6 jun. 2011

Artículo: Diseño Gráfico en el Cine

El Diseño Grafico en el Cine

 
La participación del diseño gráfico en el cine se da específicamente en los títulos de créditos cinematográficos, y estos han tenido una doble función, una de dar a conocer a los equipos técnicos y artistas que han realizado dicho producto y la otra de preparar al espectador para el máximo disfrute de aquello que empieza a ver. Su empleo arranca simultáneamente con el origen del cine. El diseñador de créditos puede llegar a convertirse en una figura reconocida en el mundo del cine.


El precedente remoto de los créditos lo hallamos en los folletos de mano utilizados en los teatros para informar qué obra iba a ser representada y su reparto. Las primeras producciones del cine mudo consistían únicamente en la confección más o menos artesanal de unos carteles que precedían al visión de la película y que, tenían la imposibilidad de contar con recursos sonoros para contextualizar al espectador en la historia.

Durante los años cuarenta, se producen los primeros intentos de conseguir créditos que actúen como una verdadera introducción de la película. De esta década destaca especialmente el trabajo desarrollado por Mitchel Leiser. Es él quién decide utilizar a los actores protagonistas del filme para grabar una historia exclusiva a modo de prólogo independiente de lo que transcurrirá posteriormente.

En la década de los cincuenta, la incorporación de los títulos de créditos en los programas de televisión obliga al cine a renovar sus fórmulas e incorporar nuevos recursos. Aparecen por primera vez la competencia entre televisión y cine. En esa época toma ya especial relevancia el uso de la tipografía, cuya intención va más allá de la simple transcripción de los nombres de artistas y técnicos, y pasa a transmitir parte del contenido emocional. Los primeros ejemplos de movimientos tipográficos se encuentran películas del género de terror.


Es en ese momento cuando aparece la figura capital en la aplicación del diseño audiovisual a los títulos de crédito: Saúl Bass (1920-1996). Con una formación de diseñador gráfico, inicia su relación con el mundo del cine con el diseño e carteles publicitarios.Bass encontró en las tendencias artísticas de cada momento una fuente de recursos formales, con lo que sus trabajos siempre mantenían una absoluta actualidad. Su estilo inconfundible se basa en sus inicios en la estética de los sesenta, con trazos muy simples, pocos colores y composiciones claras que interactúan con los espacios vacios. Entre sus trabajos más sobresalientes fueron para la película La gata negra de 1962 dirigida por Edward Dmytryk, Vértigo y Psicosis de 1958 y 1960 respectivamente dirigidas por Alfred Hitchcock y Gran Prix de 1966 dirigida por John Frankenheimer.


Un discípulo de Bass es Maurice Binder (1925-1991). Menos frío que su predecesor, incorpora mayores dosis de imaginación y humor, con un carácter más narrativo. Su personal forma de entender los créditos queda puesta de manifiesto principalmente en trabajos en los que la animación es protagonista. En 1960, diseño la introducción de Una rubia para un gánster (1960) para Stanley Donen. Más tarde destacarían sus títulos de crédito para el Dr. No (1962, Terencen Young) de la serie de James Bond 007. Este último trabajo ha sido especialmente famoso por la composición final en la que vemos la acción desde el interior del cañón de una pistola, el posterior disparo y la mancha de sangre final.


Otro Diseñador sobresaliente es Pablo Ferro, entre sus trabajos destacan El teléfono rojo, volando hacia Moscú (1964), Hombres de negro (1997) y Doctor Dolittle (1998). Se distingue por ser el precursor de la técnica denominada quick cut, que consiste en un rápido montaje secuencial de imágenes sin que exista una continuidad entre ellas.


En la década de los noventa, se produjo una revolución similar a la que protagonizó en su momento Saúl Bass. Su artífice fue Kyle Cooper (1962), que confiesa ser un ferviente seguidor de Bass. Su actividad se inicia como director de arte en la empresa de Richard y Robert Greenberg. Posteriormente, funda junto a Chip Houghton y Peter Frankfurt la empresa Imaginary Forces, renovando el concepto del diseño de los títulos de crédito que existía hasta ese momento al restablecer los estrechos vínculos entre la historia y su presentación. Sus trabajos mas sobresalientes esta La isla del Dr. Moreau (1996), Twister (1996),y Donnie Brasco (1997).


Otro diseñador a destacar es Juan Gatti. Además de la evidente calidad de su trabajo, destaca especialmente por su relación con el cine español. Nació en Buenos Aires en 1950, colabora en diversas ocasiones con Pedro Almodóvar para realizar las entradas de Mujeres al borde de un ataque de nervios (1987), Átame (1989), y Tacones Lejanos (1991).

Al igual que anteriormente lo hiceran Saul Bass y Maurice binder, Gatti colabora en la promoción de todas las peliculas en las que participa con el diseño de carteles. Colabora tambien con directores de la talla de Manuel Gómez Pereira (en 1998, Entre las piernas y Desafinado), con Álex de la Iglesia (2000, La comunidad) o con John Malkovich (2001, Pasos de baile).


Tomado de Diseño Audiovisual, Autor: Rafael Ráfols y Antoni Colomer, de la Editorial Gustavo Gili. y http://www.adventuregraphs.com/?p=3300

1 comentario:

  1. Sin lugar a dudas la imágen y el diseño son fundamentales a la hora de imprimir personalidad y un sello propio a cada cinta reforzando el mensaje que se quiere entregar.Es una relación que se nutre en ambos sentidos...las dos partes salen beneficiadas.

    ResponderEliminar