12 abr. 2013

Cosmopolis: Odisea del capitalismo



"Porque el dinero ha cambiado. Toda riqueza se ha convertido en elemental. No existe otro tipo de realidad. El dinero ha perdido la cualidad narrativa, como le pasó a la pintura en su momento."

La última película del director canadiense David Cronenberg, ha recibido, las más disimiles críticas tanto por parte del público, especialistas y lectores, no sólo por la adaptación de uno de esos libros que se les denomina inadaptables sino por el mismo libro, que en su momento recibió críticas tan disimiles y apasionadas como esta adaptación fílmica. 

El universo Cronenberg, ha cambiado tanto en forma como en estilo, pero en el fondo el canadiense sigue haciendo cine sobre monstruos y malformaciones, sólo que son a nivel psicológico  o discursivo en este caso, y en sus películas de los últimos años; siendo ésto la gran peculiaridad e interés por el cine del director de la Mosca o Deadringers- por citar algunas.-


Adaptación al pie de la letra de un libro inadaptable y complejo, que como ya había hecho con Naked Lunch, el señor Cronenberg escribe el guión asumiendo los riesgos y encontrando el modelo entre las letras y el celuloide; el director canadiense en este caso absorbe los diálogos y argumentación del escritor Tom de Lillo, y los pone en la imágenes realizadas con cámaras digitales y bajo la fotografía del habitual Peter Suschitzky, y su grupo de trabajo,  su hermana Denise y Howard Shore, en la música no pueden faltar.

Ejercicio intelectual que resulta pretencioso pero acertado como extensión o adaptación literaria, tanto así, que Cronenberg, no de desliga nunca del libro, no sólo en diálogos y argumentación sino en la misma narrativa y densidad literaria, algo así como si el canadiense hubiera pensado mucho más en el lenguaje del libro y no en el fílmico, además adopta la no linealidad de los personajes/secuencias y abstracción del mismo, que en cierta medida se plantea mucho más como un ejercicio experimental -al estilo de Naked Lunch- al fusionar y casi amalgamar literatura/celuloide. 

Pero, más allá de eso, la película puede resultar forzada para personas que no son asiduas al cine de Cronenbeg o quien esté buscando una adaptación literaria en el sentido más básico y estructural de la palabra. Es un largometraje lleno de simbolismo, de discursos sobre el capitalismo en su punto más álgido y caótico, y como el libro, un discurso casi profético sobre la actualidad económica del mundo, la superficialidad y el vacío, que encarnan perfectamente en el papel de Robert Pattison, quien realmente lo hace bastante bien, y que su propio contexto de "estrella" funciona en la piel de Erick Packer, un joven multimillonario  que parece el estereotipo/arquetipo del capitalismo brutal reinante, y como en el cine de Cronenberg, una deformación moral y ética del hombre moderno.



Bajo la premisa de una odisea por una Nueva York colapsada frente a la inminente caída del capitalismo, la visita del presidente, la marcha fúnebre de una estrella de rap y las manifestaciones de unos activistas, Erick Packer, un multimillonario y joven genio de Wall Street, decide ir al otro lado de la ciudad, para hacerse un corte de cabello, no sólo a su peluquería favorita sino un regreso a su estado primigenio, a sus raíces.

Aunque la película se pueda resumir en una cuantas líneas, y sea evidente el trasfondo crítico al capitalismo, tiene las mismas complejidades que han obsesionado al director canadiense y los cuestionamientos sobre la sociedad moderna que se hace de Tom de Lillo;  lo orgánico, la cibertecnología, el desarraigo humano y las dualidades se hacen visibles durante el metraje. Metraje que con su equipo de trabajo habitual, con las destacadas actuaciones de Pattison, Giamatti y un reparto de lujo, en fugaces apariciones (Juliette Binoche, entre otros), conforman este cerebral y "literalizado" conjunto fílmico. 



Creo que como experimento o aún como adaptación es un trabajo interesante; pretencioso pero fiel a los cánones literarios o las estructuras propias de un libro de gran densidad, con varias referencias a lo abstracto y el caos como eje, pero que finalmente como elemento fílmico, no logra generar no sólo empatia sino coherencia como relación cinematográfica; aún así sus diálogos y discursiva es tan poderosa como la limosina- una especie de centro de operaciones, nave y burbuja del capitalismo más salvaje- en la que viaja el joven multimillonario, en esta odisea por el desastre económico mundial.

Tal vez, una de las películas menos logradas junto a Stereo, y que menos me ha gustado desde Existenz, aún así el conjunto Cronenberg - Shore - Suschitzky, las actuaciones y principalmente los diálogos le dan cierta personalidad y estilo a este filme, que aunque puede parecer fallido o errático, se la juega por un tono experimental o alejado de una narrativa cinematográfica, y mucho más cercana al mundo literario con imágenes digitales como excusa.

Zoom in: Selección Oficial en Cannes y Sitges

Montaje Paralelo: A dangerous Method (2011) - Crash (1996)



2 comentarios:

  1. Una película que me gustó pero creo que en efecto es para una minoría, que es arriesgada y que parece muy Cronenberg aun siendo una adaptación bastante pegada al libro. Interesante lo de las malformaciones. Y es un lugar de muchas abstracciones, no se si sea tanto como la literatura, porque creo que son dos mundos tan distintos, sino que el cine también tiene su poder de evocación, hay que tener en cuenta que una imagen sola puede ser un mundo difícil de precisar como la vida misma. Un abrazo.

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  2. Yo tengo una dualidad con esta película, aunque no me dejó del todo satisfecho, como película como ejercicio intelectual y como proyecto de unión entre narrativas cinematográfica y literarias me gustó bastante, lo que si es cierto es que no es la película más lograda de Croneneberg peor a la final tiene su encanto

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