17 may. 2012

El azar y el instante



 "La fotografía es para mí el impulso espontáneo (...) que capta el  instante y sus eternidad"
Henri Cartier Bresson
Autor: Julián David Bueno Ardila
Editorial: Panamericana
Año: 2005
Género: Biografía


Este libro, que pertenece a la colección "100 personajes -  autores", nos permite involucrarnos en la vida y obra del padre de la fotoreportería, Henri Cartier Bresson -HCB- considerado el fotógrafo más importante del siglo 20, y de una agudeza visual tanto poética como estética, por encima de la técnica, aunque la composición y la luz siempre estuvieron presentes; un viajero incansable y nómada de la imagen, que dejó a su paso las más bellas representaciones fotográficas y documentos visuales de la época. 


Cartier Bresson, fue fiel a sus ideas y percepciones; en su niñez, el arte y la cultura estuvieron presentes en sus más cercanos parientes (tío y madre) y amigos de la burguesa, y acomodada familia francesa. Las influencias del joven Henri, vinieron de su tío Louis, su "padre mítico", su modelo a seguir, el pintor, el artista; y de su madre, una refinada y culta mujer quien  manifestó los intereses literarios y culturales en sus primeros años.


La biografía, narrada de forma coherente, con datos exactos, ideas propias del autor y pensamientos, datos históricos y personales de Cartier Bresson, nos muestra a un hombre interesado en la mirada, que veía en la cámara fotográfica una herramienta de expresión, un talento sin igual, humilde y ajeno a la fama; el padre de la fotoreportería, el fotógrafo-artista, el surrealista, el de la mirada oportuna, fugaz, real, el Cartier Bresson, que siempre quiso ser pintor, y tuvo que traducir su frustración con la cámara, el genio detrás de la cámara, el que hizo documentales, fue prisionero de guerra, el viaje incansable, el nómada, el antropólogo de la imagen.


El autor, antropólogo  de formación académica,  hace un estudio sensible del fotógrafo francés, sus virtudes y talentos, amigos y relaciones con el surrealismo, escritores y pintores que tanto admiró; su relación con el cine, y los documentales que realizó, la constate búsqueda de la imagen, su peripatétismo, sus grandes obras, los grandes hombre que retrató; Cartier Bresson, fue un hombre que poco escribió, de pocas palabras y que huía de la cámara, era un fantasma, un voyerista, un observador. 


"El hecho de ser observado modifica el modo de mirar a los otros"
 "La fotografía es, para mí, el impulso espontáneo de una atención visual perpetua, que capta el instante y su eternidad. Y el dibujo, por su grafología, elabora lo que nuestra conciencia ha captado de instante. La fotografía es una acción inmediata, el dibujo, una meditación."   

2 comentarios:

  1. hola Andrés. Soy julián, el autor del libro. gracias por la reseña y el comentario. un saludo

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