto en su lenguaje como estética Korine, nos presenta a cuatro estudiantes y amigas, que han ahorrado para irse de vacaciones escolares de primavera (spring breakers), y lo único que desean es disfrutar de la vida, de forma hedonista y sinsentido; sin embargo, al ser arrestadas y conocer a Al (James Franco), un gangster y rapero en crecimiento, el rumbo de la vida de estos personajes cambiará, y su naturaleza no sólo será puesta a prueba, sino mostrará su verdadero rostro.




Korine es un cineasta o realizador que re/descontextualiza sus productos audiovisuales, llevándolos a instancias en donde el medio es su propia crítica, en este caso, al utilizar "princesitas Disney" en un decadente y sinsentido viaje por el "american dream" de la juventud, una mezcla de nihilismo, hedonismo y superficialidad que empapa al trabajo de Korine, pero esta superficialidad y vacío, se usa como recurso tanto crítico como narrativo con sus colores neón, bikinis, juerga y libertinaje. 


El californiano, que en otros productos, ya había recontextualizado, tanto la forma como la estructura; como lo hace con el "fashion film" Act da fool, en donde con ropa de diseñador y modelos, éste las coloca, en un suburbio y rompe con los paradigmas del propio vídeo de modas, tanto por su grabación en un formato amateur como por la misma desestructura de la moral y factura de alta moda, o sea recontextualiza tanto formatos como conceptos, muy cercano a propuestas del arte.


El uso de los personajes como Selena Gómez o Vannessa Hudgens, no sólo está por un motivo sexual/actoral sino para desconfigurar el papel de lo popular (pop culture), en en un ambiente ajeno, como una especie de collage, en donde el rol de estas actrices Disney, se tergiversa hacía un oscuro viaje de autoencuentro.




La gran fotografía de Benoit Debie, quien, con sus colores neón, fuertes contrastes y texturas, se apropia de la imagen y atmósfera que imprime junto a Korine; atmósfera que traduce las sensaciones, vivencias y desazón de cinco jóvenes que viven el momento, y donde no tiene cabida ningún tipo de esperanza; Debie, crea una ilusión visual, llena de color y alegría que contrasta totalmente con la idea de desarraigo de estos jóvenes encabezados por un irreconocible James Franco, quien se lleva todo el peso actoral de la película, junto a la esposa de Korine, Rachel, las niñas Disney Selena Gómez y Vanessa Hudgens, además de Ashley Benson.

La música de Skrillex y Cliff Martinez junto a la dinámica edición de Douglas Crise, funcionan con el excelente juego en el sonido, del leit motiv de balas cayendo, y todo el artificio que crea Korine, buscando ese efecto entre narración de autor y lenguaje "videoclipero".
 

Más allá de los estereotipos, lugares comunes, la película de Korine, es un reordenamiento que utiliza el vacío y lo superficial, como postura crítica, en un excelente empaque de fotografía neón, si bien, las actuaciones de las cuatro chicas, no es excelente, funcionan dentro de lo previsible, siendo la construcción de los personajes, lo más valioso, principalmente al eliminarles a los papeles de Candy (Vanessa Hudgens) y Brit (Ashley Brenson) todo tipo de moral y mezclarlas con el mayor hedonismo, inocencia y violencia, cercano a ese mundo que Korine ve en la cultura popular americana.


Si bien a Spring Breakers, puede pesarle su propia "experimentación" o engaño de película comedia -veraniega, la desazón y extrañeza del director estadounidense, la lleva a otro nivel, en donde odiada o alabada, la película despierta un absoluto desencanto con la frivolidad del sueño americano.  

Tan entretenida como absurda, tan crítica como ridículas son las líneas (textos y puesta en escena) de Korine, que saben manifestarse con un lenguaje dinámico, lleno de nihilismo y sinrazón, que finalmente son los grandes recursos, que la hacen diferente a otros tipo de producciones.


Zoom in: Nominada al León de Oro en Venecia

Montaje Paralelo: Bikini Bandits (2002) - Kids (1995)





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