26 may. 2013

Días de Ron: Los diarios de Depp



"Compartía la oscura sospecha de que la vida que llevábamos era una causa perdida, de que éramos todos actores, engañándonos a nosotros mismos en una odisea sin sentido. La tensión entre estos dos polos opuestos -un idealismo inquieto por un lado y una sensación de desastre inminente por el otro- me mantenía en acción."
La adaptación a la pantalla grande del primer libro de Hunter S. Thompson -el creador del periodismo Gonzo y uno de los personajes más importantes de la cultura alternativa estadounidense- corre a cargo del director inglés Bruce Robinson, -director que no dirigía desde 1992- el guión escrito por el propio Robison, se aferra a algunos pasajes del libro y al ambiente mismo de la isla. El inglés, cercano al mundo de la literatura- ha escrito algunos libros, guiones y cuentos para niños- logra adaptar un libro que no fue publicado hasta 1998, aunque escrito en el 59, y que para muchos el Paul Kemp que vivió esos agitados días de ron en San Juan de Puerto Rico, es sólo un alter ego del propio Thompson en la isla y el inicio de la maduración literaria del periodista estadounidense.

Aunque el director inglés tuvo su mejor época en los años 80, donde dirigió sus películas más importantes y reconocidas (Withnail and I y How to get aheah in advertising), sale avante con este filme, que aunque lejos de ser una gran adaptación o una de las mejores películas sobre Thompson, tiene en el humor y manejo de actores, un punto a favor.

Bruce Robinson dirigiendo a Depp
Después de haber leído este libro un par de veces, la película resultaba más que llamativa, además la presencia de Johnny Depp, quien ya había encarnado a Thompson en la película de Terry Gilliam, -Miedo y Asco en las Vegas- y había fungido como narrador/presentador en el documental Gonzo, sobre el mismo escritor; eran puntos importantes para esta producción, que ya había tenido un par de retrasos, cambios y dificultades, y en cierta forma generaba expectativas e intereses mayores por un autor que en Estados Unidos es de culto, y a partir de la película de Gilliam, - en mi caso- se tornó de gran valía como referente del periodismo y la intelectualidad del país del Tío Sam, y un choque que mostraba la cara oculta del sueño americano. Desafortunadamente, el director y posiblemente la misma influencia de Depp, le restan estos matices y planteamientos políticos al filme; que se acerca mucho más a una comedia, exagerada en algunos pasajes, lograda en otras y que sabe meterse en el ambiente de la época y de la isla pero alejada totalmente del espíritu político y crítico de Thompson. Sin embargo, es una película correcta técnica y visualmente, la fotografía de Darius Wolski - fotógrafo que colaboró en proyectos de Alex Proyas (El Cuervo y Dark City), Gore Verbinski (Saga de Piratas del Caribe) y recientemente con Tim Burton- es uno de los grandes aciertos junto a la actuación de Depp, Aaron Eckhart y de Giovanni Ribisi, y principalmente la belleza de Amber Heard (creo que a ciencia cierta el mejor motivo para no adelantar el control).




Una historia de amor bañada por el mar del caribe y el ron; el enrarecido aire de traiciones, alcohol y la belleza de la isla y de Chenault (Amber Heard) llevaran un poco más a la locura etílica al joven Paul Kemp (Johnny Depp) émulo del periodismo reinante y de la decandencia de los americanos que habitaban San Juan de Puerto Rico. Los diversos personajes que acompañan a Kemp y un periódico en constante ebullición serán los elementos que entretejen este relato donde el alcohol y el sueño americano van de la mano.... al precipicio de intrigas y celos y autodestrucci que marcan a la isla.

La película está en función del papel de Depp, quien no sólo consigue algunos momentos de humor sino cierta caracterización del propio Thompson- amigo personal de éste y casi un icono de culto y obsesión para Depp- sin negar sus cualidades estéticas o el ritmo de la película, son las actuaciones,- aún las exageradas como la de Ribisi-, las que mantienen a flote este título donde el paraíso salpicado por el capitalismo americano, es el infierno para sus propios pobladores, para el periodismo y la verdad, y donde finalmente el amor de Kemp por Chenault lo regresará a su propia realidad.

La película y el director no niegan sus matices e influencias, el inglés es un director en donde el humor juega un papel fundamental, y la producción se va por el camino del happy end, con intertítulos en donde Kemp consigue el amor, y aunque los demás pierden todos son felices.


Zoom in: En un principio sonó el nombre de Benicio del Toro, para dirigir esta película, el cual ya había colaborado con Depp en Miedo y Asco en la Vegas.
El propio Depp produce la película

Montaje Paralelo: Miedo y Asco en las Vegas (1998) - Gonzo (2008) - Barfly (1987) - Rango (2011) 


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